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lunes, 17 de noviembre de 2008

Mi impresión sobre...Born Again (y II)

Antes de nada debería mencionar algo de lo que escasa gente tiene conocimiento. En USA los católicos son una minoría. Importante, si, pero minoría. Todo esto ocasiona un comportamiento muy curioso en las historias realizadas por autores estadounidenses en cualquier campo, tanto novelas como películas como comics, y es que cada vez que aparece un católico le retratan más como lo que aquí entendemos como un beato que como una persona que simplemente profesa la religión católica. Todo el concepto del pecado original, de la culpa y de todo lo que rodea a ello, que aquí asumimos (por lo menos por la gente creyente que conozco) como algo presente en el catolicismo pero no su razón de ser fundamental, es para los autores yanquis el elemento sustentante de una religión que para la mayoría de población estadounidense no deja de ser en cierto modo extravagante.


Todo lo anterior, muy digno de analizar, por cierto, lo dejo señalar básicamente porque la historia de Daredevil sobre la que escribo ahora mismo tiene múltiples referencias al sistema de creencias más puramente católico, sobre todo en cierta transmutación conceptual del personaje principal en una especie de moderno Jesucristo. A todo esto influye de forma determinante, evidentemente, que el propio personaje profesa dicha religión. De este modo Matt Murdock es traicionado por su ex-novia (¿no había comentado esto antes?) que vende a un camello de poca monta la información de que Matt Murdock es Daredevil a cambio de una dosis de perico. Dejando aparte el hecho obvio de estamos en los ochenta y que solo en esta trama se deja intuir el devastador efecto de dicha droga en los EEUU de esa década, podemos observar que también a Jesucristo le traicionó alguien muy cercano a él. ¿Pillado por los pelos, decís? Así escrito quizás sí. Os aseguro que si cogéis el comic entre manos pensareis justo lo contrario.

Una vez que Kingpin, un malo mucho más terrorífico que el típico villano debido sobre todo a estar fuertemente anclado en la realidad, (no olvidemos que se trata de un jefazo de la Mafia, aunque en el comic en ningún momento se la llama así) se entera de la noticia, decide atacar al héroe de la forma más devastadora. Destruye su casa, le deja sin trabajo, en la calle y derrotado, hasta el punto que sufre una crisis nerviosa que le anima a intentar matar a Kingpin en medio de un sueño febril, algo completamente en contra de su naturaleza. Mientras un periodista (Ben Urich) es amenazado por Kingpin de forma indirecta para que no de salida a la historia que se está tejiendo en las calles de la cocina del infierno. Aterrorizado por el temible villano, Urich decide negar cualquier conocimiento suyo de Matt Murdock... tres veces. ¿Os suena de algo?

Una vez desarrollado todo esto (recordad que es un resumen muy resumido) Murdock es un hombre destruido. No muerto, pero si acabado. Hasta que llega el momento álgido de la obra, en la que "renace" a la vida. En una primera página espectacular y en la que vemos a Matt Murdock en un albergue tumbado boca arriba "casualmente" en la misma postura que Cristo crucificado nos hacemos conscientes de que su rito ha concluido. Sin que diga una sola frase ya sabemos que es un hombre nuevo, limpio de sus "pecados". Andando la obra encuentra su propio trasunto de la Virgen María y perdona a su ex-novia por haberle vendido a su más mortal enemigo. No acaba la trama con una venganza monumental, no es ese el objetivo ni el fundamento. Ni falta que hace. Murdock es ahora un hombre nuevo libre de las cargas autoimpuestas en el pasado, un hombre en paz consigo mismo.

Fin

Bueno, como es una serie americana y hay que seguir sacando pelas, la serie siguió y sigue a día de hoy, evidentemente. Pero nunca he leído un final mejor para la historia de un superheroe.

Analizar técnicamente la obra es una labor inmensamente facil. El guión sobrio, medido, controlado y enternecedoramente humano es dosificado en su justa medida por un dibujo casi renacentista en su trazo y con una narrativa perfecta. Fácil de seguir, emocionante cuando debe serlo y reposada en todo el resto del relato. Destacaría muy especialmente el color. Oscuros progresivos según el personaje principal se hunde en la desesperación son sustituidos por colores claros y brillantes (que no chillones, una diferencia que muchos coloristas parecen no entender) cuando el protagonista se vuelve a alzar de sus cenizas.

