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lunes, 10 de noviembre de 2008

MI impresión sobre...Transsiberian


Después de unos cuantos días sin actualizar el blog (circunstancias ajenas a mi voluntad me han obligado a ello, entre ellas teniendo un lugar destacado la castiza costumbre de tocarse los huevos) me decido a realizar una nueva aportación de sabiduría a este mi rinconcito del ciberespacio. Por cierto, siempre me ha resultado enormemente graciosa esa expresión.

El viernes pasado fui al cine con un grupejo de amigos a ver la película Transsiberian por propuesta mía. Mi principal interés radicaba en el director de la cinta en cuestión, Brad Anderson, que a pesar de tener una filmografía realmente corta (tres películas, de las cuales yo solo he visto dos) me parecía sobre todo gracias a la excepcional "El Maquinista" un director con las ideas claras, una puesta en escena arriesgada pero enormemente atrayente y sobre todo cierto punto original para contar historias más o menos conocidas. De hecho hoy día para mí esto último es lo mejor que se pude decir de un director, un escritor o cualquier tipo de narrador, ya que como diría mi abuelo, en el plano de argumentos puro y duro "está todo inventado", o por lo menos lo parece. Actualmente es mucho más interesante como se cuenta una historia que la historia en si, ya que el espectador actual minimamente avezado ha visto practicamente de todo.

Entré en la sala bastante ilusionado, la verdad. No me esperaba otro "El Maquinista" pero si una película por lo menos superior a la media. Y el resultado final es... decepcionante. Y no me resulta fácil decirlo, debido sobre todo a que implica que en parte debo tragarme el orgullo de haber sido yo el que quería ver la película, no se si me explico. Pero la triste verdad es que el resultado final es exactamente eso, decepcionante, sobre todo por lo manido que parece todo de principio a fin. Tanto los personajes como las situaciones son excesivamente tópicas y predecibles, por no decir muchas de ellas desconcertantes por la falta de lógica interna de la propia película. Los actores hacen lo que pueden con tan pobre material, y admito que todos ellos están aceptables, pero poco más puedo decir. Destacar quizás a Eduardo Noriega por su buen nivel de inglés, aunque no deja de chirriar que el guión le obligue a meter cada dos por tres palabras en español, lo que puede quedar (y de hecho queda) muy bien en un comic o una novela, pero en imagen real no deja de ser incluso cómico en situaciones que no deberían tener nada de ello. El resto del reparto hace lo que puede con tan pobre punto de partida, insisto. No deja de dar un poco de vergüenza ajena que actores de la talla de Ben Kingsley o en menor medida Woody Harrelson se vean abocados a sacar petróleo de tan pobre historia.

Pero posiblemente el punto más irritante para mi es la dirección en sí. Una puesta en escena tremendamente clásica que peca posiblemente de todo lo malo de dicha propuesta y no saca nada de lo bueno. La primera parte, en la que se conocen los personajes principales, es enormemente larga. Es obvio que el director pretende iniciar una tensión creciente que estalle en el momento del crimen cometido en la película y que actúa como auténtica válvula de funcionamiento de toda la historia. Sin embargo poca tensión se transmite al espectador, y precisamente ahí radica uno de los fallos del film, que el crimen al que hago referencia al final ni se muestra como punto de llegada de la introducción ni como punto de inicio del grueso de la película. Al espectador realmente le da un poco igual lo que ocurre, y eso no es más que reflejo del fallo de ritmo de la película, la insistencia en planos medios y largos, cuando quizás hubiese sido más correcto en busca de esa tensión planos sobre todo cortos y rápidos, con un movimiento de cámara bastante menos repetitivo. El resto de la película peca del mismo defecto. El movimiento de cámaras, la situación de las mismas, incluso la fotografía chirría básicamente porque en ningún momento el espectador identifica inconscientemente lo que está pasado en la pantalla con la historia que se cuenta. No hay sensación de urgencia, ni de prisa, ni siquiera de tensión. Brad Anderson trata de romper un poco con su propio lenguaje narrativo y trata de introducirse en recorridos más clásicos, y por desgracia su apuesta resulta fallida.

Poco más que decir acerca de la cinta Transsiberian. Si algún día la echan en la tele y no tenéis nada que hacer la podéis ver sin problema, por lo menos pasas el rato. Pero pagar los siete eurazos que cuesta ya el cine (la crisis, la crisis...) no vale la pena.

lunes, 20 de octubre de 2008

Mi impresión sobre... Quemar después de leer


No me gustó "No es país para viejos". De hecho me pareció tremendamente decepcionante, tanto en su planteamiento como en su desarrollo y su desenlace. Y de hecho yo creo que no me gustó precisamente porque los hermanos Coen me gustan mucho, a pesar de considerar que a nivel popular están sobrevalorados, y la película protagonizada por Javier Bardem que tantos premios se llevó realmente estaba muy alejada del universo de los Coen, o por lo menos del universo que en mi esquema mental es el de los Coen. Supongo que tendría que ver bastante con que la historia original de "No es país para viejos" aparecía en una novela del mismo nombre y que reconozco no haber leído, y precisamente este hecho, el ser un guión adaptado es el que mayor factura pasó a los hermanos en su anterior apuesta cinematográfica. El guión en sí no parecía uno hecho por los Coen, con lo cual se perdía la mayor parte de la gracia de su cine.

