martes, 30 de junio de 2009

Mi impresión sobre... Good



Tiempo hacia que quería escribir una crítica acerca de esta película que fui a ver hace unas semanas, y ahora que tengo un momentito creo que es hora de ponerse a ello. Lo primero que hay que decir es que cuando entré a verla solo lo hice debido a que el breve argumento leído en el periódico esa misma tarde me resultó a priori atractivo, aunque era perfectamente consciente que el asunto podía acabar en desastre. Digo eso porque la Alemania Nazi ha sido tratada tantas veces y la mayoría de ellas de forma tan maniquea que uno ya desconfía por inercia de películas así, a pesar de que las siga dando una oportunidad una y otra vez, debido sobre todo a que si el tema es tratado con inteligencia puede dar mucho de si en una historia.

Una vez dicho eso aclarar para aquellos que no la hallan visto que la historia gira en torno a un profesor de literatura en la universidad de la Alemania de la década de los treinta que aunque en principio está en contra radicalmente del regimen nazi, poco a poco se ve empujado a su adhesión a él. Dicha historia, en principio simple, fructifica en un relato sorprendemente denso y complejo que tiene un número de lecturas practicamente infinitas de la forma en que lo plantea el director Vicente Amorim, que reconozco es un absoluto desconocido para mí. Viggo Mortensen interpreta al protagonista, el profesor John Halder, en una de sus más brillantes actuaciones hasta el momento (y eso es mucho decir, en un actor que a sus espaldas tiene películas magníficas como Promesas del Este o Una Historia de Violencia), y es apoyado por un grupo de secundarios brillantes del primero al último.

El director ejerce un trabajo en el que sin duda ha primado la dirección de actores, ya que formalmente la película es meramente correcta, sin ningún tipo de apuesta visual innovadora o extrema, lo cual se deja notar en todas las características propias de la producción de películas (iluminación, vestuario, decorados, etc) que Amorim, sabiamente, usa de una forma casi costumbrista siendo perfectamente consciente de la fuerza de la historia que se trae entre manos. Dicha historia, evidentemente, reposa en el trabajo de los actores, soberbios del primero al último. Realmente hacia tiempo que no veía una película que tuviese un plantel tan completo y competente.

La fuerza de la historia, como ya he dejado caer, atrapa al espectador del principio al final, basándose la mencionada en la tremenda empatía que es capaz de sentir el mismo con respecto al protagonista de la historia, factor que aumenta el impacto de los acontecimientos del film en la conciencia de dicho espectador. Posiblemente sea ese el mayor merito de Mortensen; en ningún momento desnaturaliza al personaje que interpreta, sino que le hace parecer tan humano como cualquiera de nosotros, lo cual hace mas desasosegante todo lo relacionado con los acontecimientos que ocurren a su alrededor. Nos muestra a un hombre básicamente bueno arrastrado por una circunstancias que le envuelven sin que él parezca ser capaz de hacer nada, haciendo bueno el dicho "para que el mal triunfe, solo es necesario que un hombre bueno no haga nada".

Desde otro punto de vista, el film nos enseña como es posible que la Alemania de la república de Weimar, que tenía fama de ser la más culta de la historia, acabase siendo empujada al abismo por los desvaríos de un loco llamado Adolf Hitler. La lección de historia casi social que nos da la película es en ese sentido magistral y hace reflexionar sobre la auténtica naturaleza y el valor de la denominada cultura. Nos muestra la Cultura así, con mayúsculas, no ya como una especie de escudo protector ante los planteamientos ramplones e infantiles, que es a fin de cuentas lo que viene a ser los razonamientos nazis, sino como un elemento más que, ante el convencimiento de la mayoría en esos planteamientos, por simplistas que sean, se doblega y muestra no mas resistencia que un folio de papel de arroz. El convencimiento de que la cultura es así una defensa contra la barbarie no es más que una de las mentiras que nos contamos para dormir más tranquilamente por las noches, parece querer decirnos el argumento de la película.

Los dos planteamientos anteriores son, pro supuesto, solo opiniones mías y razonamientos que he extraído de ver esta magnífica película, y no dudo que halla otros posibles puntos de vista que también se extraigan de la misma. Así que, amiguitos, animo a todos los que esto leéis que vayáis corriendo al cine a ver esta peli, o bien a bajárosla de Internete, ya que personalmente considero que es de las que más vale la pena de lo que va de año, por no decir la que más. Por si no había quedado claro.