En pocas palabras, una gozada de comic y de historia, disfrutable no solo para el seguidor de los comics de superheroes, sino para cualquier apasionado de las buenas historias.

He dicho.

Por cierto, ¿Os habeis fijado los títulos que aparecen en las portadas de un poco más arriba? ¿Me empezais a creer cuando digo lo de la inspiración católica y todo esto?

viernes, 14 de noviembre de 2008

Mi impresión sobre...Born Again (I)


" Y yo os digo... que un hombre sin esperanza es un hombre sin miedo" Con esta impactante frase iba adornada la contraportada del tomo donde originalmente leí la historia sobre la que voy a tratar hoy. Era uno de esos tomos de la colección publicada por la extinta comics Forum englobada bajo el genérico y ampuloso título de "Obras Maestras". A pesar de que dicho sobrenombre le venía grande a la mayor parte del material publicado en dicho formato (todavía recuerdo las risas que me eché cuando vi publicado en el mismo "Proyecto Exterminio", por poner un ejemplo) hay que reconocer que con justicia le venía como anillo al dedo a "Born Again".

La historia la protagoniza Matt Murdock, que no es otro que el superheroe Daredevil. La mayoría de vosotros lo conoceréis por aquella cosa que algunos llamaron película titulada con escasa originalidad "Daredevil" y protagonizada por Ben Affleck (con lo bien que me cae y lo nulo que es como actor...), Jennifer Gardner (con lo buena que está y lo nula que es como actriz...) y Colin Farrel (el blanco más grande de Hollywood, no se si sabéis por donde voy...). Aquellos que tuvieseis ocasión de dormiros con semejante ladrillo debéis saber una cosa. Este comic no tiene NADA que ver con la película. Por muchas similitudes que se le quieran sacar, es imposible.

Volviendo al tema principal del post, señalaros que además de estar protagonizado por Daredevil la historia en si está guionizada por Frank Miller. Algunos lo conoceréis por ser el autor del comic en el que está basado la película de 300 o bien la de Sin City. En su día fue un genio del noveno arte. Hoy día de genio le queda poco, y su dedicación al noveno arte es casi nula, prefiriendo arriesgarse a dirigir una película del personaje más famoso de Will Eisner, "The Spirit", que por lo menos en principio huele a desnaturalización del personaje. El caso es que este autor siempre es reconocido por obras como "El retorno del señor de la noche" o "Año Uno", siempre con Batman como protagonista. Aunque cierto es que dichas historias marcaron un antes y un después en el mito del hombre murciélago en particular y en el comic de superheroes en general, para mí la mejor historia de Miller es la que se recoge en este tomo. En un rato entenderéis porque lo digo.

El dibujante es David Mazzuchelli. Para los que no lo conozcáis decir que es un dibujante de comics (si es que estas cosas se explican por sí mismas) aunque ultimamente parece estar más dedicado al mundo de la publicidad y estas cosas. Talento no es precisamente lo que le falta.

Ya pasando a comentar la historia en sí se puede decir que se mueve en una premisa repetida mil veces hasta la saciedad en los tebeos de este género. El malo descubre la identidad secreta del bueno. Tachan tachan... emocionante ¿verdad amiguitos? Una historia de corte más clásico recurriría a que el malo intenta matar a la madre del bueno, a su novia, a su mejor amigo y al adorable gatito propiedad del héroe, para finalmente morir él mismo de forma accidental o perder la memoria una y otra vez de forma que al número siguiente no recuerde que en realidad sabe la identidad de su archienemigo. Esto es lo que pasaría si la historia se desarrollase en la colección de Spiderman y en los años sesenta. Pero he aquí que esto es la colección de Daredevil y la acción tiene lugar en los ochenta, así que Miller decidió dar un poquito más de realismo a la trama, considerando siempre que estamos en un universo superheroico y que ciertas licencias se tornan indispensables.

¿Deseosos de saber en que se basa dicho realismo? ¿Inquietos por descubrir la trama de la historia en sí y la razón de que la considere una de las mejores historias de la historia (valga la redundancia) de los comics de superheroes? ¿O todo esto os importa un huevo? Pues seguid conmigo mañana en el mismo batcanal y desarrollaré la explicación de todo esto y de la respuesta a una pregunta más acuciante aun...¿Por qué demonios el Euribor baja inmediatamente después de mi revisión? Que alguien llame a Iker Jimenez, joder...

martes, 11 de noviembre de 2008

Mi impresión sobre...Secret Invasión

Jo. Jo jo jo. Joooooooder. Que cosa más mala de tebeo, por Dios...

