lunes, 9 de marzo de 2009

Mi impresión sobre...El curioso caso de Benjamin Button.


Brad Pitt quiere un Oscar. Brad Pitt quiere un Oscar. Brad Pitt quiere un Oscar. Y David Fincher tampoco le haría ascos, creo yo.

En la gala de los Oscar esta era una de las películas que reunía más nominaciones, estando Brad Pitt nominado a mejor actor (al final el gato al agua se lo llevó uno de los "rojos" de Hollywood, Sean Penn) y David Fincher a mejor director (a final se lo llevó, por increíble que parezca, el de Slumdog Millonaire). Estos dos personajes llevan unos añitos tras la ansiada estatuilla, realizando en ocasiones esfuerzos casi ridículos para llevársela a su keli. Cuando digo esto recuerdo sobre todo la enormemente pretenciosa "El asesinato de Jesse James" que sacaba los colores al más pintado por su grandilocuencia vacua y absurda.

Todo lo anterior, que conste, no va en demérito de ellos como actor y director y ni mucho menos de esta peli. Es más, considero que antes o después ambos se llevarán la estatuilla, ya que talento poseen ambos más que de sobra. Y esta película no es un ejercicio de pretenciosidad como la señalada un poco más arriba, sino muy entretenida y bastante interesante. Es simplemente que... le falta algo. A ver si me explico.

La historia es la de un tipo, el Benjamin Button del título (usease, Brad Pitt) que nace viejo y se va haciendo más joven según pasan los años. En ningún momento se explica el porque de tan extraña circunstancia, siendo evidente que no es esa la intención de la peli. Según pasan los años se nos narra la vida de nuestro prota y... ya esta, eso es todo. En el fondo es una historia de amor, no nos engañemos, ya que la historia siempre gira en torno a la relación de Pitt con Cate Blanchett (creo que se escribe así) siendo el punto álgido de la cinta el momento en el que, por hablar mal y pronto, se "lían" entre ellos.

La dirección es la típica de Fincher, que poco a poco va dejando lejos (para mí, por desgracia) sus primera incursiones como un director tematicamente más innovador (hasta cierto punto) y, a pesar de tener ramalazos que recuerdan a sus primeras pelis, se descubre cada vez más como un director maduro con un especial talento para el ritmo de cualquier clase de historia, al tiempo que sabe rodearse de un buen equipo de profesionales para iluminación, maquillaje (un diez en este aspecto, sin duda) etcetera. Los actores están bastante bien, son solventes (siempre lo han sido) y ponen todo de su parte para que el texto transmita al espectador.

El fallo de la peli, para mí, es que se queda en un quiero y no puedo. Es entretenida y desde luego no aburre (a pesar de que da a sensación de ser un poco larga). Tiene un ritmo constante y se disfruta sin ningún problema. Pero al final.. te deja cierta sensación de... ¿eso es todo? Te da la impresión que podríamos haber estado ante una gran película si se hubiese interesado más por plantear temas con un gran ambaje metafísico que en el relato apenas se esbozan, apenas se mencionan, cómo podían haber sido la naturaleza del amor, la importancia del tiempo en la vida de una persona o la notoriedad que alcanza en nosotros la impresión que causamos en los demás. No estoy hablando de centrar la película en dichos aspectos, pero si prestarles una atención mayor de la que lo hace el director.

En fin, tampoco es cuestión de jugar al ¿que hubiera pasado si? Dejemoslo en que es una buena peli, muy digna de ver y con buenas actuaciones. desde luego, aunque no mata, no creo que nadie se arrepienta de ponerse a echar un vistazo a esta cinta.

He dicho.

jueves, 5 de marzo de 2009

Mi impresión sobre...Días de vino y rosas


Ayer mismo me deje caer por el teatro Lara para ver la adaptación teatral de Días de vino y rosas que allí se esta representando desde hace algunas semanas y cuyos protagonistas son Carmelo Gomez y Silvia Abascal. Hace años Jack Lemmon y Lee Remick protagonizaron una versión cinematográfica que recomiendo a todo aquel que no la halla visto, ya que sus interpretaciones en esa peli son realmente memorables.

Personalmente siempre me ha llamado mucho la atención el teatro, aunque no voy tanto como me gustaría por una parte por motivos económicos y por otra porque me resulta sorprendentemente difícil encontrar títulos en la cartelera teatral de Madrid que me llamen realmente la atención.