Con la decepción que me produjo la anterior película no es raro así que ayer me acercase a ver "Quemar después de leer" con cierto miedo. Mi duda básica era si los famosos hermanos, visto el éxito y reconocimiento general de su anterior película (no olvidemos que recibió el Oscar a mejor película, algo en mi opinión tremendamente injusto sobre todo en comparación de la deliciosa y notablemente menos pretenciosa Juno) habrían optado por realizar un film del corte de aquel. Y la respuesta es negativa, por lo menos bajo mi punto de vista.

Todos los que halláis visto alguna película de los Coen estaréis familiarizados con su forma de dirigir. Planos cortos y medios, contrapicados enormemente forzados y una narrativa con buen número de elipsis e incluso lo que podríamos llamar "entrecortada" suelen ser sus marcas de fábrica. Técnicamente llaman la atención, pero no son destacables hasta un punto notable, sobre todo teniendo en cuenta que esa forma de dirigir y montar la película es practicamente una "marca de fábrica" que todo el mundo espera al ir a ver una de sus cintas. Sin duda el mayor atractivo que tienen sus pelis es sus guiones, basados en sus personajes. Estos son siempre personajes forzados hasta más allá de los límites, tremendamente exagerados tanto en sus caracteres como en sus reacciones. De ambos factores es de donde se exudan la mayor parte de situaciones cómicas de sus películas, ya que definitivamente no creo que nadie dude que el mayor mérito de los Coen es el de otorgar al humor un cariz absurdo y a la vez tremendamente coherente. También llama la atención que este humor absurdo se sustenta siempre sobre circunstancias perfectamente lógicas, logrando los realizadores un equilibrio difícil y a la vez perfecto.

Pues bien, todo lo anterior es lo que se aprecia en "Quemar después de leer". Personajes exagerados, histriónicos y aún así deliciosamente humanos se encarnan gracias a las magníficas interpretaciones de un plantel de auténtico lujo y por el que cualquier director mataría por dirigir. Particularmente destacaría a John Malkovich (me resulta increíble que este tío no tenga ya una docena de Oscars en su casa) y Frances McDormand, actriz injustamente desconocida por buena parte del gran público. También destacaría sin dudar a Brad Pitt, absolutamente descacharrante en versión original (aconsejo fervientemente ver la peli de esta manera). El guión es lo que podríamos llamar una comedia de enredo al estilo coeniano en la cual se expone lo absurdo que puede llegar a ser todo el entramando de los servicios secretos de inteligencia.

La película de este modo sin ser ninguna obra maestra (realmente no creo que los hermanos tengan ninguna película digna de de esta mención) lo que sí es es entretenida, con algunos momentos francamente divertidos y justa en su duración. Seguramente más hubiera cansado y menos se hubiera quedado algo corta. Aquellos que vayáis a verla, como ya he dicho un poquito más arriba, la disfrutareis mucho mas en versión original a poquito que sepáis de la lengua de Shakespeare, ya que sin duda gran parte de la gracia de la peli está en la dicción de personajes como los de Brad Pitt y Malkovich, muy divertidos en cada una de sus apariciones. Esperemos que los Coen nos sigan haciendo disfrutar los siguientes años con películas de este corte que definitivamente son su fuerte.

He dicho.

lunes, 13 de octubre de 2008

Mi impresión sobre...El tren de las 3:10


Curioso lo de esta peli. Se estreno hace más de un año en EEUU (de hecho bastante antes de El Caballero Oscuro, para orientaros) y llegó a las carteleras españolas hace apenas unas semanas, lo cual me hace dudar bastante del criterio que tienen los programadores españoles para decidir la fecha de estreno de las películas aquí, sobre todo teniendo en cuenta que es una película con un más que posible tirón entre el público al tener en su reparto a actores bastante conocidos. Pero no estamos aquí para perdernos en divagaciones acerca de ello, que tampoco nos va a llevar a ningún sitio.

El caso es que es una película que parte con un handicap importante que sin pretenderlo me recordaba un muy buen amigo después de salir de verla. Es una película del oeste. Por inercia este tipo de películas a día de hoy ahuyenta al gran público, el cual no asume que el "oeste" no es más que un escenario en el cual se puede desarrollar cualquier tipo de historia. A día de hoy las películas del oeste para la mayoría de la gente son sinónimas de películas lentas, con una temática muy demarcada y unos cliches, por llamarlo así, muy típicos, por redundante que ello suene. Esto asegura así que presentar un western en una sala de cine es siempre arriesgado en cierta medida. Es curioso que un género que en un tiempo fue sin duda el líder indiscutible de la taquilla a día de hoy esté tan venido a menos. Pero tampoco voy a centrarme en ello, que no es plan.