Para aquellos que no lo sepais (o sea, nadie) Secret Invasión es el nombre de la ultima mega saga Marvel. O sea, una de esas historias en las cuales se reunen mogollón de superheroes durante unos cuantos números para combatir una superamenaza y así ganar unos cuantos superdolares mas para la editorial de rigor. Todo muy super. Bueno, la costumbre es que dichas macrosagas se realicen más o menos una vez al año, y teniendo en cuenta que suelen ser miniseries de siete u ocho números no resulta muy difícil comprobar que los supers están más tiempo envueltos en megasagas que disfrutando de sus propios caminos, pero ahora no es momento de hablar de ello.

El caso es que la mega saga de este año se llama así, Secret Invasion. La propuesta que el guionista (por llamarlo de alguna manera) Brian Michel Bendis nos realiza en esta serie es tan original que uno se pregunta cómo no se le había ocurrido a nadie nunca. ¡Una Invasión extraterrestre! ¿pero cómo demonios nadie había hecho una historia con esa temática? Si es que este tío es realmente un genio.

La novedad de esta invasión es que la protagonizan los skrulls. Para los que no lo sepáis ( o sea, nadie) los Skrulls son unos marcianitos verdes la mar de monos que pueden cambiar de aspecto, imitando a cualquiera que se les ponga por medio. Se supone que la gracia de la saga en sí está de esta manera en ver que superheroes habían sido sustituidos por estos dobles malvados antes de la invasión. Eso de sustituir a un héroe por un doble malvado también es, obviamente, una ocurrencia del genio de Bendis, ya que no recuerdo haber leído antes ninguna historia en ningún medio en la cual el prota sea sustituido por un doble malvado...

Resumiendo que se supone que esta saga va a ser la rehostia porque todo lo que ha ocurrido en el universo Marvel desde hace como mínimo cuatro años en tiempo real tenía de trasfondo esta invasión. Eso permitirá que atemos muchos cabos de porque han pasado ciertas cosas que parecían no tener sentido o porque determinadas situaciones parecen haber sido olvidadas de un tiempo a esta parte. Este argumento, que cualquiera con dos dedos de frente observará que es una cutreexcusa de cualquier guionista para arreglar todos los desaguisados que ha podido realizar anteriormente es el que Bendis ofrece una y otra vez para vender la serie. Todo muy original.

Pero yo tenía esperanzas. Llamadme iluso, pero yo pensaba que la serie en sí por lo menos iba a dedicarse a explicar cosas que habían pasado antes, aunque fuese a lo cutre, pero explicar cosas. Y hombre, explicar, lo que se dice explicar... pues no explica nada la verdad. Vale que todavía me faltan dos números por llegar (los pido de importación a EEUU, soy así de cool) pero esto tiene pinta de ser otro timo del señor Bendis y del señor Quesada (el mandamás de Marvel hoy día).

La historia de Bendis se puede resumir en que los Skrulls deciden atacar para conquistar el planeta, lo cual en ningún momento se explica coherentemente. ¿No sería más lógico que si imitan la forma de los seres humanos conquistasen el planeta poco a poco haciéndose con los cargos de poder hasta que al final nadie tuviese nada que hacer? ¿Por que esa insistencia en ir a por supers de segunda fila en vez de a por las vacas sagradas de este universo superheroico? ¿Realmente hace falta que ataquen Nueva York porque estén dándose de hostias con un puñado de vengadores en la Tierra Salvaje, que está en la Antártica? ¿No sería más lógico que se dedicasen a cargarse a los que están en la Tierra Salvaje que son los únicos (si quitamos a Nick Furia, que nadie sabe cómo pero lo sabe, a ver como lo arregla Bendis) que saben que la Tierra está siendo invadida? Y así puedo seguir haciendo preguntas sin respuestas lógicas hasta el infinito, pero mejor dejarlo.

Total, que llevo leídos seis números de la saga en cuestión y se pueden resumir en que hay hostias. Bastantes hostias. Incluso muchas hostias. Ya está, nada más que decir. Y bueno, el dibujante, Leinil Francis Yu debe ser que se ha olvidado de dibujar. Vale que su narrativa siempre fue más bien pobre y su anatomía (rostros incluidos) un tanto acartonada, pero nunca había dicho que era malo hasta que vi esta miniserie. No se si por las prisas o por simple vaguería pero hace realmente incomodo de leer el comic, tanto por su pesada narrativa como por su feismo a la hora de dibujar figuras y planificar escenarios. También es verdad que el sucísimo entintado no le ayuda nada, todo sea dicho.