He dicho.

martes, 9 de junio de 2009

Y volvieron los mas grandes...

A menos que hayáis estado en otro planeta ya os habréis enterado de que el viernes pasado fue el concierto de AcDc en los madriles, concretamente en el estadio Vicente Calderón, donde los seguidores del Atleti sufren fin de semana si y finde también, si es que el furbol es lo que tiene. A lo que iba... ¿A que no sabéis quien estuvo presente en tan magno evento? Pozi, vuestro más seguro servidor... o sea yo, vamos.


We salute you!!

¿Qué queréis que os cuente? Los que me conocéis sabéis de sobra lo que me gusta AcDc. Siempre he dicho que si no te gusta el grupo de Angus Young es que no te gusta el rock, así de simple. Lejos de poses típicas de los grupos heavies, que van de somos-tios-duros-aunque-lo-más-cerca-que-hemos-estado-de-una-situaciçon-problemática-es-cuando-nos-hacemos-la-manicura tipo Maiden o Judas Priest (y que conste que también me gustan), el grupo capitaneado otrora por Bon Scott rezuman buen rollo por todas partes. Hace unos meses un amigo me comentaba lo que pegaban AcDc en el loro del coche mientras tomabas con los colegas tranquilamente unas cervezas. Y es exactamente eso lo que mola del grupo. No van de superestrellas o de tios pretendidamente serios y culturetas, sino de tíos de barrio que solo buscan pasárselo bien y hacérselo pasar bien a la peña. Si vas a verles pretendiendo analizar sus técnicas musicales o buscando un concierto objetivamente redondo mejor que te quedes en casita abrazado a tu novia o muñeca hinchable favorita... AcDc solo te van a ofrecer rock n roll, chico, si no te gusta, metete la cabeza entre las piernas y besate el culo...

Y después de esta ardorosa defensa del que es el mejor grupo del mundo (y punto) poco más hay que comentar del concierto. Conseguí colarme en las primeras filas sin demasiado esfuerzo y salté, canté y grite todo lo que pude. Había momentos en que la lluvia caía tímida o no tan timidamente pero nos daba igual. Brian fue el mas descriptivo de todos cuando levanto su dedo corazón al cielo en el tradicional gesto que venía a decir algo así como "aquí estamos disfrutando del concierto, ya puedes llover todo lo que quieras que no nos vas a echar". En pocas palabras el concierto fue la hostia bendita, como solo puede ser el caso cuando son los australianos los que tocan.

Y pensar que me queda menos de un mes para volver a verlos...

martes, 2 de junio de 2009

Mi impresión sobre... Superman: Hijo Rojo


Ayer mismo terminé de leerme este flamante tomo editado por Planeta hace bien poquito y que recoge la miniserie de tres números ya editada en EEUU hace un par de añitos (o más) y que había sido editada con anterioridad por Norma, momento que no había aprovechado para hacerme con ella por cosa básicamente de pelas y porque realmente no me parecía una compra acuciante, ya que Superman nunca ha sido de mis personajes favoritos, a pesar de que como guionista del presente tomo figura Mark Millar, para mí uno de los escritores más solventes del medio.

Bueno, el caso es que con la nueva edición me he animado a pillármelo, básicamente por pura curiosidad. Había oído críticas muy malas y bastante buenas, y ante tal divergencia de opiniones uno, que es bastante morboso, no ha podido resistirse. Todo ello a pesar de la penosa edición de Planeta en tapa dura de la obra, que en mi opinión hace bastante incomoda la lectura y otorga al comic una importancia que en sí que no tiene, la verdad.

Bueno, resumen rápido del comic en cuestión. Es lo que se llama en USA un "Elseworlds", usease, que cuenta una historia imaginaria acerca de una personaje más o menos conocido. De acuerdo que todas las historias de los comics son imaginarias, pero me refiero a que los personajes están sacados de su continuidad original y metidos en otras circunstancias históricas o sociales. Lo que hace gracia del asunto es a ver como funcionan personajes muy famosos sacados de sus entornos típicos. El caso de esta historia es bastante ejemplar en este sentido, ya que la premisa es algo así como ¿que hubiera pasado si Superman hubiese aterrizado con su cohete en la Rusia estalinista en vez de en los campos del Texas estadounidense? Como supongo que todos sabréis la historia de Superman a grandes rasgos, no hace falta explicar lo del cohete ni nada de esto, así que me lo ahorro.