Conocedor de todo esto el director (o el productor, que tal como hoy día funciona el cine nunca se sabe quién hace realmente los castings) para afrontar esta producción decidió echar mano de dos actores solventes en taquilla, el oscarizado Russel Crowe y Christian Bale, el último Batman cinematográfico. Además ambos son actores solventes con un talento en mi opinión minusvalorado quizás precisamente por ser dos interpretes alejados del histrionismo que tanto parece gustar o por lo menos llamar la atención al gran público. Y sin duda este es el mayor acierto del director, unir a estos dos pedazo de actores y basar el desarrollo de la película en ellos y sus cualidades interpretativas, de los cuales los dos van más que sobrados. A menudo son actores que la mayoría de críticos señalan como aceptables, como mejores que la media pero no demasiado destacables. Yo nunca he estado de acuerdo con esta opinión. Para mí son ejemplos perfectos de contención interpretativa, de mesura a la hora de afrontar los personajes a los que les toca dar vida y de sobriedad en su puesta en escena. Resumiendo, actores puramente cinematográficos, que realmente con una mirada o un gesto trasmiten todo lo necesario para empatizar al espectador con su personaje. Todas estas cualidades se ven perfectamente en esta cinta, merced a un guión sólido que se explaya en la relación existente entre los dos protagonistas y que discurre siempre por el siempre resbaladizo filo entre película de acción y de personajes, superando la prueba con buena nota.

James Mangold se muestra solvente en esta aventura y firma la película con una sobriedad y un saber hacer que para si quisieran muchos otros directores. Consciente de que la película asienta su peso en el duelo interpretativo Bale-Crowe y no tanto en la sensación de urgencia que destilaba la película original de los 50, Mangold adecua todo a este duelo. La fotografía no se entretiene en mostrarnos escenarios desérticos inmensos, como es muy recurrente en todo Western y que en este caso solo serviría para despistar y aburrir al espectador, sino que el director la enfoca como una forma de integrar a los personajes en el paisaje y sobre todo entre si mismos, siendo posiblemente uno de los mayores aciertos del director. El ritmo de la cinta es adecuado con la historia, sin caer en esos ritmos pausados densos y pesados de los que pecan muchas películas también basadas en duelos interpretativos. Quizás el único pero a la labor del director es lo antinatural que resultan las escenas de acción (sobre todo la escena final), siendo esto posiblemente por una falta de experiencia en el rodaje de este tipo de escenas. a pesar de esto hay que admitir que resuelve bien la papeleta, a pesar de que quizás con otro juego de cámaras ese tiroteo final hubiera quedado menos confuso.

Pero esta última afirmación es más un detalle puntilloso por mi parte que una auténtica crítica, ya que el conjunto de la película hay que admitir que atrapa y hasta cierto punto enamora al espectador al ponernos en posiciones de simpatía hacia los personajes pero en ningún momento caer en rendición incondicional ante ellos. Se acercan así más a personas que a personajes, cada uno con sus posibles defectos y sus posibles virtudes, lo cual les hace mucho más interesantes en el conjunto de la película. Como de costumbre el alejarnos de los maniqueísmos enriquece cualquier historia.

En resumen, una peli muy, pero que muy recomendable y que hará pasar un buen rato tanto a aquellos de vosotros que solo vayan al cine a "pasar el rato" como a aquellos que busquéis que os transmitan algo cuando veis un flim.

viernes, 15 de agosto de 2008

Mi impresión sobre...El Caballero oscuro


Muchos han sido los calificativos que he leido acerca de la última película de Batman dirigida por Christopher Nolan. Lo curioso de toda esa más que larga lista es que ninguno era en absoluto negativo. Todas las críticas parecían coincidir en que nos encontrábamos ante una gran película, no solo ya de Batman, sino gran película a secas. Con esta premisa fui ayer al cine a ver la ultima adaptación del señor de la noche, dispuesto a despellejarla solo por llevar la contraria a tanta buena crítica (si es que soy un tocapelotas consumado). Llegamos a eso de las 8, me senté en la sala, se apagaron las luces... y me levanté flipado dos horas y media despues.

La película es excelente. Desde cualquier punto de vista es una peli sin fisuras, con una fusión casi perfecta entre peli de acción y peli de personajes que hace muchiiisimo tiempo que no veía. Los actores son magníficos del primero al último, destacando Heath Ledger en su papel de Joker por lo demencial y lo psicótico del personaje, pero alcanzando un gran nivel todo el elenco protagonista. La dirección, el montaje y la producción son más que apropiados para el tono de la pelicula y la historia que se cuenta y el guión... bajo mi punto de vista es el mejor guión que he visto para una peli de superheroes.

