lunes, 20 de julio de 2009

Mi impresión sobre... Chinese Democracy

14 años de espera que nos ha tenido en ascuas el bueno de Mr Rose para sacar a la luz el siguiente disco de Guns n Roses. Lo sacó el año pasado, pero no es hasta hace unos días cuando he podido hacerme con él (la crisis llega a todos los bolsillos), aunque ya lo había escuchado bajado de la mula y estas cosas, pero soy de los pocos románticos que quedan que piensan que un disco hay que tenerlo original para saber apreciarlo de la manera adecuada, además de para fijarte en detalles que te pierdes cuando directamente los escuchas de archivos descargados. Caso que me ha ocurrido con este disco, por cierto. Y es que, mal que me pese, en parte es verdad que la música descargada de Internet contribuye en cierta manera a convertir esta en un producto de consumo más sin darnos cuenta de que en el fondo lo que estamos consumiendo es una expresión artística, cosa que si compramos los discos si reflexionamos, aunque sea inconscientemente. Curioso, como funcionamos las personas...

Bueno, a lo que íbamos. Sobre este disco se ha dicho de todo antes de que saliera, lo cual le ha lastrado desde un primer momento de un modo paradigmático. Las principales acusaciones iban, curiosamente, no en torno a la música en sí, sino a la naturaleza (casi metafísica) del grupo. Que estos no eran los auténticos Guns N´Roses, sino solo un grupo de mercenarios reunidos por Axl para satisfacer sus deseos de protagonismo absoluto, que el Sr. Rose no tenía derecho a llamar a este grupo Guns N´Roses, que si esto que si lo otro... Muy lejos de mi intención meterme en esos áridos debates que no llevan a ningún sitio. Simplemente señalo que a mi personalmente los rollos personales que tengan entre los antiguos componentes de Guns me la trae un poco floja, para que mentir. Si Axl quiere seguir llamando a su grupo Guns N Roses y el resto de miembros fueron tan tontos como para firmar un contrato que se lo permitía... allá ellos, chico. A mi lo que me interesa es la música que hagan cada uno de ellos, y lo del nombre como que me lo paso por el forrillo. Y que conste que para mi Guns N Roses, la formación original, compuso algunas de las mejores canciones de la historia del rock, además de publicar un disco, el primero, que es una auténtica leyenda en todo el rollo este. Pero no creo que eso sea argumento suficiente para desautorizar a nivel musical todo lo que haga actualmente el cantante de la banda, simplemente porque no siga haciendo lo "mismito clavado" que hizo en esos discos o porque nos caiga mal. Sinceramente, me da igual que Mozart fuera una bellísima persona o un capullo integral. Sigo disfrutando con su música. Pues con Axl, Slash y el resto igual.

A lo que íbamos... ¿Qué tal es el disco? Pues sinceramente es un disco magnifico. Pero con todas las letras. Un disco muy preparado (después de 14 años es lo mínimo que se podía esperar), muy bien producido y con unos temas que, sinceramente, enganchan. He leído por ahí que es un disco sobreproducido. No estoy en absoluto de acuerdo. Me da la sensación que cada canción tiene una labor de producción grande, eso es verdad, pero que es la adecuada para la intención de Axl de conceder un empaque de cierta solidez a la canción en sí. De hecho los temas se nota que necesitan una producción más bien vigorosa o perderían parte de sus detalles, que los tienen y mucho. En cuanto al estilo, evidentemente no son los Guns del Appetitte, eso no hace falta ni decirlo. Aunque la base fundamental de los temas tiene el hard rock por bandera, es uno pasado a través de todo un estilillo pseudoindustrial del tipo no cargante, con un número de matices extraordinario, lo cual produce un sonido final muy curioso que, para que mentir, no se me ocurre comparar con nadie. Es un disco con un estilo enormemente personal que merece la pena escuchar muchas (si MUCHAS) veces para conseguir pillar todos los detalles que posee. De todos modos incluso a una primera escucha también funciona sin problemas, ya que tiene algunos temas especialmente accesibles.

