jueves, 13 de noviembre de 2008

Canciones de nuestra vida...

Una nueva entreguita de canciones molonas pal niño y la niña, señora...

Temazo de los gansos rosas para abrir boca...



Y ya que va de rock el asunto, un poco de Rock patrio de los de Ourense...

martes, 11 de noviembre de 2008

Mi impresión sobre...Secret Invasión

Jo. Jo jo jo. Joooooooder. Que cosa más mala de tebeo, por Dios...

Para aquellos que no lo sepais (o sea, nadie) Secret Invasión es el nombre de la ultima mega saga Marvel. O sea, una de esas historias en las cuales se reunen mogollón de superheroes durante unos cuantos números para combatir una superamenaza y así ganar unos cuantos superdolares mas para la editorial de rigor. Todo muy super. Bueno, la costumbre es que dichas macrosagas se realicen más o menos una vez al año, y teniendo en cuenta que suelen ser miniseries de siete u ocho números no resulta muy difícil comprobar que los supers están más tiempo envueltos en megasagas que disfrutando de sus propios caminos, pero ahora no es momento de hablar de ello.

El caso es que la mega saga de este año se llama así, Secret Invasion. La propuesta que el guionista (por llamarlo de alguna manera) Brian Michel Bendis nos realiza en esta serie es tan original que uno se pregunta cómo no se le había ocurrido a nadie nunca. ¡Una Invasión extraterrestre! ¿pero cómo demonios nadie había hecho una historia con esa temática? Si es que este tío es realmente un genio.

La novedad de esta invasión es que la protagonizan los skrulls. Para los que no lo sepáis ( o sea, nadie) los Skrulls son unos marcianitos verdes la mar de monos que pueden cambiar de aspecto, imitando a cualquiera que se les ponga por medio. Se supone que la gracia de la saga en sí está de esta manera en ver que superheroes habían sido sustituidos por estos dobles malvados antes de la invasión. Eso de sustituir a un héroe por un doble malvado también es, obviamente, una ocurrencia del genio de Bendis, ya que no recuerdo haber leído antes ninguna historia en ningún medio en la cual el prota sea sustituido por un doble malvado...

Resumiendo que se supone que esta saga va a ser la rehostia porque todo lo que ha ocurrido en el universo Marvel desde hace como mínimo cuatro años en tiempo real tenía de trasfondo esta invasión. Eso permitirá que atemos muchos cabos de porque han pasado ciertas cosas que parecían no tener sentido o porque determinadas situaciones parecen haber sido olvidadas de un tiempo a esta parte. Este argumento, que cualquiera con dos dedos de frente observará que es una cutreexcusa de cualquier guionista para arreglar todos los desaguisados que ha podido realizar anteriormente es el que Bendis ofrece una y otra vez para vender la serie. Todo muy original.

Pero yo tenía esperanzas. Llamadme iluso, pero yo pensaba que la serie en sí por lo menos iba a dedicarse a explicar cosas que habían pasado antes, aunque fuese a lo cutre, pero explicar cosas. Y hombre, explicar, lo que se dice explicar... pues no explica nada la verdad. Vale que todavía me faltan dos números por llegar (los pido de importación a EEUU, soy así de cool) pero esto tiene pinta de ser otro timo del señor Bendis y del señor Quesada (el mandamás de Marvel hoy día).

La historia de Bendis se puede resumir en que los Skrulls deciden atacar para conquistar el planeta, lo cual en ningún momento se explica coherentemente. ¿No sería más lógico que si imitan la forma de los seres humanos conquistasen el planeta poco a poco haciéndose con los cargos de poder hasta que al final nadie tuviese nada que hacer? ¿Por que esa insistencia en ir a por supers de segunda fila en vez de a por las vacas sagradas de este universo superheroico? ¿Realmente hace falta que ataquen Nueva York porque estén dándose de hostias con un puñado de vengadores en la Tierra Salvaje, que está en la Antártica? ¿No sería más lógico que se dedicasen a cargarse a los que están en la Tierra Salvaje que son los únicos (si quitamos a Nick Furia, que nadie sabe cómo pero lo sabe, a ver como lo arregla Bendis) que saben que la Tierra está siendo invadida? Y así puedo seguir haciendo preguntas sin respuestas lógicas hasta el infinito, pero mejor dejarlo.