Cada personaje está perfectamente definido y llega por sí mismo mucho más allá que al típico maniqueismo de este tipo de producciones. Por fín en una película no se toma al espectador por tonto y no se explica paso por paso el origen del villano de la función (en este caso el Joker) al saber los guionistas que el funcionamiento de este personaje no está justificado en ningún tipo de origen. Se absorbe muy bien la idea de los comics de que es un personaje totalmente psicótico, obsesionado con la idea del caos y, lo que es más importante, con la idea de demostrar que a cualquiera que se le presione adecuadamente caerá en la realización de actos sádicos parecidos a los suyos (idea muy bien perfilada por Alan Moore en La broma asesina y recogida dignamente en esta película). Comprende que él y Batman son dos caras de la misma moneda (soberbia la escena del interrogatorio), representando uno el caos absoluto y el otro el orden.

A pesar de lo dicho anteriormente la película no cede todo su protagonismo al Joker, sino que este no es más que la válvula a partir de la cual giran todas las reacciones de los diferentes personajes principales de la película, Batman, Gordon y Harvey Dent, siendo los tres arrastrados al límite del que uno de ellos no volverá. El analisis de las motivaciones de cada personaje (particularmente de Batman y Dent) se llevan buena parte del peso de la pelicula, como contraposición a las acciones puramente viscerales de Joker.

Es precisamente en este doble punto de vista moral en la que radica gran parte de la gracia de la película. Unos personajes perfectamente retratados y firmemente creyentes en el orden son engullidos por unas circunstancias creadas a partir del caos más inconsistente desde su punto de vista. Y ahí está el gran mérito de la película en mi opinión, conseguir que los personajes por fin parezcan más personas que personajes, que es el gran fallo de practicamente todas las películas basadas en superheroes de comics, ya que muestran protagonistas totalmente planos y que pocas veces transmiten la idea, como en "El caballero oscuro", de poseer debilidades humanas. Batman al final de la película con su status quo demuestra precisamente no ser un heroe en el sentido tradicional, sino un hombre que hace lo que debe hacer, idea muy bien reflejada en la perorata final de Gordon.

Todo lo dicho anteriormente está envuelto en un guión con un gran sentido del ritmo, mucha acción (perfectamente justificada toda ella), peleas, persecuciones... vamos, todo lo que se puede esperar en una peli de Batman. Pero todo deja un regusto mucho mejor al tener la sensación que todo lo que vemos en pantalla está al servicio de una historia con una lógica más que notable, que todo pasa por algo y lleva al siguiente escalón de la cinta. Vamos, que se aleja mucho de la típica película de hostias porque sí, introduciendose en las siempre procelosas aguas de peliculas con algo que contar.

En resumen, recomiendo esta película a practicamente todo el mundo, incluso a aquellos que renieguen de las pelis de superheroes al ser esta cinta algo más que una convencional pelicula de tios en pijama, sino una peli con una calidad netamente superior a la mayoria de producciones que se pueden ver hoy dia en la pantalla grande.

He dicho.

miércoles, 13 de agosto de 2008

MI impresión sobre... El increible Hulk y Iron Man

Hace relativamente poco se han estrenado dos películas de sendos superheroes de la Marvel. Aquellos que hayais leido el título del post ya sabreis quienes son los protas de las cintas que menciono. Aquellos que no,pedazo vagos, siempre podeis mirar las fotos de los carteles que he pegado al lado del texto. A continuación mi opinión sobre ellas y las razones por las que he considerado realizar ambas críticas (o como querais llamarlas) junticas.

Después de ver las dos pelis y de pensarlo aproximadamente quince segundos (que si pienso más me da un síncope) me he dado cuenta que ambas están cortadas por el mismo patrón, de ahí que ambas pelis las comente a la vez. Me explico. Ambas tienen directores cumplidores pero poco remarcables, un reparto de estrellas de Hollywood que además son buenos actores (aunque en las pelis no es que hagan mucha falta sus dotes interpretativas), una producción correcta y muy similar en su resultado final (que para algo son los mismos productores) y unos guiones sin complicaciones que contienen, eso si, múltiples referencias al universo de los comics. Cualquiera (por lo menos en principio) al que le guste una peli sentirá la misma sención con la otra.

Y sin embargo las críticas que he tenido oportunidad de leer de una y otra iban en direcciones opuestas. He tratado de ver que diferenciaba a ambas películas como para que la de Iron Man a mucha gente le parezca casi una obra maestra y la de Hulk a la misma gente casi un pestiño. Y chico, debe ser cosa mia, pero no he encontrado ningún argumento de peso para apoyar ni una tesis ni la otra. Ambas son peliculas entretenidas, con un ritmo adecuado, con la acción adecuada en los momentos apropiados y son, sobre todo, pelis de superheroes. Sabes lo que hay desde el principio y sabes a que atenerte.