Por cierto, Axl está fenomenal de voz, algo que ya noté en el concierto que dieron en los madriles hace un par de años. De hecho canta mucho mejor que en la última etapa de los Guns clásicos, y ahí si que no me puede discutir nadie, lo siento, que he escuchado muchos directos de su última época que daban un poquito de vergüenza ajena, por no decir mucha. Además, como siempre, demuestra tener un talento para las melodías vocales fuera de lo común, siendo uno de los puntos fuertes (de tantos) del disco. Con respecto a su endiosamiento y la constante argumentación de sus detractores cuando señalan que este es su disco con unos cuantos mercenarios... pues bueno, es curioso que en el libreto preste tanta atención a quien ha compuesto las canciones, ya que a pesar de intervenir en todas, también en todas con la excepción de una admite haber tenido ayuda. Además concreta muy bien quien ha hecho qué en el disco, algo que la mayoría de grupos actuales directamente pasan de hacer, lo cual a mi me parece un menosprecio al trabajo de cada integrante del grupo que hace el disco, tanto en nivel de instrumentos como de producción. Si es verdad que son un grupo de mercenarios, es cierto que son un grupo de tales con un talento enorme y muy bien tratados por el jefe, por lo menos en labores de reconocimiento a su aportación.

En resumidas cuentas, uno de los discos mas recomendables en los últimos 10 años. Si estás cansado de oír siempre lo mismo y buscas algo que como mínimo te llame la atención, sin duda este es tu disco. Si eres un poco abierto de mente te apasionará. A mí ya lo hace.

He dicho.

jueves, 9 de julio de 2009

Mi impresión sobre... Terminator: Salvation

Cuarta parte de Terminator habemus... ¿quien le iba a decir a James Cameron que tropecientos años después de hacer una peli de serie B (porque lo es, amiguitos) sobre un robot que venía del futuro y la tomaba con una camarera se iba a estrenar la cuarta parte de su invento? Eso si, cualquier similitud con la original entra dentro de eso que los entendidos llaman "homenajes", y que debo reconocer que en esta ocasión están llevados con mucha coña, eso es cierto.

Después del enorme fiasco que fue Terminator 3 (no se a nivel de taquilla, como película desde luego que si) se imponía un cambio de orientación de la franquicia total y absoluto o bien su cierre definitivo. Como esto es Hollywood y los jefazos de los estudios debían pensar que todavía podía dar sus buenos milloncejos, se optó por la primera opción. ¿Resultados? Pasen y vean, señores...

El argumento mas o menos lo conoce cualquiera que esté leyendo estas lineas. Futuro postapocalíptico, reinado de las maquinas con Skynet, el ordenador central, a la cabeza, robots (perdón, cyborgs) con aspecto humano, bla, bla, bla. La gracia de esta cinta está en que por fin se nos presenta la guerra contra las máquinas en sí, factor diferenciador fundamental de esta entrega de las tres anteriores, en las que solo nos dejaban ver breves momentos de la misma y más en plan testimonial que otra cosa. Y el caso es que lo hacen bastante bien, para que mentir...

No nos engañemos. No es la película del año ni mucho menos, y tampoco es tremendamente innovadora a nivel de efectos especiales (una pena por cierto, la historia se prestaba mucho a ello). Es una clásica película de tiros en un futuro postapocalíptico, pero bien narrada, para que mentir. Las hostias parecen hostias de verdad, no cantando demasiado el ordenador como viene siendo habitual ultimamente cada vez con más descaro. El ritmo es bueno, no te da tiempo a aburrirte, lo cual siempre es de agradecer en este tipo de películas. Debe ser tremendamente difícil realizar un montaje de una cinta de acción entretenido hoy día, vistos los pésimos resultados generales de la mayoría de producciones en este sentido. Esto en los 80 no pasaba...