Esto último es porque usualmente en la propuesta teatral madrileña se ven los dos extremos. O representaciones de obras de teatro clásicas al estilo Lope de Vega o Shakespeare, que sinceramente prefiero leer a ver porque a día de hoy la mayoría de las veces su representación produce sonrojo. No me entendáis mal. No es que las obras en si produzcan sonrojo, ni mucho menos (¿quien podría decir eso de Hamlet o Fuenteovejuna, por poner dos ejemplos?). Es más bien que interpretadas a día de hoy usan un lenguaje tan alejado del actual que el espectador pasa más tiempo intentando entender que demonios quieren decir los personajes que implicándose emocionalmente en la obra, con lo cual el resultado es de un manifiesto desconcierto entre el público y una inevitable desvirtuación de los valores intrínsecos del teatro, cuyo objetivo es transmitir y emocionar al auditorio sin cortapisas. Leyendo esas obras se entienden y disfrutan perfectamente. Viéndolas en teatro dejan algo frío, para que mentir.

El otro extremo es el de obras de teatros "modernas" con mensajes tan intrínsecamente profundos (estoy siendo irónico) y desarrollos y puestas en escena tan grandilocuentes que finalmente dejan en el espectador una curiosa sensación de vacío emocional, debida principalmente a que cualquiera ve que tras la pretendida profundidad de la obra no hay más propuesta que la del humo que nos ha querido vender el autor del texto y del montaje. Tengo especial manía a estas obras que tienden a usar todo tipo de artificios para al final no acabar diciendo nada. El teatro hay que sentirlo, no que pensarlo. A ver si lo aprenden de una vez ese hatajo de supuestos "innovadores" amantes de pretender que su público es idiota cuando los únicos idiotas reales son ellos. Por mucho cine irano-pakistaní que vean y muchos chiflos que se fumen para parecer guays.

Bueno, lo peor es cuando aparecen iluminados que mezclan textos clásicos con puestas en escena "modernas" y que consiguen que el espectador medio (el que no va de cultureta de El País semanal, vaya) casi se corte las venas por la banalidad de su "obra".

El teatro hay que sentirlo. Una bueno obra teatral interpretada por buenos actores te tiene que emocionar. Si no la misión del teatro se torna fallida. Es tan simple como eso. Y esa simpleza tan difícil de conseguir es lo que tenemos con la obra que da título a este post. El montaje escenográfico en sí quizás no fue del todo de mi agrado. La acústica del teatro Lara es de risa, para que mentir. Y los asientos la cosa más incómoda que te puedas imaginar.

Todas estas pegas dieron absolutamente igual. Desde el primer momento el trabajo de Carmelo Gomez y Silvia Abascal te atrapa. Apoyándose en un texto muy bien estructurado que se queda con lo importante de la historia original y cuyo auténtico protagonista es el alcoholismo de los dos personajes que aparecen en la obra, lo adapta a un entorno más cercano al espectador español (aunque la historia se desarrolle en Nueva York, si vais a verla sabréis lo que quiero decir) ambos actores realizan todo un ejercicio de interpretación que, literalmente, corta la respiración. Nunca había visto a ninguno de los dos en teatro, pero os aseguro que no me perderé sus futuras obras. Se revelan en las casi dos horas que dura la función como dos figuras con una calidad interpretativa con poquitos rivales, y la historia en si discurre ante el espectador con una plasticidad y naturalidad apabullantes. Actuaciones como las de estos dos protagonistas engrandecen al teatro como este se merece.

En resumen, tanto si os gusta como si no os gusta el teatro os recomiendo encarecidamente que vayáis a verla. Si os gusta disfrutareis como enanos. Si no os gusta, cuando salgáis seguro que os empieza a molar.

He dicho.

martes, 3 de marzo de 2009

Mi impresión sobre... Valkiria



Tom Cruise me cae bien. Siempre me ha caído bien, en realidad. Si, ya se que oficialmente debería denostarle, ya que esa parece ser la corriente impuesta por los pensadores de lo políticamente correcto. El tipo pertenece a una secta y todo esto, y todo Cristo se empeña en buscarle trapos sucios en cualquier aspecto de su vida, en reírse de él constantemente e intentar ridiculizarle por los má variados medios. Pero precisamente soy uno de esos tipos raros que cuanto más ve que la gente (sea prensa o mismamente la gente de la calle) se mete con alguien mejor le cae el personaje que sea en ese momento objeto de las iras del respetable.