Pero vamos, más que nada seguiré la serie hasta el final porque en la práctica ya tengo comprados los siguientes números, pero a menos que el último número sea una obra maestra a la altura de Año Uno, esto no lo salva ni Alan Moore.

He dicho


Chicos, rezad porque este no sea un Skrull...

Sin embargo esta puede ser lo que quiera...


jueves, 23 de octubre de 2008

Mi impresión sobre... Astonishing X Men


Que bien saben hacer las cosas los yanquis cuando quieren. Siempre defenderé esta afirmación a pesar de que mucha gente se empeña en que son unos desgraciados y todas estas cosas que se dice. Estaba yo hace unas semanas aburrido en casa después de salvar a la animadora y de paso al mundo cuando me metí a cotillear en Internete para ver que se podía encontrar por ahí. Después de hacer un par de visitas obligadas a las páginas favoritas de Larry Flint me topé con una tienda web que vendía comics del previews. Para los que no lo sepáis es lo mismo que decir comics importados de USA. Es un poco más complicado pero tampoco voy a daros una charla acerca del sistema de venta directa de EEUU, que es muy aburrido. El caso del asunto es que empecé a cotillear y realmente era flipante. Tenían muchísimo material yanqui y español, cosas que había perdido la esperanza de tener en mis pecadoras manos. Y encima a precios realmente buenos, para que mentir. Sin dudar realicé un pedido de prueba a ver como funcionaba el asunto. Y el caso es que funciona realmente bien, de forma que ya me he suscrito a las colecciones yanquis a través de la susodicha tienda. Pero en realidad este post no va de eso. Me temo que divago bastante cuando me pongo a ello.

El caso del asunto es que una de las cosas que pedí fue un hard cover de los doce primeros números de los Astonishing X Men, del escritor Joss Wheddon (una copita para el que me diga de donde ha salido este tío) y el dibujante John Cassaday. Cuando me llegó me abalancé sobre él esperando que cumpliese mis expectativas, no tanto a nivel de historia (ya había leído los números en su edición española) como en tema de edición. y debo reconocer que las ha cumplido más que de sobra. Tapa dura, papel de gran calidad y una presentación general cuidada sin ser excesiva son las señas de identidad de los hard covers USA, los cuales admito tienen mucha más gracia que las ediciones en tapa dura de la editorial española.

Respecto a la historia en sí aparte del gustazo de leerla en su idioma original, lo cual siempre hace que la historia gane en detalles a poquito que sepas de inglés (y yo se muy poco, que conste), está el hecho de que el guión nos devuelve a los X Men de la mejor época, la de Claremont cuando era Claremont y no el oxidado escritor sin ideas y reiterativo que es hoy día. Cada personaje habla con su voz propia y demuestra a las claras su personalidad, perfectamente retratada en cada diálogo, siendo cada uno de ellos una auténtica maravilla al permitirnos a los que ya somos perros viejos en esto de los mutantes recordar porqué nos enamoramos de estos personajes hace tanto tiempo. La historia en sí tiene el adecuado punto de sorpresa y aventura sin chirriar demasiado, y ganan bastante una vez te has leído toda la etapa como yo ya he tenido ocasión de hacer. Lo que en principio parecen ser dos historias inconexas e incluso un poco simplonas se descubren más tarde como parte de un plan bastante mayor. En resumen un guión que evidentemente no brilla por su originalidad ni tiene ínfulas de ello, sino que solo pretende realizar un tebeo de los X Men con sabor clásico pero sin olvidar la fecha en la que se está produciendo, algo que consigue más que de sobra.

Capítulo aparte merece el dibujo. Para mí John Cassaday es uno de los mejores dibujantes actuales no solo del mainstream americano sino del mundo. Narrativamente perfecto, dominador de la anatomía de cualquier personaje real o imaginario, perfecto a la hora de dotar de expresividad facial a los rostros de sus personajes, trabajador incansable de la linea limpia y aparentemente sencilla pero espectacular cuando debe serlo es en resumidas cuentas un auténtico placer ver cada una de las páginas por él efectuadas. La combinación con Joss Whedon es perfecta desde la primera a la última página, al ser un dibujante que al igual que el guionista auna clasicismo y modernidad.