La historia, tremendamente simple, eso si, no muestra agujeros de guión notorios (alguno hay, parece ser casi inevitable, pero tampoco molestan mucho en el visionado de la película) y es funcional al llevar al espectador de una escena de acción a otra sin que chirrie mucho la cosa. Los personajes principales, son el ínclito John Connor, interpretado solventemente en esta ocasión por Christian Bale, y al que ya tenemos un cariño mas que mascado los que nos maravillamos en su día con Edward Furlong en Terminator 2 interpretando al futuro líder de la resistencia de chaval, y Marcus, sacado adelante por Sam Worthington, un aparente resucitado en medio de la guerra contra las maquinas y que, evidentemente, tiene truco incorporado. Aparecen mas personajes, claro, pero los básicos son esos. Ambos hacen un buen trabajo, la verdad, aunque el nivel interpetrativo requerido no sea demasiado elevado. Por lo menos son creibles y caen simpáticos, no como el innombrable que hizo de John Connor en T3.

Y poco más que decir. Si queréis pasar una tarde entretenida con una cesta de palomitas del tamaño de vuestra cabeza podéis ir a ver esta película sin miramientos, que entretenimiento tiene. Si vuestra preferencia es ver una obra maestra que haga pensar y estas cosas, mejor como que paséis, sinceramente. Yo admito que me lo pase pipa, sobre todo por las múltiples referencias que hay a las anteriores pelis de la saga, sobre todo a T2, que son simpáticas sin llegar a ser cargantes. eso si, solo los que tengamos muy machadas T1 y T2 las podemos disfrutar. Ventajas de tener una infancia y juventud simples, amiguitos...

sábado, 4 de julio de 2009

Metalway...ese nombre, ese mito (y II)

Por donde me había quedado... ah si, toca contar lo del domingo.

El día anterior, como ya he señalado anteriormente, habíamos sufrido un frío del carajo, una calidad de sonido pésima y una organización un tanto rudimentaria. Pensábamos todos que la cosa no podía ser peor. Ja. Y así Dios se rió de nosotros...

El día empezó de forma relajada. Mi colega Jehu y yo nos levantamos, dimos un paseo por Zaragoza de muy tranqui, comimos de muy tranqui y nos dispusimos finalmente a dirigirnos al recinto del festival, también de muy tranqui, claro. No había ninguna prisa por sufrir como el día anterior todas las incomodidades que ya he comentado. La idea básica era ver a Heaven and Hell y luego pirarnos al hotel, a una terraza que tenían, a tomarnos unas cervezas y estas cosas. Teniendo en cuenta que en teoría Heaven and Hell acababan sobre las doce, deberíamos haber llegado al hotel a eso de la una de la mañana, una hora muy decente. Si. Seguro.

El caso es que después de llegar al recinto del festival y aguantar a unos cuantos grupos de segunda, llegaron las diez y todos nos arrimamos al escenario esperando que salieran los cabezas de cartel del fin de semana. Y ahí empezó el esperpento. Pasaban los minutos y allí no salía ni Dios. El escenario estaba montado, o eso parecía, pero no se movía un alma en la plataforma. En esto pasó una ambulancia por detrás nuestro que se dirigía al backstage... y los rumores empezaron a circular...

Al rato (largo) salió rafabasa a hablar. Todo Dios empezó a llamarle cosas que a Forrest Gump le habrían parecido muy feas (no sabía que fuese tan odiado, sinceramente). Entre insultos por aquí y gritos por allí consiguió decir que Tomy Iommi (o como se escriba), el guitarra de la banda, se había hecho daño en la espalda y no podía tocar. Después de ser un tanto demagógico y decir gilipolleces varias (porque lo son, lo siento mucho) como que podía tocar sentado (obviamente el tal rafabasa nunca se ha hecho daño de verdad en la espalda), que él era un heavy como los demás (¿por que coño asumió que todos los presentes se sentía cómodos con el apelativo heavy? ¿cree que tenemos quince años todos o que?) y que su madre le mimaba, o algo así, volvió a meterse con la promesa de volver a salir después de Saxon y explicar que pasaba con el dinero de la entrada.

Saxon salieron, dieron el mismo concierto que dan desde 1984, se fueron, aparecieron unos bestiajos que se llamaban God Forbid... y de rafabasa ni rastro... Total, que acabamos a las dos de la mañana o más tarde poniendo reclamaciones para que se nos devolviese parte de la pasta. Por supuesto, de eso no se sabe absolutamente nada, y no tengo ni puta gana de ira consumo para que se rían de mi, que me se la historia.