También me gusta Bryan Singer. Le cogí especial cariño después de ver "Sospechosos habituales", y el espaldarazo definitivo para mí se lo dio la segunda parte de "X Men", siendo la primera un buen prolegómeno de esta. Por cierto, su primera (y poco conocida) peli "Verano de corrupción" también es digna de tener muy en cuenta, por lo menos bajo mi punto de vista. Para mí su tropiezo más gordo sin duda ha sido "Superman Returns" que aunque a nivel de producción mantenía el nivel habitual en el director y en ciertos momentos lo superaba, a nivel de guión fue un despropósito continuo que no se aguantaba ni con alfileres. Por cierto, dicen las malas lenguas que las fiestas en su casa, a las que invita a medio Hollywood, son de órdago la gorda. Si es que estos gays otra cosa no, pero montar saraos se les da de miedo...

Bueno, una vez sabido lo anterior no os resultará muy extraño que me acercase hace bien poquito a ver "Valkiria" al cine, que casi, casi, me la quitan de la cartelera antes de poder echarla un vistazo. Y es que ver las pelis en televisión, por mucho cachibache home cinema que tengas, no es lo mismo. Y el resultado, una vez digerida la película, se puede decir que es apreciable pero no especialmente destacable. Me explico...

La historia en sí os sonara a la mayoría. En 1944 un tal Claus von Stauffenberg, coronel del ejercito alemán, lideró un plan para asesinar a Hitler y acabar con la segunda guerra mundial antes de la más que previsible en ese momento derrota de Alemania a manos de los aliados. Como todos sabemos como terminó la guerra, no resulta muy complicado deducir, incluso antes de que empiece la peli, como acaba toda la historia, aunque en ningún momento anterior hubieras oído hablar del atentado contra Hitler. Y ese posiblemente sea uno de los principales escollos de la película. Se intenta presentar durante la mayor parte del tiempo como una peli de intriga, casi un thriller, cuando el factor básico de todo thriller, que es precisamente el desconocimiento del desenlace de la trama, es en este caso uno que el espectador ya conoce a la perfección, aunque sea, como he dicho antes, por deducción. Y ahí precisamente reside el problema.

Si se hubiese planteado la película como un drama más moral o sentimental posiblemente la película hubiera quedado más redonda. Durante toda la trama se dan retazos de los motivos que llevan a los protagonistas a levantarse contra Hitler, los cuales siempre aluden sin dudar al espíritu nacional e incluso a una especie de deseo de salvaguardar Europa. Si, esto último está metido con calzador y posiblemente sea el punto en que más se nota que es una película de producción netamente yanqui, ya que intenta dar una especie de sentimiento de hermandad europeo que posiblemente desde el punto de vista estadounidense será de lo más lógico, pero que en el viejo continente no se siente, aún hoy, ni por el forro, vamos. En el mismo sentido, también se dan retazos de la relación del coronel con su familia. Pero ahí reside el problema. Son retazos que parecen más metidos casi por obligación que por convencimiento.

Si la película se hubiera alimentado de los posibles conflictos morales en potencia presentes en la trama, posiblemente estaríamos hablando en un sentido muy diferente del resultado global de la cinta. Sin embargo toma por una estética de thriller que apoyada en un guión sin el adecuado pulso se nos antoja un tanto pobre en su resultado final. Synger, a pesar del talento natural que tiene como director, parece no tener tanto para elegir o reescribir las historias que le llegan, defecto que suple con una experiencia en su oficio más allá de toda duda, pero que sospecho como no corrija en sus próximas películas le puede traer ciertos disgustos.

En cuanto al trabajo de los actores solo deberíamos señalar la corrección más que adecuada de todos ellos, con un nivel general bastante bueno pero sin ningún momento brillante de forma particular. Synger se muestra una vez más como un director de actores capaz de dar a todos ellos la misma importancia, sin importar el tiempo que cada uno aparezca en pantalla.

En resumen, una película entretenida y que desde luego no aburre un ápice, pero que en conjunto deja un sabor agridulce pensando lo que hubiera podido ser y al final, vaya usted a saber porque, no fue.

lunes, 2 de marzo de 2009

Oscars 2009 (y II)

Y seguimos con el repaso de los ganadores de los Oscar de este año...