Bueno, pues el caso es que dicha premisa promete muchas cosas a priori. La historia puede enfocarse desde el punto de vista de análisis puramente político y social, que bien llevada puede dejar una historia bastante chula, sobre todo si tenemos en cuenta que Millar no es el típico americano estrecho de mente que piensa que el comunismo es el demonio o algo así. De hecho ni siquiera es americano, es inglés. Debo confesar que esta es la premisa que yo me esperaba, algún tipo de análisis histórico, político y social del comunismo. Tonto de mi, me había olvidado que era Millar el guionista.

No malinterpreteis esto. Millar es un tío muy entretenido a la hora de escribir. Cuenta historias bastante dinámicas y bien llevadas. Vamos, que entretiene, y bastante. Pero el caso es que de eso rara vez pasa. No es un guionista especialmente profundo ni que se entretenga en las motivaciones ulteriores de tal o cual personaje o que realice profundos análisis acerca de las condiciones sociales o políticas que llevan a las circunstancias que rodean a la historia. Se limita a ser un tío que cuenta historias muy entretenidas y que, definitivamente, en su desarrollo no aburren en absoluto. Y lo consigue. Que tal como está el mercado no es poco.

Y eso es lo que hace en este comic. Cuenta una historia sencilla muy bien contada. Realmente se puede decir que lo que hace es bucear en lo que él considera la esencia del personaje principal, Superman, y en la de su eterno archienemigo, Lex Luthor. Ellos dos son los auténticos protagonistas del comic, estando el resto de personajes supeditados a su actuación y su personalidad, incluso en el caso de personajes tan importantes como Batman o Wonder Woman. Otra cosa es que estés de acuerdo o no con tal enfoque, tanto el que da a Superman, al que retrata como alguien cuyo leit motiv es hacer lo correcto (o lo que él piensa que es correcto), como el que da a Luthor, al que retrata como a alguien cuya motivación fundamental es enfrentarse a Superman por considerarle su auténtico rival en todos los aspectos. De hecho, esa interpretación, un tanto simplista de los personajes principales, posiblemente sea lo que irritó a mucha gente que se lo leyó en primera instancia. O quizás no, quien sabe.

En cuanto al dibujo, Dave Johnson se revela como un dibujante correcto, apoyado en su punto fuerte, que es una narrativa muy atractiva, y en conjunto un dibujo agradable que hace que la historia se lea con soltura y fluidez. El color, el entintado, la rotulación... todo correcto, sin destacar nada en sentido positivo o negativo, la verdad.

Resumiendo, un comic entretenido que no te aburres leyendo pero que está lejos de ser ninguna obra maestra. Ideal si quieres introducirte en las características básicas de los personajes pero enormemente desaconsejable si buscas una historia densa y profunda. De todos modos, ¿que tiene de malo el puro entretenimiento? Exacto, nada...

He dicho.

sábado, 23 de mayo de 2009

Mi impresión sobre... X-Men Orígenes: Lobezno


Si, he vuelto. He tardado pero he vuelto. Si queréis saber porque he tardado tanto os vais a quedar con las ganas, lo siento. El caso del asunto es que ha sido esta pinícula la que me ha hecho despertarme de mi letargo bloguero y decir un par de cosas acerca de ella en este foro que, al fin y al cabo, no sigue nadie, con lo cual hablo con toda libertad (excepto aquellos que de verdad valen la pena, vosotros sabéis quienes sois).

Hace unas semanas salió por internete una copia que supuestamente se les había escapado a la productora y que insistían mucho que no estaba completa en asunto de efectos especiales y demás cosas. Aunque no quería, me la baje, y es que mi dedo sobre el ratón fue más fuerte que mi fuerza de voluntad, y la di un visionado rapidito y sin demasiada atención, precisamente por eso de que no estaba completa y patatin, patatan. Mi opinión no fue muy positiva, pero le di un voto de confianza y finalmente me acerqué a verla al cine a ver hasta que punto había cambiado el montaje final y tal. Y el caso es que... no demasiado, la verdad.