En resumen, NO VUELVO A FESTIVALES DE ESTE TIPO. A menos que sean cosas tipo Benicassim, con muchos años de experiencia tras de sí y que han demostrado ser eficientes desde hace mucho tiempo, no vuelvo a ir a festivales. Por supuesto, ni de coña a festivales heavys, que esos ya son la rehostia en el plan de reírse de los asistentes, como habéis podido comprobar.

Y para colmo, no había una sola tía buena en todo el festival. Es que manda huevos...

miércoles, 1 de julio de 2009

Metalway... ese nombre, ese mito... (I)

Hace un par de semanas deje aposentar mis reales en la aragonesa ciudad de Zaragoza con motivo de la celebración del Metalway, un festival Heavy compuesto en la mayoría de su cartel por viejas glorias del terreno heavy que llevan viviendo de las rentas cosa de veinte años y estas cosas. Ojito, nada en contra tengo de esto, la mayoría de mis grupos favoritos se formaron incluso antes de que yo naciera o tuviese conciencia de mi mismo. Pero bien es cierto que el hecho de que un año tras otro repitan practicamente los mismos grupos en los mismos festivales de este tipo de música cansa un poquito. De hecho hace un par de años perjuré no volver a uno de estos eventos a menos que hubiese un grupo (con uno me bastaba, que cosas) que realmente llamaran mi atención lo suficiente para estar dispuesto a mover el culo (y el resto del cuerpo) hasta ellos. Y este año ocurrió exactamente eso. Los cabezas de cartel del primer finde eran ni más ni menos que Heaven and Hell, o lo que el lo mismo, Black Sabbath con Dio cantando, que para mi realizaron en 1980 el disco definitorio del Heavy Metal, dando a todas las canciones un empaque y una elegancia que tantas veces han sido tratadas de imitar y tan poquitas veces conseguidas. Además el primer día (sábado) los cabezas eran Barón Rojo con la formación original, y este grupo siempre ha llegado muy fondo a mi corazoncito, los que me conocéis lo sabéis. ¿El resto de grupos? Lo de siempre. Un poquito de Blind "somos el grupo más coñazo sobre la faz de la tierra" Guardian, otro poquito de Saxon, los Rosendos del Heavy, que llevan haciendo el mismo concierto desde 1984 (a pesar de que me gusten es u hecho, amiguitos), otro poquito de Europe (sin comentarios) y así hasta conformar un cartel tremendamente flojo a excepción de los citados Heaven and Hell y Barón Rojo.

Bueno, el caso es que a pesar de todo tiré para Zaragoza un par de días antes con el propósito de pasar un par de días en casa de un amigo y el sábado juntarme con la gente con la que en teoría iba a ir al festival. El jueves y el viernes de puta madre, sinceramente (¡gracias, Turbi!). En casa de mi colega y saliendo a tomarla por Zaragoza ame lo pasé de miedo. Poco imaginaba yo lo que me venía encima...

El Sábado por la mañana, después de recoger a un amiguete (¡ese Jehu!) en la estación de tren nos encaminamos al hotel... y nos lo encontramos como que cerrado. Después de aclarar que no era ese, básicamente por error mio, conseguimos arrimarnos al auténtico y dejar las cosas. Tras comer nos encaminamos al festival que resultó, por una vez, no muy difícil de encontrar. El recinto en sí no estaba mal planteado, pero los organizadores no habían tenido en cuenta (y si lo habían hecho, les había sudado la polla muchísimo) un factor fundamental en esas tierras mañas... el cierzo.

No me extraña que halla tantos molinos de viento
en los terrenos aragoneses...


Por si no lo sabéis, el cierzo es, según la wikipedia, "el viento de componente NO. En Aragón y en la Ribera de Navarra es un fuerte viento fresco y seco originado en el valle del Ebro, debido a la diferencia de presión entre el Mar Cantábrico y el Mar Mediterráneo, cuando se forma una borrasca en este último y un anticiclón en el anterior". Bueno el caso es que sopla. Y sopla mucho. Pero mucho. y además es frío. Pero mucho. Pero mucho, mucho.