  • Mejor director
    • 'El curioso caso de Benjamin Button' - David Fincher
    • 'El desafío - Frost contra Nixon' - Ron Howard
    • 'Mi nombre es Harvey Milk' - Gus Van Sant
    • 'El lector' - Stephen Daldry
    • Ganador: 'SLUMDOG MILLIONAIRE' - DANNY BOYLE'
Esteeee... po bueno, po vale. Si ellos lo dicen, será verdad, pero a mi no me quitan de la cabeza que el mejor director de los propuestos es muy de largo david Fincher, tanto en dirección de actores como de equipo técnico. Muestra una desenvoltura que el para mi autocomplaciente Boyle no tiene ni tendrá nunca ni de coña, vamos...

Jajajajajajaajajajajajajajajajaajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajajajajajajajajajajajajajajaaaaaaaa...no, ya en serio...jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jajajajaja...¿Pero a quien se la ha chupado esta tia para quedar por delante de una actriz de verdad como Marisa Tomei? ¿De verdad la gente que da estos premios se ven las pelis que premian?

  • Mejor actriz
    • Anne Hathaway - 'La boda de Rachel'
    • Angelina Jolie - 'El intercambio'
    • Melissa Leo - 'Frozen River'
    • Meryl Streep - 'La duda'
    • Ganador: KATE WINSLET - 'EL LECTOR''
Ok, a mi me gusta más desde siempre Meryl Streep, pero reconozco que la Winslet lo borda, si señor...

  • Mejor actor secundario
    • Josh Brolin - Mi nombre es Harvey Milk
    • Robert Downey Jr. - 'Tropic Thunder. Una guerra muy perra'
    • Philip Seymour Hoffman - 'La duda'
    • Ganador: HEATH LEDGER - 'EL CABALLERO OSCURO'
    • Michael Shannon - 'Revolutionary Road'
Polémica habemus... ¿le han dado el premio porque de verdad se lo merece o porque con eso de que está muerto no va a poder optar a ninguno más? He ahí la duda... No es ningún secreto que a mi me encanta su papel en "El caballero oscuro" y por tanto creo sinceramente que se lo merece, pero la duda siempre planeará sobre el pobre Heath Ledger. Sea como fuere, mis más sinceras felicitaciones, Heath, siempre serás el Joker.


  • Mejor actor
    • Richard Jenkins - The Visitor
    • Frank Langella - El desafío - Frost contra Nixon
    • Ganador: SEAN PENN: 'MI NOMBRE ES HARVEY MILK'
    • Brad Pitt - El curioso caso de Benjamin Button
    • Mickey Rourke - The Wrestler
Si, Sean Penn me encanta, todo el mundo lo sabe. Y sin embargo no considero este su trabajo más inspirado ni de lejos. Comparativamente hubiera cedido antes el Oscar a Mickey "ya voy por mi cuarta o quinta resurrección" Rourke, aunque el tipo es un capullo total, todo sea dicho, en "El Luchador" lo borda.

  • Mejor película
    • El curioso caso de Benjamin Button
    • El desafío - Frost contra Nixon
    • Mi nombre es Harvey Milk
    • El lector
    • Ganador: SLUMDOG MILLIONARIE
Buneo, sabiendo mis comentarios acerca de la susodicha que he ido soltando ayer y hoy seguramente comprendereis enseguida que personalmente no estoy en absoluto de acuerdo con el Oscar a esta peli. Para mí no deja de ser una peli hecha con oficio y estas cosas, que entretiene pero no mata y cuyo mayor merito parece ser el haber estado a punto de se abandonada en un cajón. Entendedme, no es mala peli, pero desde luego se me antoja pobre para ganar un Oscar, pero bueno, Hollywood es así. ¿Que a quien se lo hubiera dado yo? A "El lector", hombre por Dios. De las nominadas es sin duda la más completa, aunque el curioso caso de Benjamin Button también me llamó bastante la atención, con un par de peros que ya explicaré.

Y hasta aquúi dieron de si los Oscar de este año. Solo una última cosa... ¡Que grande es Hugh Jackman coño!