Total, que llevo leídos seis números de la saga en cuestión y se pueden resumir en que hay hostias. Bastantes hostias. Incluso muchas hostias. Ya está, nada más que decir. Y bueno, el dibujante, Leinil Francis Yu debe ser que se ha olvidado de dibujar. Vale que su narrativa siempre fue más bien pobre y su anatomía (rostros incluidos) un tanto acartonada, pero nunca había dicho que era malo hasta que vi esta miniserie. No se si por las prisas o por simple vaguería pero hace realmente incomodo de leer el comic, tanto por su pesada narrativa como por su feismo a la hora de dibujar figuras y planificar escenarios. También es verdad que el sucísimo entintado no le ayuda nada, todo sea dicho.

Pero vamos, más que nada seguiré la serie hasta el final porque en la práctica ya tengo comprados los siguientes números, pero a menos que el último número sea una obra maestra a la altura de Año Uno, esto no lo salva ni Alan Moore.

He dicho


Chicos, rezad porque este no sea un Skrull...

Sin embargo esta puede ser lo que quiera...


lunes, 10 de noviembre de 2008

MI impresión sobre...Transsiberian


Después de unos cuantos días sin actualizar el blog (circunstancias ajenas a mi voluntad me han obligado a ello, entre ellas teniendo un lugar destacado la castiza costumbre de tocarse los huevos) me decido a realizar una nueva aportación de sabiduría a este mi rinconcito del ciberespacio. Por cierto, siempre me ha resultado enormemente graciosa esa expresión.

El viernes pasado fui al cine con un grupejo de amigos a ver la película Transsiberian por propuesta mía. Mi principal interés radicaba en el director de la cinta en cuestión, Brad Anderson, que a pesar de tener una filmografía realmente corta (tres películas, de las cuales yo solo he visto dos) me parecía sobre todo gracias a la excepcional "El Maquinista" un director con las ideas claras, una puesta en escena arriesgada pero enormemente atrayente y sobre todo cierto punto original para contar historias más o menos conocidas. De hecho hoy día para mí esto último es lo mejor que se pude decir de un director, un escritor o cualquier tipo de narrador, ya que como diría mi abuelo, en el plano de argumentos puro y duro "está todo inventado", o por lo menos lo parece. Actualmente es mucho más interesante como se cuenta una historia que la historia en si, ya que el espectador actual minimamente avezado ha visto practicamente de todo.

Entré en la sala bastante ilusionado, la verdad. No me esperaba otro "El Maquinista" pero si una película por lo menos superior a la media. Y el resultado final es... decepcionante. Y no me resulta fácil decirlo, debido sobre todo a que implica que en parte debo tragarme el orgullo de haber sido yo el que quería ver la película, no se si me explico. Pero la triste verdad es que el resultado final es exactamente eso, decepcionante, sobre todo por lo manido que parece todo de principio a fin. Tanto los personajes como las situaciones son excesivamente tópicas y predecibles, por no decir muchas de ellas desconcertantes por la falta de lógica interna de la propia película. Los actores hacen lo que pueden con tan pobre material, y admito que todos ellos están aceptables, pero poco más puedo decir. Destacar quizás a Eduardo Noriega por su buen nivel de inglés, aunque no deja de chirriar que el guión le obligue a meter cada dos por tres palabras en español, lo que puede quedar (y de hecho queda) muy bien en un comic o una novela, pero en imagen real no deja de ser incluso cómico en situaciones que no deberían tener nada de ello. El resto del reparto hace lo que puede con tan pobre punto de partida, insisto. No deja de dar un poco de vergüenza ajena que actores de la talla de Ben Kingsley o en menor medida Woody Harrelson se vean abocados a sacar petróleo de tan pobre historia.

Pero posiblemente el punto más irritante para mi es la dirección en sí. Una puesta en escena tremendamente clásica que peca posiblemente de todo lo malo de dicha propuesta y no saca nada de lo bueno. La primera parte, en la que se conocen los personajes principales, es enormemente larga. Es obvio que el director pretende iniciar una tensión creciente que estalle en el momento del crimen cometido en la película y que actúa como auténtica válvula de funcionamiento de toda la historia. Sin embargo poca tensión se transmite al espectador, y precisamente ahí radica uno de los fallos del film, que el crimen al que hago referencia al final ni se muestra como punto de llegada de la introducción ni como punto de inicio del grueso de la película. Al espectador realmente le da un poco igual lo que ocurre, y eso no es más que reflejo del fallo de ritmo de la película, la insistencia en planos medios y largos, cuando quizás hubiese sido más correcto en busca de esa tensión planos sobre todo cortos y rápidos, con un movimiento de cámara bastante menos repetitivo. El resto de la película peca del mismo defecto. El movimiento de cámaras, la situación de las mismas, incluso la fotografía chirría básicamente porque en ningún momento el espectador identifica inconscientemente lo que está pasado en la pantalla con la historia que se cuenta. No hay sensación de urgencia, ni de prisa, ni siquiera de tensión. Brad Anderson trata de romper un poco con su propio lenguaje narrativo y trata de introducirse en recorridos más clásicos, y por desgracia su apuesta resulta fallida.