Total, que lo habéis adivinado. El elemento climático más arriba mencionado jodió por todas partes el festival. Un sonido penoso en todos los grupos, una incomodidad constante (me tengo que cortar el pelo) y por la noche un frío terrible, llegando yo a comprar una sudadera para evitar congelarme. Pero ahí no había acabado todo.

El sábado sin problema respecto a grupos, todos tocaron En condiciones pésimas, eso si, pero tocaron. El concierto de Barón Rojo, que podía haber sido legendario, se quedó en un simple concierto correcto pero eso si, muy emotivo. El grupo se equivocó varias veces y el viento y frío (salieron a casi las dos de la mañana) no ayudaban a disfrutar. A pesar de ello no me arrepiento de haberles visto. Pero aún quedaba lo mejor. En el siguiente posteo os lo cuento, que esto me está quedando muy largo.

martes, 30 de junio de 2009

Mi impresión sobre... Good



Tiempo hacia que quería escribir una crítica acerca de esta película que fui a ver hace unas semanas, y ahora que tengo un momentito creo que es hora de ponerse a ello. Lo primero que hay que decir es que cuando entré a verla solo lo hice debido a que el breve argumento leído en el periódico esa misma tarde me resultó a priori atractivo, aunque era perfectamente consciente que el asunto podía acabar en desastre. Digo eso porque la Alemania Nazi ha sido tratada tantas veces y la mayoría de ellas de forma tan maniquea que uno ya desconfía por inercia de películas así, a pesar de que las siga dando una oportunidad una y otra vez, debido sobre todo a que si el tema es tratado con inteligencia puede dar mucho de si en una historia.

Una vez dicho eso aclarar para aquellos que no la hallan visto que la historia gira en torno a un profesor de literatura en la universidad de la Alemania de la década de los treinta que aunque en principio está en contra radicalmente del regimen nazi, poco a poco se ve empujado a su adhesión a él. Dicha historia, en principio simple, fructifica en un relato sorprendemente denso y complejo que tiene un número de lecturas practicamente infinitas de la forma en que lo plantea el director Vicente Amorim, que reconozco es un absoluto desconocido para mí. Viggo Mortensen interpreta al protagonista, el profesor John Halder, en una de sus más brillantes actuaciones hasta el momento (y eso es mucho decir, en un actor que a sus espaldas tiene películas magníficas como Promesas del Este o Una Historia de Violencia), y es apoyado por un grupo de secundarios brillantes del primero al último.

El director ejerce un trabajo en el que sin duda ha primado la dirección de actores, ya que formalmente la película es meramente correcta, sin ningún tipo de apuesta visual innovadora o extrema, lo cual se deja notar en todas las características propias de la producción de películas (iluminación, vestuario, decorados, etc) que Amorim, sabiamente, usa de una forma casi costumbrista siendo perfectamente consciente de la fuerza de la historia que se trae entre manos. Dicha historia, evidentemente, reposa en el trabajo de los actores, soberbios del primero al último. Realmente hacia tiempo que no veía una película que tuviese un plantel tan completo y competente.

La fuerza de la historia, como ya he dejado caer, atrapa al espectador del principio al final, basándose la mencionada en la tremenda empatía que es capaz de sentir el mismo con respecto al protagonista de la historia, factor que aumenta el impacto de los acontecimientos del film en la conciencia de dicho espectador. Posiblemente sea ese el mayor merito de Mortensen; en ningún momento desnaturaliza al personaje que interpreta, sino que le hace parecer tan humano como cualquiera de nosotros, lo cual hace mas desasosegante todo lo relacionado con los acontecimientos que ocurren a su alrededor. Nos muestra a un hombre básicamente bueno arrastrado por una circunstancias que le envuelven sin que él parezca ser capaz de hacer nada, haciendo bueno el dicho "para que el mal triunfe, solo es necesario que un hombre bueno no haga nada".