Vamos a ver como me explicó sin ser demasiado explicito en mi lenguaje. Los que me conocéis ya sabéis que Lobezno posiblemente sea mi personaje favorito del mundo del comic de superheroes desde que era cani, cani. Aunque los años quitan en parte la ilusión y el "sense of wonder", que dicen los yanquis, cuando empecé a oír noticias de que iban a hacer una peli con él la idea me gustó bastante. Después de ver las tres pelis de X Men y ver retratado un Lobezno que me agradaba bastante, sobre todo en la primera y la segunda parte, pensé que quizá podían coger el punto apropiado al personaje y podía salir una peli bastante curiosona. No otra "El caballero Oscuro", pero si una cinta bastante decente a nada que cogiesen elementos apropiados de la historia del personaje. Y el caso es que...

Han cogido elementos de la historia del personaje que podían haber dado para una gran peli de acción. El proyecto Arma X, la relación Dientes de Sable-Lobezno (que resuelven haciéndoles hermanos, una solución que me gustó), la aparición de un trasunto de Zorra Plateada (que al final se estropea, pero bueno) y otras cosas bastante bien pilladas. Pero todo lo envuelven en un conjunto que está saturadísimo de cliches y topicazos hasta la extenuación. ¿Sabéis la típica escena del pibe al que se le muere la novia en brazos y grita al cielo ¡Nooooo! mientras la cámara le enfoca desde arriba? Pues en esta peli aparece, para que os hagáis una idea de a lo que me refiero.

Los personares están hartamente estereotipados, lo cual en una peli de superheroes puede parecer lo normal, pero los que conocemos y queremos a Lobi y su mundo rechazamos de plano. Además Lobezno no se parece en nada al de los comics, ni su forma de comportarse, ni su forma de hablar ni su carácter ni nada. Y que no se me diga que no se puede hacer, porque en la primera parte de X Men el tipo aparecía tal cual es en los comics. Aquí han suavizado tanto su carácter que resulta practicamente irreconocible para cualquier fan, aparte de carecer de cualquier atractivo para el espectador no aficionado a los comics. El resto de personajes pecan de ser el cúmulo de tópicos del que ya he hablado un poco más arriba. El único que se salva un poco es Dientes de Sable, y tampoco demasiado. La historia en sí es aburrida por predecible.

En cuanto película como tal debo confesar que es un despropósito, para que mentir. La acción avanza a trompicones, a una velocidad endiablada, que ni siquiera permite percatarse de los detalles de la historia (en caso de que los tenga, que no he sido capaz de verlos). Parece que han querido meter mucha historia en una sola película y el resultado es que aquello acaba siendo una retahila de escenas inconexas en la que nos nos da tiempo a encariñarnos con ninguno de los personajes, en parte por el ritmo en si (aceleradísimo, como ya he dicho), en parte por unos diálogos típicos y malos hasta la extenuación y en parte por un montaje chapucero como hace tiempo que no veía. Muchas escenas no tienen solución de continuidad con otras y el número de veces que uno piensa "¿de donde sale este tipo si hace un momento no estaba ahí?" es preocupante. Por último, los efectos especiales y las peleas, que son las razones por las cuales la mayoría de la gente va a ver estas pelis, para que mentir, tienen momento sonrojantes. El abuso de la incorporación del ordenador a los efectos visuales cuando el operario del mismo no es muy ducho canta por todos lados, y es lo que pasa en esta peli. Y en fin, de los actores ni hablo, es imposible que con un guión tan malo (porque es malo, os lo juro) nadie hubiese podido hacer nada minimamente reseñable.

Total, en resumen, que si queréis verla un domingo en la sobremesa en que no tengáis nada que hacer, no hay problema, pero no os recomendaría gastaros las pelas del cine ni de coña.

He dicho.

viernes, 10 de abril de 2009

21 dias. Periodismo 2.0


¿Habéis visto el programa 21 días? Es uno relativamente nuevo de la Cuatro, en el cual se demuestra que el periodismo tiene que evolucionar, como todo en la vida.

Antiguamente los periodistas (o la mayoría de ellos), para investigar un tema realizaban básicamente labores de investigación. ¿Sorprendente, verdad? Realizaban entrevistas, analizaba documentos, comparaba informaciones... y al final elaboraba un informe, llamado noticia, en el cual exponía sus conclusiones. Esas conclusiones podían ser acertadas o erróneas, pero estaban basadas por lo menos en un elaborado trabajo que lo sustentaba y justificaba. El periodismo así se convertía auténticamente en el cuarto poder, un mecanismo no solo de control, sino también de, sorprendentemente, información para la mayor parte de la población.

