martes, 29 de julio de 2008

El fin de Hollywood

Axioma: Proposición tan clara y evidente que se admite sin necesidad de demostración.

Según el diccionario de la Real Academia que siempre da la lata sobre el bien hablar y el bien escribir la de arriba es la definición de axioma. Si comenzamos a pensar según esta definición hay pocos axiomas reales en esta vida. Incluso algo tan "evidente" como que la Tierra gira alrededor del sol tuvo que ser demostrado antes de ser aceptado. Sin embargo en la actualidad estamos rodeados de ciertos axiomas que todo el mundo acepta como tales, esto es, afirmaciones con las que todo el mundo está de acuerdo y que nadie discute porque son tan evidentes que cualquiera que esté en desacuerdo simplemente es lo más cercano a un tonto que se nos puede ocurrir. Estos axiomas van desde "los americanos están como cabras y son unos paletos ignorantes" hasta "no, a mi me gustaban los Metallica hasta el Load", pasando por una exhorbitantemente elevada panoplia de dichos axiomas habiendo de todos los gustos y colores.


El problema es que a uno le gusta plantearse cosas (no demasiado, que me quita tiempo para el porno), y una de esas cosas es hasta que punto son ciertos esos axiomas. Por ejemplo uno de los que más me han llamado más la atención en los últimos tiempos es ese que dice "a Hollywood ya no le quedan ideas". Es un frase que acaba saliendo en casi cualquier conversación sobre cine, dando igual si estás hablando de Berlanga (todo el mundo de rodillas ante ese nombre, por favor), de Peckinpah o de Almodovar (el cual admito que me parece el mayor bluff de la historia del cine). Normalmente cuando se dice eso se alude al enorme número de adaptaciones que en los últimos años se han realizado para la gran pantalla de personajes o historias nacidos en los comics o en los videojuegos, por poner dos ejemplos. En rara ocasión se alude a la calidad de estas adaptaciones si no al hecho de la adaptación en sí. El axioma que acompaña al anterior es algo así como " si es que ya no hacen historias originales para el cine". Todo el mundo asiente y aqui paz y después gloria.

Curioso. Muy curioso en mi opinión. Por varias razones de hecho. La primera pregunta que me hago es ¿realmente porcentualmente ahora se adaptan más obras, sean del medio que sea, al cine que antes? La verdad es que no tengo datos en la mano, pero permitidme que lo dude. Si repasamos la historia del cine está plagada de adaptaciones de obras de teatro o de libros (en ocasiones superiores a la pelicula y en otras ocasiones inferiores, hay de todo) y en nigún momento eso parecía molestar al espectador. De hecho os reto a mencionarme un actor, moderno o clásico, que no halla participado en una adaptación de algún tipo. Si lo conseguís teneis un no premio. No es tan facil, probad. "El Halcón Maltés", "La gata sobre el tejado de Zinc", un tranvia llamado deseo" o "El planeta de los simios" son solo ejemplos de lo que acabo de decir. Y si empezamos a escarbar un poco es un no parar. Y sin embargo nadie acusa al periodo clásico de Hollywood de falta de ideas, a pesar de que muchas veces la pelicula es casi una copia a nivel de guión de la obra adaptada (de las anteriores, salvando detalles esto lo cumplen "La gata sobre el tejado de Zinc" y "Un tranvía llamado deseo").

Ahora bién, si ahora vemos una adaptación al cine de por ejemplo los X Men o Hitman (el videojuego) automaticamente aludimos a la falta de ideas de Hollywood, sin haber visto siquiera el film. Como si la obra en la que se inspira una película dictara o no que la peli en si va a ser buena o mala. Lo siento, pero para mi eso no son más que prejuicios que no llevan a ningún sitio. No creo por ejemplo que nadie pueda negar la calidad fílmica del primer Superman o el último Batman, a pesar del medio en el que se crearon los personajes. De la misma forma no creo que nadie piense seriamente que "El Codigo Da Vinci" sea una buena película (aunque quizás este no sea un buen ejemplo, porque el libro es un dolor...).


En pocas palabras, yo creo que cuando la gente dice eso de "a Hollywood se le acaban las ideas" está pensando en un puñado de películas que quizás ni siquiera ha visto basadas en obras publicadas en medios que usualmente (cada vez menos, afortunadamente) se consideran menores dentro del ambiente cultural. Pero no creo que este axioma pueda sostenerse en ningún sentido, tanto si miramos el pasado de Hollywood como si miramos su presente, que nos otorga obras maestras como la que será fruto de mi próxima disección, "Antes que el diablo sepa que has muerto" de Sydney Lumet. ¿Que todavia no la habeis visto? ¿Se puede saber a que esperais?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

fghrh

Cush dijo...

Bueno, después del fastuoso comentario de mi predecesor deberé hacer un esfuerzo de superación para resultar algo interesante. En relación con lo escrito por el autor del blog respecto a la actual salud creativa de Hollywood, me gustaría apuntar algunas cosas. Estoy de acuerdo en que el problema no estriba en que las historias sean originales o no; de hecho, infinidad de grandes películas son, efectivamente, adaptaciones de novelas mediocres, véase El Padrino de Puzo o Red Alert, novela desconocida de un aún más desconocido Peter George, la cual sería fuente original para Teléfono Rojo, volamos hacia Moscú (Dr Strangelove, etc), película soberbia de Kubrick. En mi opinión, el problema de Hollywood no es el origen de las historias, sino más bien la escasez de talento para llevarlas a buen puerto en la pantalla. En la época dorada de los cincuenta y sesenta, la industria contaba con auténticos genios de los que ahora no disfruta; hoy en día nadie puede compararse con Billy Wilder, Fritz Lang, John Ford, Alfred Hitchcock, David Lean, Howard Hawks, Anthony Mann,John Huston y el propio Stanley Kubrick, por citar algunos nombres. Todos estos directores, y muchos otros de gran nivel, trabajaron simultáneamente en aquellas décadas, y si algo les caracterizaba es que eran capaces de hacer una gran película partiendo de historias sencillas, ya fueran originales o no. Por tanto, a mi entender, el problema fundamental que hoy se aprecia es el factor humano; para contar una historia y que ésta resulte interesante, independientemente del formato en que se ofrezca, hace falta talento, sentido narrativo, y ése es un don escaso, del que gozan pocos directores actuales, si exceptuamos a los que ya tienen una larga carrera a sus espaldas (Lumet, Allen, Copppola, Scorsese, Spielberg, etc). Naturalmente, hay excepciones, y siempre cabe esperar que aparezcan futuras generaciones de directores talentosos, buenos narradores de historias.

vcucho dijo...

Bueno una vez leido la opinión de tanque y de cush,(no sé idiomas, pero la opinión de anónimo no la entiendo,jeje) me he quedado alucinado y la verdad es que mi opinión,pfff va a quedar muy por los suelos,pero voya a expresarla de una manera rápida:El cine de Hollywood,me gusta y mucho,pero también es cierto que yo no veo cine ya que no me gusta el cine,sino ir al cine a ver una peli con alguien que me la explique,y ver cosas que no veo a simple vistazo.
Gracias a estos 2 maestros del lenguaje conozco un poco mas del cine actual y antiguo,gracias cinéfilos (se escribe a si no?).