La única diferencia es el argumento de la una y de la otra en el sentido de que una te cuenta el origen del personaje (Iron Man) y en la otra el personaje desde el principio es como es (Hulk) al ya existir con anterioridad otra cinta en la que se entretenían en contar el susodicho origen. A pesar de ello en la pelicula de Hulk en ningún momento aclaran si es una secuela en toda regla o no, dejándolo sabiamente a la imaginación y el gusto del espectador, siendo un factor que en absoluto afecta al visionado de la cinta.

La primera cinta, Iron Man, presenta a un millonario fabricante de armas algo socarrón y con un gran sentido del humor que por azares del destino acaba poniendose una armadura y decide usarla para hacer del mundo un lugar mejor (literalmente). Las razones que el guión expone para el cambio de talante del Tony Stark es claro que desde un punto de vista puramente racional no se sostienen. Ninguna persona da un vuelco total a su vida por las circunstancias que aparecen en la historia, a menos que creas que las armas que tu empresa fabrica se usan para jugar al mús en vez de para matar gente. A pesar de ello si se entra en ese juego la cinta se acepta con gusto, ya que el protagonista (bien interpretado por Robert Downey Jr) esta preparado para que institivamente caiga bien al espectador, cosa que consigue. El uso del traje y la pelea final con el villano de turno son realmente convincentes, con un uso de las CGI notable, aunque el origen de este villano tampoco se sostenga demasiado.

La segunda cinta, Hulk, narra la busqueda de Bruce Banner (en la piel de un Edward Norton que aun sin quererlo se come la pantalla) de una cura para su situación (la de convertirse en Hulk, vaya), su encontronazo con el ejército como fruto de esta búsqueda y su batalla final (realmente espectacular, con un gran uso de nuevo de los CGI) con el villano de turno, La Abominación. Eso sí, el personaje nos cae menos simpático que Tony Stark basicamente porque dentro de su mismo funcionamiento queda poco sitio para el humor del que si hace gala el primero.

Personalmente con el tiempo he llegado a la conclusión que muchos de aquellos que señalan la pelicula de Iron Man como claramente superior a la de Hulk en lo que en realidad se apoyan es en la interpretación de Tony Stark de Robert Downey JR más que en la película en sí. Tony es guapo, irónico, divertido y socarrón, rasgos todos ellos que eluden al personaje interpretado por Norton. Sin embargo en el resto de la película no se encuentran objetivamente diferencias apreciables. Una dirección correcta pero impersonal, interpretaciones aceptables (el guión admitamos que no da para más), montajes con ritmos muy parecidos en los que da la sensación que han tenido que ver mucho los productores y un ambiente muy similar en ambas peliculas que invita a la idea de formación de un universo Marvel en el cine al igual que ya existe en los tebeos (perdón, comics, que si no alguno se me enfada). Como fruto de todo esto tenemos pelis entretenidas que en ningún momento aburren pero que tampoco poseen ningún rasgo destacable ni censurable. Vamos, lo que debe ser una buena película de superheroes, exigencia que ambas cumplen sobradamente.


Como conclusión me atrevo a aventurar, sin miedo a equivocarme, que las siguientes películas que ya están en fase de producción de la factoria Marvel tendrán el mismo ambiente que las estrenadas este año. A quienes les hallan gustado disfrutarán como enanos y a aquellos que no que ni se acerquen al cine. Personalmente creo que aunque eso da la seguridad de productos futuros aceptables nos condena un poco a un anodismo que a la larga puede resultar perjudicial para el genero superheroico en pantalla grande, ya que la emoción de ver la visión personal de un director acerca de un producto superheroico se destierra practicamente de forma definitiva. Pero como de costumbre el tiempo me dará o quitará la razón.

Y por cierto, a aquellos que diferencian tantísimo una peli de la otra...¿en qué os basais? Es que juro que por más que busco no veo esas diferencias...

miércoles, 30 de julio de 2008

Mi impresión sobre...Antes que el diablo sepa que has muerto

Con desconfianza me acercaba a esta película por dos razones. Primera, la crítica la había puesto por las nubes, y cuando eso ocurre habitualmente uno se espera mucho y acaba un tanto desengañado ya que la pelicula no alcanza la calidad que uno espera. Segunda, Lumet no es precisamente un director con una carrera estable, más bién ha mezclado peliculas de una calidad extraordinaria (me vienen ahora "Doce hombres sin piedad", "Sérpico", "Tarde de perros" o la estupenda "Veredicto final" por mencionar las más conocidas) con otras con una calidad por decirlo así más discutible.