Oscars 2009 (I)

Si, ya se que llego un poco tarde, pero como aquí escribo cuando me sale, pos eso. Vamos a analizar un poquito por encima los ganadores de los Oscar de este año, a ver si estamos de acuerdo en algo o no. Evidentemente voy a señalar los Oscar que me parecen realmente importantes, no todos, que si no podemos estar aquí hasta los Oscar 2010.

  • Mejor montaje
    • 'El curioso caso de Benjamin Button' - Kirk Baxter, Angus Wall
    • 'El caballero oscuro' - Lee Smith
    • 'El desafío - Frost contra Nixon' - Mike Hill, Dan Hanley
    • 'Mi nombre es Harvey Milk' - Elliot Graham
    • 'SLUMDOG MILLIONAIRE' - Chris Dickens
Esteee. A ver, vale que aquello del montaje siempre es un Oscar un poco dudoso, porque el director, a menos que sea un mercenario cien por cien (que los hay), siempre mete un poquito de zarpa en el mismo, pero es una categoria a la que nadie nunca presta atención y a mi me parece fundamental. Teniendo en cuenta que gran parte del merito de un buen montaje reside en eliminar las escenas sobrantes o que no encajan con el ritmo de la peli, con lo cual buena parte del trabajo del montador hay que suponerlo, siempre he considerado que es un premio dado un poquito en función del resto de premios que se lleve la película en sí. No se si me explico. El caso del asunto es que la ganadora de este año para mí lo es de manera inmerecida, sobre todo si comparamos el montaje de la peli de Danny Boyle con la de Nolan. De todos modos adelanto ya que a mi Slumdog Millonaire me dejó más bién frio, me centraré en ello un poquito más adelante...


  • Mejor guión adaptado
    • 'El curioso caso de Benjamin Button' - Eric Roth, Robin Swicord
    • 'La duda' - John Patrick Shanley
    • 'El desafío - Frost contra Nixon' - Peter Morgan
    • 'El lector' - David Hare
    • Ganador: 'SLUMDOG MILLIONAIRE' - Simon Beaufoy
Como no me he leido el texto original poquito puedo opinar supongo, aunque a mi el guión de "El curioso caso de Benjamin Button" me parecía una adaptación muy aceptable...

  • Mejor guión original
    • 'Frozen River' - Courtney Hunt
    • 'Happy. Un cuento sobre la felicidad' - Mike Leigh
    • 'Escondidos en Brujas' - Martin McDonagh
    • Ganador: 'MI NOMBRE ES HARVEY MILK' - Dustin Lance Black
    • 'WALL-E' - Andrew Stanton, Jim Reardon, Pete Docter
Ok, por una vez estoy de acuerdo, sobre todo viendo el nivel de las competidoras de la peli protagonizada por Sean Penn. ¿Realmente los tios que seleccionan a las aspirantes para los Oscar se ven las pelis? Es que a mi ninguno de esos guiones me llaman por sí mismos la atención, la verdad.

  • Mejor fotografía
    • 'El intercambio' - Tom Stern
    • 'El curioso caso de Benjamin Button' - Claudio Miranda
    • 'El caballero oscuro' - Wally Pfister
    • 'El lector' - Chris Menges, Roger Deakins
    • Ganador: 'SLUMDOG MILLIONAIRE' - Anthony Dod Mantle
Oscar para mí absolutamente inentendible. ¿Me quieren hacer creer que el mediocre y soso trabajo de Mantle es mejor que el de Miranda, Stern o los auténticos merecedores del premio, Menges y Deakins? Si, seguro...

  • Mejor dirección artística
    • 'El intercambio' - James J. Murakami, Gary Fettis
    • Ganador: 'EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON' - Donald Graham Burt, Victor J. Zolfo
    • 'El caballero oscuro' - Nathan Crowley, Peter Lando
    • 'The Duchess' - Michael Carlin, Rebecca Alleway
    • 'Revolutionary Road' - Kristi Zea, Debra Schutt
Otro Ok. Para mí de los posibles aspirantes, el ganador es el mejor, aunque no pòr mucho, que conste.

  • Mejor película de animación
    • 'Bolt' - Chris Williams y Byron Howard
    • 'Kung Fu Panda' - John Stevenson y Mark Osborne
    • Ganador: 'WALL-E' - Andrew Stanton
Definitivamente de acuerdo. Las otras dos no dejan de ser pelis simpáticas, pero sin nada del "punch" del adorable Wall-E.