Esto está pasado de moda. Si es que los periodistas a la antigua usanza no eran más que una panda de mentecatos que se dedicaban a trabajar, manda huevos. Hoy en día lo que se lleva es el periodismo 2.0. El encarnado por 21 días, vaya. ¿En qué se basa? Ahora lo explico.

En este programa una chavala, relativamente mona ella y que sabe poner cara de pena cuando la situación lo requiere, se dedica a autoflagelarse ante las cámaras para... nadie sabe muy bien para que, la verdad. El primero era algo así como "21 días viviendo en la calle", en la cual la tía se pasaba se pasaba 21 días viviendo como una vagabunda por las calles de Madrid. Después, en "21 días sin comer" o algo así pasaba por ser una anoréxica que pasaba 21 días sin comer. Y después, el mejor de todos; "21 días fumando porros". Ahí si que se lo debió pasar bien, la verdad. El título es bastante explicativo, creo yo.

El problema del asunto es que la chica en cuestión olvida que ella no es una vagabunda, no es una anoréxica y no es una fumaporros constante (bueno, esto puede que si, nunca se sabe). Quiero decir, no entiendo, y que alguien me lo explique si es que existe, el valor periodístico de ver a una tía castigarse de esa forma delante de la cámara. Lo único que veo es el último grito en el espectáculo ruin y zafio que es a día de hoy la televisión, razón por la cual una enormidad de gente la ha dejado de ver, y más habrá. Aparte de la falta de respeto que significa hacia las personas que auténticamente tienen esos problemas, el programa lo único que hace es alimentar un morbo totalmente insano que más allá de un par de chistes fáciles no tiene ningún significado.

Pero ¡ey!, es periodismo 2.0. De hecho propongo a la señora esta unas cuantas actividades para el resto de sus programas:
"21 días escuchando reaggeton", "21 días buscando aparcamiento en el centro de Madrid" o "21 días bebiendo garrafón".

He dicho.

domingo, 5 de abril de 2009

Como hemos cambiado...

Decían Presuntos Implicados aquello de "Como hemos cambiado/que lejos ha quedado aquella amistad". Todo un canto a la nostalgia y la melancolía a la cual en un momento u otro nos entregamos todos, y es que a veces realmente parece que cualquier tiempo pasado fue mejor. Afortunadamente no es na sensación que nos invada muy a menudo, ya que si no, nos cortábamos las venas de seguro. Además habitualmente la memoria, que es muy traicionera, pinta de color de rosa lo que en su momento desde luego no era tan bueno. Pero no podemos evitar de vez en cuando hacerlo, sobre todo cuando estamos repasando recuerdos en forma de apuntes, postales, fotos...

Todo esto viene porque esta mañana me ha tocado hacer un poco de limpia de apuntes de la carrera y tal, lo cual lleva aparejado de forma indisoluble acordarme de determinados momentos que de una forma u otra, por una razón u otra, me han arrancado o bien una sonrisa o bien un estado de perplejidad como mínimo alarmante. Esto último lo digo porque parece ser que hice asignaturas de las que no me acuerdo en absoluto, ni siquiera recuerdo el hecho de haberlas cursado. Flipas.

El caso del asunto es que entre papeles y unas cosas y otras he encontrado una serie de folios que creía perdidos hace mucho tiempo, y parece ser que no estaban tan perdidos. Todo esto requiere una explicación. evidentemente. Vereis, en la facultad yo me dedicaba básicamente a tocarme la minga dominga, con bastante estilo, pero tocármela al fin y al cabo. Todo esto conllevaba, evidentemente, no poco aburrimiento. Y mi estancia en la facultad se transformó de esta manera (sobre todo en los dos últimos años) en una lucha constante para luchar contra este aburrimiento. Con este objetivo no se contabilizar la cantidad de chorradas que hacía en solitario o acompañado, a menudo por una panda de delincuentes de temer. El caso es que una de las cosas que hacía para pasar el rato era apuntar frases de compis, profesores o mías propias que por una razón u otra tenían gracia, o por lo menos a mi me la hacían.