En resumen, una auténtica delicia de lectura, uno de esos tebeos que si hoy los pilla algún chaval neófito en estas lides de seguro se queda enganchado a estos personajes tan humanos y tan superhumanos a la vez. Y por cierto... tío, como me apetece una cerveza.

domingo, 19 de octubre de 2008

Mi impresión sobre...Batman: The killing joke


¿Habéis visto el dibujo del Joker que está en la cabecera de este blog? Supongo que a menos que seáis Stewie Wonder os habréis dado cuenta de su existencia sin demasiado problema. Bueno, pues quizás alguno sepáis ( y seguramente la mayoría no) que está sacado del tebeo con el que estoy a punto de aburriros, amiguitos.

Los 80 fueron una década muy particular, sobre todo si nos paramos a mirar el mundo del comic yanqui. Posiblemente fuera la década en la que este comic paso la adolescencia para llegar a la edad adulta, ya que toda una serie de autores desembarcaron en EEUU dispuestos a llevar más allá a los personajes que hasta ese momento tenían varias décadas de historia y que de una forma u otra aún no habían recibido un trato realmente maduro. Había habido intentos anteriormente, claro, pero en ningún momento llegaron a fructificar tanto como en los trabajos de Alan Moore o Frank Miller, entre otros. Del mismo modo fue Batman el elegido para realizar tebeos con temáticas más complejas, posiblemente por la propia idiosincrasia del personaje.

Una vez aclarado todo el rollo que he soltado arriba conviene dejar una cosa clara, por lo menos en mi opinión. Cuando se habla de las obras mayores de Moore nunca se menciona este comic. Todos lo califican de obra menor o puramente alimenticia para el guionista británico, opinión con la cual no estoy en absoluto de acuerdo. Al fin y al cabo, para el maestro inglés posiblemente no supuso gran esfuerzo el desarrollo del guión, cierto, pero para mi es la obra en la que se define la relación del Joker y Batman de la forma más acertada posible. De hecho sospecho que Cristopher Nolan está de acuerdo conmigo, ya que las referencias (tanto veladas como no) a este comic en la película "El caballero oscuro" (si no la habéis visto todavía ya estáis tardando) son continuas en cada aparición de Joker.

La clave de la historia está así en la relación que está establecida entre Batman y Joker según Moore. La idea general que transmite la historia es que Batman y Joker son dos caras de la misma moneda, lo que podríamos llamar dos obsesivos en sus respectivos campos, uno en el de impartir justicia dentro de la ley y el otro en demostrar que esa misma ley es absurda y aleatoria, de la misma forma que el mundo lo es. Moore así introduce un origen del Joker que puede empatizar con el lector, para destruir esta posible empatía poco después al hacer decir al Joker que recuerda sus orígenes unas veces de una manera y otras veces de otra. Así demuestra que para el personaje de Joker tanto como para el de Batman la memoria es algo muy importante. Ambos son como son por el recuerdo de acontecimientos pasados de manera aleatoria, radicando la diferencia en que Batman se convierte en un obseso del control con el objetivo de establecer una barrera entre el mundo y esa aleatoriedad y Joker sin embargo opta por entregarse a ella convencido de que el funcionamiento interno del mundo no tiene sentido más allá de la pura suerte, decidiendo de esta manera entregarse a la locura para otorgar cierto sentido así a la vida. Al lector atento no se le escapa el detalle que este mismo razonamiento tiene muy poco de demente, factor con el que también juega Moore al establecer los paralelismos entre héroe y villano. Como personaje intermedio entre los anteriores se nos presenta el comisario Gordon, usado por Moore para establecer lo que es una persona "normal", expresado esto en boca del mismo Batman. No quiero destripar más de la historia, pero en el desarrollo de esta podemos apreciar como Gordon es el único personaje no movido por obsesiones sino por razonamientos más cercanos a lo que podríamos llamar "sentido común", lo que le ayuda a superar el severo trauma al que Joker le somete.


Evidentemente este breve análisis de la temática de la novela gráfica está sujeta a un enorme número de cuestiones y de hecho no coincide en absoluto con otros muchos que he tenido oportunidad de leer, lo que sin duda es buena señal, ya que nos permite ver la múltiples interpretaciones posibles de una obra que mucha gente insiste en tildar de menor en la biografía de Moore. Por lo demás solo cabe comentar el soberbio dibujo de Bolland, sin duda muy controlado en su narrativa por Moore. Bolland, como de costumbre, demuestra tener un gran control de la anatomía humana tanto corporal como facil, sin duda su valor más sobresaliente. Además la edición con la que he tenido oportunidad de hacerme hace poco es una recoloreada por el mismo Bolland, dotando de matices a su dibujo que mejoran el conjunto visual de la obra sin traicionar el espíritu original de la misma.