Y mañana más...

jueves, 12 de febrero de 2009

Mi impresión sobre...Tropic Thunder


Me parece que esta película se estrenó el año pasado un poquito después de la de e Iron Man. Lo se básicamente porque con Iron Man todo el mundo pareció redescubrir el pedazo de actor que es Robert Downey Jr y en paginas de comics y tal le dieron mogollón de bombo. La verdad es que había leído buenas críticas de la peli, pero por unas circunstancias o por otras no había podido verla hasta ayer mismo, vía mula. Y la verdad es que no me decepcionó en absoluto.

La peli la dirige uno de sus protas, el ínclito Ben Stiller, autor o actor ( o ambas cosas) hasta ahora de alguna peli moderadamente estimable pero en su conjunto bastante normalito. Comedietas románticas con algún toque más o menos destacable, parodias más o menos inspiradas pero poco más. Vamos que sus pelis entretienen y son tan rápidamente olvidadas como disfrutadas. Y esta peli no es una excepción. Vamos, que no esperéis si la veis la obra cumbre del nuevo cine norteamericano porque desde luego no aspira a ello. Ni falta que le hace, entre tanto pedante actual, de vez en cuando se agradece algo de cine hecho meramente para pasar el rato y que efectivamente consigue su objetivo. Y desde luego Tropic Thunder consigue su objetivo más que de sobra.

Básicamente el argumento (sin querer desvelar nada, como de costumbre) gira en torno al rodaje de una típica superproducción americana con tres superestrellas (y una cuarta un poquito menos estrella) en los papeles protagonistas. Lo gracioso del caso empieza cuando desde el principio se concretan muy bien los arquetipos de cada uno de los protas. El primero es el típico actor que interpreta a algún superheroe cachas en pelis de acción desenfrenada que está viviendo algunas horas bajas en su carrera (¿os suena de algo?), interpretado por Ben Stiller. El segundo el muy típico también actorcillo de comedietas de tres al cuarto escatológicas a más no poder, al que da vida Jack Black. Y el tercero el muy arquetípico actor con nosecuantos Oscar en su haber y obsesionado por el "método", al que encarna, como no podía ser de otra manera, Robert Downey Jr. A ellos se les suma el clásico rapero exitoso del momento que se sube al carro de hacer películas como quien no quiere la cosa.

Con estos elementos se podía haber enfocado una comedia blanca perfectamente típica. Y no os confundáis. No es que sea una crítica inmensamente sesuda del mundo Hollywoodiense, en la cual se elucubran sobre la pobre condición humana que se exhibe en la meca del cine. Sin embargo la sátira en torno a todo el mundillo de las grandes superproducciones y los grandes actores de fama internacional es una constante durante todo el metraje. Y lejos de cansar o resultar pesada, se hace inmensamente llevadera precisamente por el tono general de la cinta, en la cual los chistes, siendo un gran número de ellos de una gran agudeza, se suceden a un ritmo adecuado. Stiller no se obsesiona con que en cada escena aparezca algo netamente gracioso, sino que en la mayoría de circunstancias se conforma con la sonrisa cómplice del espectador, y solo en determinados momentos, muy bien llevados busca la carcajada, cosa que por lo menos conmigo consiguió en varios intentos. Las situaciones en general están bien hilvanadas y Stiller es obvio que se toma en serio al espectador, sabiendo perfectamente que este es más que capaz de impregnarse de la crítica vertida hacia su propio trabajo y su propio mundillo. Más quisieran muchos directores, con fama de sesudos intelectualoides de pacotilla y que lo único que hacen con muchas de sus cintas es resultar reiterativos hasta la extenuación, mostrar el respeto al espectador que muestra el cómico norteamericano.

En cuanto a las actuaciones a un más que correcto Ben Stiller (el tío sabe que no es Pacino, y lo acepta de forma totalmente natural haciendo uso de sus limitados medios interpretativos sin exageraciones innecesarias) y a un fenomenal (como siempre) Robert Downey Jr se les une un Jack Black que a mi admito siempre me ha resultado cargante por lo excesivo de sus actuaciones. Cierto es que su personaje es de por sí excesivo, pero no creo que sean necesarios los aspavientos del sobrevalorado Black para interpretarlo. Para mí es la única pata coja de la mezcla. El resto del reparto responde bien a sus diferentes papeles, agradeciéndose las apariciones estelares de Mathew Mc Conaughey y Tom Cruise, actores ambos que admito siempre me han caído muy bien (lo mio es ir contracorriente) a pesar de que sus dotes interpretativas siempre han sido más bien escasas, eso lo reconozco.