Poco más que decir acerca de la cinta Transsiberian. Si algún día la echan en la tele y no tenéis nada que hacer la podéis ver sin problema, por lo menos pasas el rato. Pero pagar los siete eurazos que cuesta ya el cine (la crisis, la crisis...) no vale la pena.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Ya tenemos amo y señor...

Bueno amiguitos, ya tenemos presidente del mundo para los próximos cuatro años. Si, ya se que oficialmente es el presidente de USA, pero todos sabemos que en realidad es el presidente de este lado de la Vía Láctea y posiblemente del otro también, aunque como no tenemos datos precisos pondré dicha afirmación en cuarentena por ahora. Y resulta que si, los americanos esta vez han mentido menos que en otras encuestas, ya que ha ganado Barack Obama. No se a vosotros pero a mi me parece estupendo. Quiero decir... ¿sabéis la cantidad de chistes sobre negros en casas blancas que vamos a poder hacer? Si, ya se que hay que ser políticamente correcto y estas cosas, y que hoy día hasta la palabra "negro" parece una ofensa, pero vosotros y yo, amiguitos, sabemos que no soy precisamente la educación ni el buen gusto personificado. Por cierto, un conocido mio negro no se siente ofendido en absoluto por ese sustantivo en particular. Si le llamas hijoputa ya se puede llegar a ofender, es así de peculiar.

Bueno, pues eso, Obama parece querer traer vientos de cambio a la White House y estas cosas. Yo soy de los que escuchan ese tipo de afirmaciones y les entra la risa floja pero como parece que la opinión de la mayoría va en mi contra debo cerrar el pico a no ser que quiera ser corrido a gorrazos. Y a gorrazos la verdad es que no me apetece...

Así que eso, enhorabuena al flamante ganador, mis condolencias al perdedor (y al Klu Klux Klan) y mi más enfervorizado ánimo a todos los que como yo ya están buscando entradas para el musical que se ha hecho en Kenia acerca del nuevo presi del globo.


¡Tiene su propio Comic! ¡Este tío es muy cool!

lunes, 3 de noviembre de 2008

Personajes: The Flash


"Mi nombre es Wally West. Soy Flash, el hombre más rápido del mundo..." Así comenzaba cada número de la serie de Flash cuando estaba Mark Waid a timón de las historias del velocista escarlata. Siempre me ha parecido una forma estupenda de empezar una historia de superheroes pura y dura, basada en aventuras más o menos intrascendentes en el más digno sentido del término. La verdad es que Waid desarrolló una labor en la colección del velocista realmente encomiable al dotar a Wally West de una personalidad propia y profundamente diferenciada del resto de supers que le rodeaban. Básicamente el tercer Flash (porque hubo dos antes que él y uno después) nos lo presentó Waid como un tipo optimista para el cual la vida de "salvador del mundo" no era una maldición, como parecía ser para todo bicho viviente en el ambiente tebeil (toma palabro) de la época (que nos situamos a mitad de los 90), sino más bien algo que había buscado durante toda su existencia. La vida como Flash era para Wally un sueño hecho realidad, algo que disfrutaba cada segundo, y eso se notaba y se transmitía continuamente al lector.

El desarrollo de Flash en las manos de Waid vino a ser un proceso de maduración constante. Primero le hizo superar el estar a la sombra de su predecesor y mentor, Barry Allen (que ahora ha vuelto en los comics, para mi una de las peores ideas en muuuchos años de DC), en la estupenda saga "El regreso de Barry Allen" y luego le hizo adquirir entidad propia en la saga "Velocidad Terminal". Esta, emocionante de principio a fin y con unos diálogos tan emotivos como inspirados sirvió tanto para aumentar el alcance de los poderes de Wally West como de establecer uno de los motores básicos del personaje, la firmeza de su relación con su novia Linda Park que le hace realizar proezas que nunca antes ningún velocista había realizado. Si, amiguitos, las historias de amor son en el fondo las que mejor siguen funcionando, posiblemente porque en la vida real nunca lo hacen. Más adelante Waid siguió haciéndole crecer como personaje pero son sobre todo las dos que he mencionado las que hicieron al bueno de Wally ganarse un puestecillo en mi corazoncito, hasta el punto que desde entonces es mi personaje favorito de la DC. Precisamente ahí radica mi rabiña actual con dicha editorial, ya que no se que les ha dado con pretender sustituirle por su mentor Barry Allen cuando Wally es un personaje mucho mejor construido e interesante.