Si estáis pensando que he encontrad las susodichas frases, es cierto, las he encontrado. Y debo reconocer que aunque algunas no tienen ni puta gracia a día de hoy (ha pasado mucho tiempo y no me acuerdo en que circunstancias las apunté, que es donde radicaba el chiste de algunas de ellas) otras la verdad es que siguen teniendo mucha coña, a pesar de no saber las circunstancias exactas en las que surgieron. Aquí van algunas de ellas en modo homenaje a los años de la facul y a alguna de la gente que conocí alli. Evidentemente se dice el pecado pero no el pecador...

"No hay que dejarse seducir por el trazado de una curva"

"Sacate la lengua de la boca"

"Vamos, es malo. Vamos, que no es bueno. Vamos, es aburrido. Vamos, que no me gusta"

"El crecimiento de la población se da porque crece la población"

"Llevaba un pantalón ancho y una falda debajo"

"Deberían hacer algo para que las lentejas, al guisarlas, no supiesen a lentejas"

"No lo digo en serio... bueno si... pero no mucho"

"(Una piba) es el complemento que me falta en el coche"

"El examen lo haces con quien te examinas"

"Una oposición no se repasa. Se estudia o no se estudia"

"Prefiero faltar un día que simplemente falte"

"¿Qué pasa, que vosotros no veis la tele?"

"Yo soy portero, pero de ahí a parar goles..."

Y hay más pero me canso. He dicho.

sábado, 28 de marzo de 2009

La excepción, realmente excepcional.


El futuro de la industria musical pasa por una oscuridad más que notable. El futuro de la industria musical se halla ante la interrogación perpetua. La industria musical está en crisis. Y sois vosotros, pequeños mafiosos, que en vez de compraros discos os bajais la música de Internet los que ponéis en peligro la industria. ¿No os da vergüenza dejar de pagar abusivos precios por cds de calidades ínfimas, con libretos practicamente inexistentes y cuyos dividendos van a parar a manos de todo el mundo menos del artista? ¿No os da vergüenza dejar sin su siguiente chalet en la moraleja a los directivos de las diferentes discográficas que no hacen otra cosa más que tocarse la minga dominga y viven del trabajo de los demás?

Desde hace años ya se viene preconizando el final de la industria del disco por culpa de la piratería musical. Ese término no deja de resultarme curioso, por cierto. Referirse como piratas a aquellos que bajan música de internet o incluso aquellos que compran cds en el top manta y no a los directivos de las discográficas que imponen condiciones draconianas a los grupos que contratan a menos que sean unos Metallica o unos Ac Dc, siempre me ha producido no poca perplejidad. Y luego aparecen pobrecitos de pedir tipo Ramoncin o Ana Belén defendiendo las reivindicaciones de los artistas de la SGAE (no os dejéis engañar, de reivindicaciones de artistas estas tienen poco, más bien todos los que salen por la tele en esa onda me juego el pescuezo que tienen la zarpa metida en labores de producción discográfica para las multinacionales). Y los malos somos los que nos gusta escuchar música, así, en general, pero no nos gusta pagar precios abusivos por cds que realmente no valen la pena. Y os está hablando alguien que suele consumir bastante música original, que conste.

El caso es que el futuro de la música, les guste o no a los ricachones, pasa por la autopromoción y la disponibilidad gratuita de música en la web por parte del propio grupo. Esto es lo que han comprendido La excepción, grupo de Hip Hop del barrio de Pan Bendito. El jueves pasado pusieron en su Web www.laexcepcion.net su nuevo disco de forma gratuita para bajarlo, con portada, libreto y hasta la galleta del cd. Al lado ponen la opción de dar un donativo por el disco, cosa que si quieres haces y si no quieres, evidentemente no. El Hip Hop no es una música de la que entienda demasiado, la verdad. He escuchado los raperos más típicos y ya está, pero esta me parece una iniciativa tan cojonuda que de hecho me he bajado el disco he hecho un pequeño donativo, a ver si entre todos mandamos a todos esos que están por ahí arriba a la mierda de una puta vez. De hecho os invito a hacer lo mismo a todos, os guste o no guste el género musical en si.

Y por cierto, el disco en sí está bien, incluso para los que no sean devotos del Hip Hop, doy fe.