Sin embargo debo reconocer que después de ver el "flim" en cuestión cualquier posible escepticismo que pudiera tener en torno a él se derrumbó a una velocidad y con un estruendo pasmoso. No quiero revelar muchas cosas del argumento en cuestión para no estropearos disfrutar de la película a aquellos que todavia no la hallais visto y estas cosas. Solo decir que se puede resumir en que dos hermanos deciden atracar una joyeria para intentar aliviar sus problemas economicos, y este acontecimiento es logicamente el motor de toda la trama. A partir de esta premisa se desarrolla un guión seco, aspero y sin ningún tipo de concesión, manejando personajes que se mueven por motivaciones tan poco nobles como el egoismo, la cobardia y la egolatria. Cierto es que en ningún momento sentimos ni la más minima simpatía por ninguno de los personajes de la pelicula, principalmente por los protagonistas que en todo momento se nos antojan receptores de todo tipo de calificativos insultantes (lo entendereis cuando veais la peli).
Naturalmente a esto ayuda sobre manera la excelente actuación de todo el plantel interpretativo y particularmente de Ethan Hawke y Philip Seymour Hoffman, dando sobre todo el segundo una magistral lección de interpretación a la altura de los grandes actores de la historia. Su actuación sin excesos es un ejemplo de contención interpretativa que solo estalla en los momentos que la historia lo exige, de una manera que el espectador es perfectamente capaz de ver al personaje y no al actor en la pelicula, algo que cada dia se antoja más raro, por desgracia.

En cuanto a la dirección hay que señalar que Lumet ha recuperado el rumbo que parecía haber perdido hace bastantes años. Director sobrio y poco dado a efectismos cumple con su papel perfectamente en esta cinta, imprimiendo un ritmo a la pelicula perfecto para la gravedad de la historia, introduciendo elementos de la banda sonora solo en momentos realmente dramáticos y dejando intuir también su experiencia como director de actores, algo nada raro si consideramos que él mismo empezó siendo uno. Tambien su relación con los directores de fotografia y los diseñadores de producción fructifica en una paleta de colores templada y fuertemente imbricada en la realidad y un conjunto final más que notable que en todo momento nos sirve para introducirnos más aun si cabe en la historia.

En resumen, película con mayúsculas habemus, altamente recomendable para cualquier tipo de persona. Un guión solido que te atrapa desde el primer momento se une a un director en un momento notable al servicio del mismo y a unos actores en estado de gracia. El producto final evidentemente roza la categoria de obra maestra tanto por su calidad técnica indiscutible como por la capacidad de conmover al espectador, siendo dificil que deje a nadie indiferente al definir de forma tan brutal al ser humano.

Y a pesar de lo pedante que me ha quedado lo último no retiro ni una palabra. Hace falta ver la peli para entender de lo que hablo. He dicho.

lunes, 28 de julio de 2008

Mi impresión sobre...300


Esta cinta sin duda es una de las más controvertidas de los últimos años entre los espectadores. O a la gente le encanta o la gente la odia, pero lo que es seguro es que no deja indiferente a nadie. Desde las ridículas acusaciones desde paises de Oriente Medio (provenientes sin duda de fanáticos descerebrados) que señalaban el argumento de la peli como una defensa de la política agresiva de EEUU en la zona (llegando a decir que los persas de Jerjes representaban el Irán actual) hasta otras revestidas de cierta peste intelectualoide tipo "Dias de cine" que la señalaban como un ejemplo más de la falta de ideas del Hollywood actual (tema que por cierto merece un post futuro) y del culto a la violencia de la sociedad estadounidense (tema bastante más complejo y que requiere análisis bastante más profundos de los que estamos acostumbrados a ver en boca de pseudoprogres de chaqueta de pana) lo cierto es que 300 ha sido vapuleada de muy diversas formas. Por otra parte ha sido encumbrada por todo tipo de friky flipado como un tipo de cine hecho "con cojones" (no es coña, en una crítica llegue a leer eso) y de visionarios de un nuevo tipo de cine.

Una vez oteado el panorama extremista en el que se han movido las críticas en torno a esta película toca la pregunta ¿de que lado estoy yo?. Pues la verdad es que más cerca de la segunda opinión que de la primera. Trataré de explicar las razones.

En primer lugar argumentalmente la peli es plana, de eso no hay duda. Basada en una obra de Frank Miller realmente floja que se basaba mucho más en la potencia gráfica del album que en su guión la cinta peca de todos los fallos de la historia del comic al seguir casi paso por paso (salvo una pequeña linea argumental que trata descaradamente de dar cierto sentido a la película aparte de rellenar minutos) dicho argumento. Es asi una historia épica en un sentido grandilocuente, el típico "bigguer than life" que cualquier lector o espectador asume que poco tiene que ver con los acontecimientos reales de la batalla de las Termópilas. Vamos, como dirían nuestros abuelos, o por lo menos el mio, un cuento chino. O una flipada como decimos ahora. Y sin embargo... defiendo fervientemente esta peli. Precisamente una de las causas es lo que acabo de escribir. Una historia "bigguer then life" se merece un tratamiento en ese sentido, y es precisamente eso lo que Zack Snyder sabía perfectamente cuando abordó este proyecto. Si el comic se basaba en su potencia gráfica la cinta multiplica eso por diez mil. La espectacularidad de la cinta es indiscutible de principio a fin, pero una espectacularidad muy bien llevada y tratada, con un trabajo de postproducción inmenso que se aprecia, literalmente, en cada fotograma. Snyder usa los efectos visuales que han ido surgiendo los últimos diez años aproximadamente y los aplica en la cinta de una forma magistral. Desde técnicas (como el bullet time) de los efectistas Wachowsky hasta tratamiento de ordenadores sobre imagenes reales al estilo de algunas películas de Fincher, Snyder las auna y las lleva un paso más allá.