En fin , ocurra lo que ocurra finalmente con Wally West no creo que me haga olvidar que es uno de los personajes que me han hecho pasar mejores ratos ante esos papeles de colorines con los que he perdido tanto tiempo y seguiré perdiendo.

Y si, amiguitos, definitivamente Linda Park es la novia ideal. Lastima que en la vida real no se den mujeres así.

domingo, 2 de noviembre de 2008

El Reaggeton: La música del futuro

¿Os sabéis el chiste del sapo en la licuadora? He de confesar que ahora comprendo al pobre bicho. ¿Sabéis lo doloroso que es pillarse los huevos con la tapa de un baúl? Tranquilos, hay un método infalible para experimentar ese dolor sin necesidad de exponer innecesariamente tus posibilidades de tener descendencia. Y es que el siglo XXI es orgulloso heredero del resto de siglos de la historia de la humanidad en el noble arte de la tortura. Lo mejor para todos nosotros es que la Democracia (que por cierto, rima con gracia) también se ha instaurado en tan soberbio invento netamente humano y ahora todos tenemos la posibilidad de sufrirla de forma igualitaria. ¡Que gran triunfo para Rousseau y sus acólitos!

¿Cual es el misterio que subyace en las lineas anteriores? ¿Qué elemento es ese que puede unificar a toda la humanidad en la estupidez más supina? Más allá de la pachanga, más allá del bacalao, llegamos a un oasis de nihilismo, a un lugar de reposo de cualquier tipo de pensamiento (racional o no). Ese lugar, amiguitos mios, esa tierra prometida se llama...¡Reaggeton!

¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Estoy seguro que convendreis conmigo en lo sorprendentemente que se ha instaurado esta excelsa forma de asesinato mental lento y doloroso en los garitos de nuestras ciudades. Allí donde vayas, sea la zona de copas que sea, siempre encontrarás como mínimo un bar en el que pongan ese ruido denso, machacón, repetitivo, cansino, zafio, vulgar, absurdo y absolutamente idiotizante. No es complicado encontrar en la pista de baile de cualquier garito hortera a día de hoy a docenas de lo que una vez fueron personas desarrollando unos movimientos pélvicos que en apariencia quieren mimetizar aquellos que se cometen durante el acto sexual, debido a la más que innegable (ay, que me entra la risa) capacidad sensual del soniquete en cuestión. Evidentemente este tipo de...estruendo (me niego a llamar música a eso) requiere un volumen absolutamente devastador para el oído humano, no vaya a ser que a alguno que esté en el bar le dé por pensar una milésima de segundo y se dé cuenta de lo que está haciendo.

Más allá de su nulo valor musical, de los mensajes intensamente machistas que llegan a niveles vomitivos para cualquiera con un mínimo de sentido (ya no común, simplemente con sentido, el que sea) que escupe una y otra vez contra el oído del que se atreva a escuchar, del continuo bombardeo machacón de ruidos repetitivos hasta la extenuación, está el hecho absolutamente inentendible de que dicho esperpento halla triunfado de tal manera. La vacuidad más absoluta siempre ha sido terreno de todo tipo de garito hortera de zonas como Huertas o Torre Europa, pero ya llega un momento que cualquiera pensaría que la inteligencia que el hombre ha desarrollado durante dos millones de años reaccionaría ante tal desfachatez. Evidentemente, como diría Calderón, los sueños, sueños son.

Que pena, señores, que pena...Dos millones de años de evolución para esto. Solo nos queda una pregunta por hacer. Después de esto, ¿cual es el siguiente paso de hundimiento del ser humano?


PD: Si, chicos, ayer estuve un buen rato en un garito de este tipo y tenía que desahogarme o me iba a cortar las venas.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Canciones de nuestra vida

Y aquí va otra entreguita de canciones que me molan porque si. Para empezar el gran Loquillo en una de sus mejores canciones. Oye, por lo menos yo me siento jodidamente identificado con cada estrofa...



Y ahora, ya que me he dedicado una canción a mi mismo, esta va para mis amigos. Como dice Serrat, la mayoría de veces las malas compañías son las mejores. Vosotros sabéis quienes sois.