Desde otro punto de vista, el film nos enseña como es posible que la Alemania de la república de Weimar, que tenía fama de ser la más culta de la historia, acabase siendo empujada al abismo por los desvaríos de un loco llamado Adolf Hitler. La lección de historia casi social que nos da la película es en ese sentido magistral y hace reflexionar sobre la auténtica naturaleza y el valor de la denominada cultura. Nos muestra la Cultura así, con mayúsculas, no ya como una especie de escudo protector ante los planteamientos ramplones e infantiles, que es a fin de cuentas lo que viene a ser los razonamientos nazis, sino como un elemento más que, ante el convencimiento de la mayoría en esos planteamientos, por simplistas que sean, se doblega y muestra no mas resistencia que un folio de papel de arroz. El convencimiento de que la cultura es así una defensa contra la barbarie no es más que una de las mentiras que nos contamos para dormir más tranquilamente por las noches, parece querer decirnos el argumento de la película.

Los dos planteamientos anteriores son, pro supuesto, solo opiniones mías y razonamientos que he extraído de ver esta magnífica película, y no dudo que halla otros posibles puntos de vista que también se extraigan de la misma. Así que, amiguitos, animo a todos los que esto leéis que vayáis corriendo al cine a ver esta peli, o bien a bajárosla de Internete, ya que personalmente considero que es de las que más vale la pena de lo que va de año, por no decir la que más. Por si no había quedado claro.

He dicho.

martes, 9 de junio de 2009

Y volvieron los mas grandes...

A menos que hayáis estado en otro planeta ya os habréis enterado de que el viernes pasado fue el concierto de AcDc en los madriles, concretamente en el estadio Vicente Calderón, donde los seguidores del Atleti sufren fin de semana si y finde también, si es que el furbol es lo que tiene. A lo que iba... ¿A que no sabéis quien estuvo presente en tan magno evento? Pozi, vuestro más seguro servidor... o sea yo, vamos.


We salute you!!

¿Qué queréis que os cuente? Los que me conocéis sabéis de sobra lo que me gusta AcDc. Siempre he dicho que si no te gusta el grupo de Angus Young es que no te gusta el rock, así de simple. Lejos de poses típicas de los grupos heavies, que van de somos-tios-duros-aunque-lo-más-cerca-que-hemos-estado-de-una-situaciçon-problemática-es-cuando-nos-hacemos-la-manicura tipo Maiden o Judas Priest (y que conste que también me gustan), el grupo capitaneado otrora por Bon Scott rezuman buen rollo por todas partes. Hace unos meses un amigo me comentaba lo que pegaban AcDc en el loro del coche mientras tomabas con los colegas tranquilamente unas cervezas. Y es exactamente eso lo que mola del grupo. No van de superestrellas o de tios pretendidamente serios y culturetas, sino de tíos de barrio que solo buscan pasárselo bien y hacérselo pasar bien a la peña. Si vas a verles pretendiendo analizar sus técnicas musicales o buscando un concierto objetivamente redondo mejor que te quedes en casita abrazado a tu novia o muñeca hinchable favorita... AcDc solo te van a ofrecer rock n roll, chico, si no te gusta, metete la cabeza entre las piernas y besate el culo...

Y después de esta ardorosa defensa del que es el mejor grupo del mundo (y punto) poco más hay que comentar del concierto. Conseguí colarme en las primeras filas sin demasiado esfuerzo y salté, canté y grite todo lo que pude. Había momentos en que la lluvia caía tímida o no tan timidamente pero nos daba igual. Brian fue el mas descriptivo de todos cuando levanto su dedo corazón al cielo en el tradicional gesto que venía a decir algo así como "aquí estamos disfrutando del concierto, ya puedes llover todo lo que quieras que no nos vas a echar". En pocas palabras el concierto fue la hostia bendita, como solo puede ser el caso cuando son los australianos los que tocan.

Y pensar que me queda menos de un mes para volver a verlos...

martes, 2 de junio de 2009

Mi impresión sobre... Superman: Hijo Rojo


Ayer mismo terminé de leerme este flamante tomo editado por Planeta hace bien poquito y que recoge la miniserie de tres números ya editada en EEUU hace un par de añitos (o más) y que había sido editada con anterioridad por Norma, momento que no había aprovechado para hacerme con ella por cosa básicamente de pelas y porque realmente no me parecía una compra acuciante, ya que Superman nunca ha sido de mis personajes favoritos, a pesar de que como guionista del presente tomo figura Mark Millar, para mí uno de los escritores más solventes del medio.

