sábado, 23 de mayo de 2009

Mi impresión sobre... X-Men Orígenes: Lobezno


Si, he vuelto. He tardado pero he vuelto. Si queréis saber porque he tardado tanto os vais a quedar con las ganas, lo siento. El caso del asunto es que ha sido esta pinícula la que me ha hecho despertarme de mi letargo bloguero y decir un par de cosas acerca de ella en este foro que, al fin y al cabo, no sigue nadie, con lo cual hablo con toda libertad (excepto aquellos que de verdad valen la pena, vosotros sabéis quienes sois).

Hace unas semanas salió por internete una copia que supuestamente se les había escapado a la productora y que insistían mucho que no estaba completa en asunto de efectos especiales y demás cosas. Aunque no quería, me la baje, y es que mi dedo sobre el ratón fue más fuerte que mi fuerza de voluntad, y la di un visionado rapidito y sin demasiada atención, precisamente por eso de que no estaba completa y patatin, patatan. Mi opinión no fue muy positiva, pero le di un voto de confianza y finalmente me acerqué a verla al cine a ver hasta que punto había cambiado el montaje final y tal. Y el caso es que... no demasiado, la verdad.

Vamos a ver como me explicó sin ser demasiado explicito en mi lenguaje. Los que me conocéis ya sabéis que Lobezno posiblemente sea mi personaje favorito del mundo del comic de superheroes desde que era cani, cani. Aunque los años quitan en parte la ilusión y el "sense of wonder", que dicen los yanquis, cuando empecé a oír noticias de que iban a hacer una peli con él la idea me gustó bastante. Después de ver las tres pelis de X Men y ver retratado un Lobezno que me agradaba bastante, sobre todo en la primera y la segunda parte, pensé que quizá podían coger el punto apropiado al personaje y podía salir una peli bastante curiosona. No otra "El caballero Oscuro", pero si una cinta bastante decente a nada que cogiesen elementos apropiados de la historia del personaje. Y el caso es que...

Han cogido elementos de la historia del personaje que podían haber dado para una gran peli de acción. El proyecto Arma X, la relación Dientes de Sable-Lobezno (que resuelven haciéndoles hermanos, una solución que me gustó), la aparición de un trasunto de Zorra Plateada (que al final se estropea, pero bueno) y otras cosas bastante bien pilladas. Pero todo lo envuelven en un conjunto que está saturadísimo de cliches y topicazos hasta la extenuación. ¿Sabéis la típica escena del pibe al que se le muere la novia en brazos y grita al cielo ¡Nooooo! mientras la cámara le enfoca desde arriba? Pues en esta peli aparece, para que os hagáis una idea de a lo que me refiero.

Los personares están hartamente estereotipados, lo cual en una peli de superheroes puede parecer lo normal, pero los que conocemos y queremos a Lobi y su mundo rechazamos de plano. Además Lobezno no se parece en nada al de los comics, ni su forma de comportarse, ni su forma de hablar ni su carácter ni nada. Y que no se me diga que no se puede hacer, porque en la primera parte de X Men el tipo aparecía tal cual es en los comics. Aquí han suavizado tanto su carácter que resulta practicamente irreconocible para cualquier fan, aparte de carecer de cualquier atractivo para el espectador no aficionado a los comics. El resto de personajes pecan de ser el cúmulo de tópicos del que ya he hablado un poco más arriba. El único que se salva un poco es Dientes de Sable, y tampoco demasiado. La historia en sí es aburrida por predecible.

En cuanto película como tal debo confesar que es un despropósito, para que mentir. La acción avanza a trompicones, a una velocidad endiablada, que ni siquiera permite percatarse de los detalles de la historia (en caso de que los tenga, que no he sido capaz de verlos). Parece que han querido meter mucha historia en una sola película y el resultado es que aquello acaba siendo una retahila de escenas inconexas en la que nos nos da tiempo a encariñarnos con ninguno de los personajes, en parte por el ritmo en si (aceleradísimo, como ya he dicho), en parte por unos diálogos típicos y malos hasta la extenuación y en parte por un montaje chapucero como hace tiempo que no veía. Muchas escenas no tienen solución de continuidad con otras y el número de veces que uno piensa "¿de donde sale este tipo si hace un momento no estaba ahí?" es preocupante. Por último, los efectos especiales y las peleas, que son las razones por las cuales la mayoría de la gente va a ver estas pelis, para que mentir, tienen momento sonrojantes. El abuso de la incorporación del ordenador a los efectos visuales cuando el operario del mismo no es muy ducho canta por todos lados, y es lo que pasa en esta peli. Y en fin, de los actores ni hablo, es imposible que con un guión tan malo (porque es malo, os lo juro) nadie hubiese podido hacer nada minimamente reseñable.