De esta forma se debe apreciar la película como toda una lección acerca de la aplicacion de las nuevas técnicas fílmicas en el cine moderno. Esta elaboración consigue que el espectador en todo momento este atento a la pantalla y una vez se involucra en el universo que el director nos propone no puede sino apreciar el enorme trabajo realizado por todo el equipo técnico de la cinta y disfrutar de él. Y aquel que busque algo distinto a esto simplemente no debería ver el "flim". He dicho.

domingo, 27 de julio de 2008

Mi impresión sobre...La niebla


Curiosa pelicula la última de Frank Darabont y que está basada en un relato del sobrevaloradísimo en mi opinión Stephen King. La cinta en sí no deja de ser una serie B de sabor añejo y con no pocos guiños hacia ese tipo de peliculas tan populares dentro del género de la ciencia ficción barata-cutre. La trama para aquellos que no hayais visto el flim más o menos se resume en que un grupo de habitantes de un pequeño pueblo se quedan atrapados dentro de un supermercado sobre el cual cae una espesa niebla que acaba con la vida de todo aquel qe se adentra en ella. Total, que no es que se hallan roto la cabeza buscando argumentos originales ni giros sorprendentes ya que más típico el planteamiento y el desarrollo no puede ser, para que mentiros.

Una vez asumido esto el espectador (en este caso yo tirado tranquilamente en la cama del cuarto de estar de casa de mis padres) ya puede optar por entrar en el juego que le propone la pelicula y que se sabe positivamente poco sorpresivo o apartar su vista de tan típica y tópica película. Como servidor sigue siendo un fan irredento de la serie B bien llevada no pude menos que quedarme a ver toda la película como Dios (tambien conocido por CHUCK!) manda, de lo cual debo reconocer que no me arrepiento en absoluto.

Para empezar la película a nadie se le escapa que tiene fallos como narración en si, ya que se muestra un tanto incapaz de mantener la tensión constante en toda la cinta que es lo que favorece y mucho a este tipo de productos. Mantiene en general un buen ritmo aunque hay ocasiones en que este sufre bruscos parones que la pelicula sufre bastante. Sin embargo Darabont demuestra de donde le viene la casta (el tipo antes de director sensu estricto era director de fotografia creo recordar) y compensa este fallo (posiblemente proveniente del montaje) con un movimiento de camara al tiempo agil y sencillo en toda la película que en ningún momento consiente que el espectador se aburra o evada la atención de lo que está pasando en la pantalla, la introducción de la banda sonora de manera templada en las secuencias que son necesarias y no en absolutamente todas las secuencias (costumbre bastante propia del cine actual y en general muy molesta) y un diseño de producción que al tiempo que recuerda poderosamente la serie B no se hace en absoluto arcaico o chillón, sino muy adecuado para la narración en si.

De este modo y como conclusión se puede decir que la pelicula cumple su cometido de ser un entretenimiento ligero, cómodo y agradable de ver, sin querer en ningún momento aparentar más de lo que es. Además en cierta medida tambien invita a la reflexión aunque sea en un sentido evidentemente bastante superfluo ya que la película juega bastante con la idea de las acciones irracionales de la masa o la "gelstat" (me encanta esa palabra, es tan sonora...) ante situaciones de tensión extrema. Este tema se trata desde una perspectiva fantástica, pero sorprende las aterradores similitudes que se pueden encontrar con situaciones de la vida real. Asi que ya sabeis, si os la bajais de la mula o de donde sea por lo menos pasareis un ratejo bien entretenido agarrados a vuestras/os churris...

domingo, 13 de julio de 2008

Mi impresión sobre...Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal

Ardua tarea la de criticar la cuarta parte de las aventuras del que es sin duda uno de mis personajes de ficción favoritos. Recuerdo que ya se hablaba de que existía un proyecto de nueva película de Indy hace cosa de una decada. Los rumores iban y venían sin parar. Que si iba aparecer el hermano de Indy encarnado por Mark Hammill, que si iba a ir de la Atlantida (lo cual habría podido ser un peliculón de haberse mantenido fiel al guión del juego de ordenador de hace tantos años y que quizás alguno hayais tenido el placer de tener en vuestra ludoteca particular), que si Indy no iba a ser Harrison Ford... En fin, rumores mil que en los ultimos meses se fueron confirmando unos y desmintiendo otros hasta llegar a la película de la cual ahora paso a comentar un par de cosas. Aunque la vi hace algunas semanas no ha sido hasta hace bien poco que he tenido oportunidad de verla una segunda vez y juzgarla con un poco más de distancia.