Bueno, el caso es que con la nueva edición me he animado a pillármelo, básicamente por pura curiosidad. Había oído críticas muy malas y bastante buenas, y ante tal divergencia de opiniones uno, que es bastante morboso, no ha podido resistirse. Todo ello a pesar de la penosa edición de Planeta en tapa dura de la obra, que en mi opinión hace bastante incomoda la lectura y otorga al comic una importancia que en sí que no tiene, la verdad.

Bueno, resumen rápido del comic en cuestión. Es lo que se llama en USA un "Elseworlds", usease, que cuenta una historia imaginaria acerca de una personaje más o menos conocido. De acuerdo que todas las historias de los comics son imaginarias, pero me refiero a que los personajes están sacados de su continuidad original y metidos en otras circunstancias históricas o sociales. Lo que hace gracia del asunto es a ver como funcionan personajes muy famosos sacados de sus entornos típicos. El caso de esta historia es bastante ejemplar en este sentido, ya que la premisa es algo así como ¿que hubiera pasado si Superman hubiese aterrizado con su cohete en la Rusia estalinista en vez de en los campos del Texas estadounidense? Como supongo que todos sabréis la historia de Superman a grandes rasgos, no hace falta explicar lo del cohete ni nada de esto, así que me lo ahorro.

Bueno, pues el caso es que dicha premisa promete muchas cosas a priori. La historia puede enfocarse desde el punto de vista de análisis puramente político y social, que bien llevada puede dejar una historia bastante chula, sobre todo si tenemos en cuenta que Millar no es el típico americano estrecho de mente que piensa que el comunismo es el demonio o algo así. De hecho ni siquiera es americano, es inglés. Debo confesar que esta es la premisa que yo me esperaba, algún tipo de análisis histórico, político y social del comunismo. Tonto de mi, me había olvidado que era Millar el guionista.

No malinterpreteis esto. Millar es un tío muy entretenido a la hora de escribir. Cuenta historias bastante dinámicas y bien llevadas. Vamos, que entretiene, y bastante. Pero el caso es que de eso rara vez pasa. No es un guionista especialmente profundo ni que se entretenga en las motivaciones ulteriores de tal o cual personaje o que realice profundos análisis acerca de las condiciones sociales o políticas que llevan a las circunstancias que rodean a la historia. Se limita a ser un tío que cuenta historias muy entretenidas y que, definitivamente, en su desarrollo no aburren en absoluto. Y lo consigue. Que tal como está el mercado no es poco.

Y eso es lo que hace en este comic. Cuenta una historia sencilla muy bien contada. Realmente se puede decir que lo que hace es bucear en lo que él considera la esencia del personaje principal, Superman, y en la de su eterno archienemigo, Lex Luthor. Ellos dos son los auténticos protagonistas del comic, estando el resto de personajes supeditados a su actuación y su personalidad, incluso en el caso de personajes tan importantes como Batman o Wonder Woman. Otra cosa es que estés de acuerdo o no con tal enfoque, tanto el que da a Superman, al que retrata como alguien cuyo leit motiv es hacer lo correcto (o lo que él piensa que es correcto), como el que da a Luthor, al que retrata como a alguien cuya motivación fundamental es enfrentarse a Superman por considerarle su auténtico rival en todos los aspectos. De hecho, esa interpretación, un tanto simplista de los personajes principales, posiblemente sea lo que irritó a mucha gente que se lo leyó en primera instancia. O quizás no, quien sabe.

En cuanto al dibujo, Dave Johnson se revela como un dibujante correcto, apoyado en su punto fuerte, que es una narrativa muy atractiva, y en conjunto un dibujo agradable que hace que la historia se lea con soltura y fluidez. El color, el entintado, la rotulación... todo correcto, sin destacar nada en sentido positivo o negativo, la verdad.

Resumiendo, un comic entretenido que no te aburres leyendo pero que está lejos de ser ninguna obra maestra. Ideal si quieres introducirte en las características básicas de los personajes pero enormemente desaconsejable si buscas una historia densa y profunda. De todos modos, ¿que tiene de malo el puro entretenimiento? Exacto, nada...

He dicho.