Total, una buena peli para pasar un buen rato y disfrutar viendo como incluso los actores americanos son capaces de reírse de ellos mismos sin complejo. A ver si aprenden algunos que yo me se...

martes, 10 de febrero de 2009

Madrid, Madrid

Decía Ismael Serrano (si, me gusta Ismael Serrano, ¿qué pasa?) que uno acaba irremediablemente enamorado de la ciudad en la que habita. Muy bien elegido el último verbo, por cierto. Y cierto es que las grandes ciudades tienen un encanto especial que solo una serie determinada de personas parecen capacitadas para asimilar. Afortunadamente para mi, yo soy una de esas personas.

A menudo me encuentro con gente, sobre todo en mi trabajo, que viven en algún pueblo en la sierra o incluso fuera de la provincia de Madrid, y todo su empeño parece ser convencerme de lo fantásticamente que viven allí, donde se respira paz, tranquilidad y una larga retahíla de ventajas que, en su opinión, Madrid no tiene. Es curioso, pero nunca ninguno de estos defensores de su propia idiosincrasia ha parecido percatarse de que en ningún momento me he arrojado a una defensa de las virtudes de mi ciudad, porque para mi es MI ciudad, tan apasionada como la suya. De hecho, ante cualquier conato de ataque al ritmo de vida de Madrid la mayoría de veces mi única reacción ha sido una media sonrisa o como mucho un lacónico "a mi me gusta", comentada con la seguridad de aquel que sabe que no necesita ninguna defensa ante afirmaciones que solo tienen como caldo de cultivo opiniones ajenas. No estoy con esto desmereciendo esas opiniones, más bien al contrario, les concedo suficiente dignidad como para no sentir la acuciante necesidad de rebatirlas. Como todo en esta vida, se reduce a puntos de vista.

Me permitiréis así que, recogiendo el anterior razonamiento, manifieste abiertamente que mi punto de vista es básicamente el de un enamorado de Madrid. La riqueza de una gran ciudad como esta para mi es lo que le infiere un carácter tremendamente frío cuando las circunstancias vienen mal dadas pero también increíblemente cálido en esos breves momentos en los que te permite conocer personas que te reconcilian con el mundo (si, eso también o decía Ismael Serrano). No es tanto el enorme número de servicios que tiene Madrid, aunque bien mirado apenas tienen parangón en el resto de la geografía española, sino el enorme número de formas de vivir, de personalidades y de planteamientos vitales que ofrecen sus habitantes. Por eso no puedo sino ser un ferviente admirador de la inmigración que estos últimos años ha recibido esta ciudad y ante la cual los típicos macarras de la moral se han echado las manos a la cabeza con una serie de argumentos tan escuálidos como peregrinos. Personalmente considero que los inmigrantes, sean de Cuenca o de Australia, enriquecen una ciudad ya de por sí tremendamente rica y compleja, y que deben ser motivo siempre de celebración.

Cuando voy paseando por Madrid y paso por la calle Montera veo toda una colección de putas, chulos y ex macos o aspirantes a macos, o paso por el Palacio Real y veo parejas de enamorados dando vueltas sin tener una dirección fija, o por el rastro los domingos por la mañana y veo a un sinnumero de tenderos continuando una tradición casi más antigua que la ciudad, o en el metro cualquier día por la mañana y veo una cornucopia de personas caminando por pasillos y escaleras, cada uno con sus preocupaciones, sus grandezas y miserias, no puedo dejar de pensar que a una ciudad con tal número de diferencias, una ciudad capaz de saltar de lo mejor a lo peor en apenas un latido no solo no es una mala ciudad, sino todo lo contrario, es una oportunidad constante de conocer a las personas un poquito mejor. Como se suele decir, si en la variedad esta el gusto, en Madrid habita este gusto multiplicado por diez mil. Solo puedo decir; ¡Gracias, Madrid, por ser como eres! Espero que lo sigas siendo mucho tiempo.