Resumiendo, un gran comic del señor de la noche y su eterna némesis, de los mejores que se han escrito sobre estos personajes y de hecho muy adecuado tanto para el conocedor de los recovecos internos de de la mitología de Batman como para aquel que no halla leído en su vida nada relacionado con este tipo vestido de murciélago.

He dicho.

domingo, 29 de junio de 2008

Mi impresión sobre...Buffy cazavampiros (Octava temporada)


Una pequeña delicia. La verdad por delante. Debo reconocer que en esta opinión va a haber bastante de "amiguismo" si se puede decir asi. No es ningún secreto mi absoluta rendición incondicional al saber hacer de Joss Whedon así como mi afición nada disimulada al llamado Buffyverso que durante siete temporadas este creador levantó en televisión. En pocas series se han podido ver una evolución de personajes mas lógica y madurada, unos cambios mejor llevados o unos dialogos mas ingeniosos y sorprendentemente naturales, dentro de un universo de neta fantasia como el de Buffy. De hecho para aquellos de vosotros que todavia no os hayais acercado a la serie recomiendo fervientemente que la echeis un ojo (no os dejeis engañar por la primera temporada, a partir de la segunda la cosa mejora exponencialmente en cada una de las siguientes).

Después de esta breve introducción y una vez puestas las cartas sobre la mesa pasaré a comentar brevemente mis impresiones tras haber leido el primer tomo de la que en teoria es la octava temporada de la serie, esta vez trasladada al comic, medio que en ningún momento disimuló en la serie original ser el principal inspirador de toda la parafernalia televisiva. De hecho en el tomo recién leido por servidor existen varias referencias a tebeos del llamado mainstream americano, asi que en ningún momento se puede negar lo mucho que debe Whedon a toda la mitología del comic. Y tampoco lo intenta, todo sea dicho.

En lineas generales el guión de Whedon peca de todo lo bueno y todo lo malo que tiene la serie de televisión. Lo bueno, una caracterización de personajes realmente bien enfocada, una trama sorprendentemente atrayente teniendo en cuenta su sencillez y unos diálogos brillantes. Lo malo radica basicamente en ser prácticamente indispensable ser conocedor de lo acontecido anteriormente en la saga de la cazavampiros para disfrutar plenamente de la historia, factor que se torna en una ventaja para los amantes de la continuidad. A pesar de esto último hay que decir que el que no tenga ni idea de las tramas anteriores tambien se puede acercar a la lectura del comic en cuestión, a pesar de que algunas referencias y apariciones de personajes mostradas con anterioridad quedarán fuera de su alcance.

Respecto a la historia general sorprende lo logicamente que Whedon ha continudo la historia alli donde la dejo. Donde parecía haber un punto de no retorno en la saga de los personajes el guionista consigue traspasarlo y continuarlo con un sentido comun asombroso dentro de un universo fantástico fuertemente anclado en la realidad presente. En este primer volumen solo podemos intuir las lineas generales de lo que será esta octava temporada, pero tan bien planteadas y con una cantidad de revelaciones por número americano que la lectura se hace sorprendentemente agradable y amena, muy lejana a la sensación de muchos comics americanos actuales en los que parece que realmente después de muchos números no ha pasado nada y los personajes parecen hablar todos de la misma forma sin demostrar en ningún momento ningún tipo de personalidad.

En cuanto al dibujo solo decir que el para mi desconocido hasta ahora Georges Deanty cumple con solvencia, con una narrativa sencilla (nunca confundir este adjetivo con el de simple) y un dominio de la anatomia y de los encuadres en cada viñeta que facilitan el acceso a la historia en todo momento. Obviamente el dibujante sabe que esta es la fiesta de Whedon y que su labor debe ser la de transmitir la historia del "jefe" de la forma más accesible posible, lo cual hace sobradamente, sin necesidad de una artificiosidad que solo podría resultar molesta. Por lo tanto en este apartado el dibujante, sin ser ningún "fan favourite" cumple sobradamente.

Guión: 8
Dibujo: 6
Global: 7