En primer lugar debo decir que la peli, como peli, no es mala. Es relativamente entretenida sin llegar a matar y el rato que estas viéndola se te pasa más o menos de forma agradable. Pero eso es todo. Y precisamente ahí radica el problema. Si este guión estuviese protagonizado por cualquier otro pesonaje la peli se quedaría en algo pasable pero tampoco memorable, nada más. El problema radica en que, señores, estamos hablando de una peli protagonizada por Indiana Jones, uno de los personajes más reconocibles de la historia del cine y uno que marcó toda una época en el cine de los ochenta y por extensión en el cine comercial en general. Precisamente ahí radica la razón de que muchas críticas, movidas mas por la nostalgia que por la objetividad hayan querido salvar esta peli de la quema, que es sin duda lo que se merece.

Probablemente el problema principal radica en que Indiana aparece en pantalla, si, pero la magia ha desaparecido. El sentido de aventura de las tres primeras entregas se ha difuminado dentro de un ambiente continuo de auto-homenaje que termina haciéndole más mal que bien a la cinta. Una cosa es que existan referencias a las pelis anteriores para los antiguos fans, entre los que me incluyo sin dudar, y otra cosa que la peli se convierta en una referencia continua a momentos anteriores de la saga, lo cual termina cansando incluso al fan más acérrimo. Este tipo de referencias se ven desde fotos de personajes de las anteriores peliculas hasta incluso diálogos directamente copiados particularmente de la tercera parte, lo cual cansa por lo forzado de las situaciones.

















Tema aparte son las situaciones de "aventura" que aparecen en la peli. Desde el absolutamente ridiculo momento nevera (si habeis visto la peli sabeis a que me refiero) hasta el desquiciante paseo en liana del personaje de Shia Labeouf son escenas que dan la sensación de que la historia en si no se toma en serio. Seamos realistas, una peli de Indy siempre va a tener momentos totalmente ilógicos en cuanto a las escenas de acción, pero una cosa es esa y otra caer en la autoparodia burda y facil, que es lo que se hace en toda la pelicula. No podemos olvidar mencionar tampoco el asunto del uso de los CGI en buena parte de la cinta en vez de efectos especiales artesanales, algo enormemente decepcionante y que en parte (a mi por lo menos) contribuye a que la sensación de peli de aventuras clásica que transmiten las cintas anteriores desaparezca causando no poco desencanto al espectador (otra vez habria que hacer referencia a aquello de que la magia ha desaparecido de esta nueva entrega).

Detalles como los que ya he comentado hay cientos en toda la película, pequeñas cápsulas que poco a poco sirven para desengañar al espectador de que esta peli llegue siquiera a la suela de los zapatos de cualquiera de las tres anteriores, pero sin embargo posiblemente la parte más sangrantemente hiriente de la pelicula es el guión en sí. Llama la atención que para un guión que tanto Spielberg como Lucas y Ford decían haber discutido largo y tendido para encontrar el idoneo sea tan flojo. No me refiero solo a la historia en si, que parece haber sido concebida una tarde cualquiera en una cafeteria, sino a la misma caracterización de personajes. Llega un punto que realmente al espectador le da absolutamente igual lo que le pase a los protagonistas por el simple hecho de que no ha tenido nnguna razón para "congeniar" con ellos. Los dialogos resultan ramplones en su mayoria y faltos de ese sentido del humor que tan bien destilaban las anteriores entregas. Los personajes nuevos no son ni minimamente caracterizados de forma convincente (particularmente llamativo esto en el caso de Shia Labeouf, que en ningún momento llega a conectar con el espectador, tanto por la falta de talento del actor como por sus simplonas lineas de diálogo) y los antiguos estan totalmente desdibujados, desde el propio Indy hasta Marion, con una aparición a todas luces innecesaria y superflua. La "mala" Cate Blanchett carece de cualquier tipo de capacidad de interés o atracción, sin ningún rasgo en su caracter que haga al espectador verla como una enemiga a la altura de Indy. En cuanto al resto de secundarios son absolutamente prescindibles del primero al último.

En resumen la cuarta entrega de Indiana Jones flaco favor hace al conjunto de la saga, resultando entretenida por si misma siempre que no exijamos más que un entretenimiento de escasa categoria (justo lo contrario de las tres primeras peliculas) y enormemente decepcionante
en comparación con cualquiera de las anteriores aventuras del doctor Jones. Afortunadamente siempre nos quedará La última cruzada.