Total, en resumen, que si queréis verla un domingo en la sobremesa en que no tengáis nada que hacer, no hay problema, pero no os recomendaría gastaros las pelas del cine ni de coña.

He dicho.

viernes, 10 de abril de 2009

21 dias. Periodismo 2.0


¿Habéis visto el programa 21 días? Es uno relativamente nuevo de la Cuatro, en el cual se demuestra que el periodismo tiene que evolucionar, como todo en la vida.

Antiguamente los periodistas (o la mayoría de ellos), para investigar un tema realizaban básicamente labores de investigación. ¿Sorprendente, verdad? Realizaban entrevistas, analizaba documentos, comparaba informaciones... y al final elaboraba un informe, llamado noticia, en el cual exponía sus conclusiones. Esas conclusiones podían ser acertadas o erróneas, pero estaban basadas por lo menos en un elaborado trabajo que lo sustentaba y justificaba. El periodismo así se convertía auténticamente en el cuarto poder, un mecanismo no solo de control, sino también de, sorprendentemente, información para la mayor parte de la población.

Esto está pasado de moda. Si es que los periodistas a la antigua usanza no eran más que una panda de mentecatos que se dedicaban a trabajar, manda huevos. Hoy en día lo que se lleva es el periodismo 2.0. El encarnado por 21 días, vaya. ¿En qué se basa? Ahora lo explico.

En este programa una chavala, relativamente mona ella y que sabe poner cara de pena cuando la situación lo requiere, se dedica a autoflagelarse ante las cámaras para... nadie sabe muy bien para que, la verdad. El primero era algo así como "21 días viviendo en la calle", en la cual la tía se pasaba se pasaba 21 días viviendo como una vagabunda por las calles de Madrid. Después, en "21 días sin comer" o algo así pasaba por ser una anoréxica que pasaba 21 días sin comer. Y después, el mejor de todos; "21 días fumando porros". Ahí si que se lo debió pasar bien, la verdad. El título es bastante explicativo, creo yo.

El problema del asunto es que la chica en cuestión olvida que ella no es una vagabunda, no es una anoréxica y no es una fumaporros constante (bueno, esto puede que si, nunca se sabe). Quiero decir, no entiendo, y que alguien me lo explique si es que existe, el valor periodístico de ver a una tía castigarse de esa forma delante de la cámara. Lo único que veo es el último grito en el espectáculo ruin y zafio que es a día de hoy la televisión, razón por la cual una enormidad de gente la ha dejado de ver, y más habrá. Aparte de la falta de respeto que significa hacia las personas que auténticamente tienen esos problemas, el programa lo único que hace es alimentar un morbo totalmente insano que más allá de un par de chistes fáciles no tiene ningún significado.

Pero ¡ey!, es periodismo 2.0. De hecho propongo a la señora esta unas cuantas actividades para el resto de sus programas:
"21 días escuchando reaggeton", "21 días buscando aparcamiento en el centro de Madrid" o "21 días bebiendo garrafón".

He dicho.

domingo, 5 de abril de 2009

Como hemos cambiado...

Decían Presuntos Implicados aquello de "Como hemos cambiado/que lejos ha quedado aquella amistad". Todo un canto a la nostalgia y la melancolía a la cual en un momento u otro nos entregamos todos, y es que a veces realmente parece que cualquier tiempo pasado fue mejor. Afortunadamente no es na sensación que nos invada muy a menudo, ya que si no, nos cortábamos las venas de seguro. Además habitualmente la memoria, que es muy traicionera, pinta de color de rosa lo que en su momento desde luego no era tan bueno. Pero no podemos evitar de vez en cuando hacerlo, sobre todo cuando estamos repasando recuerdos en forma de apuntes, postales, fotos...

Todo esto viene porque esta mañana me ha tocado hacer un poco de limpia de apuntes de la carrera y tal, lo cual lleva aparejado de forma indisoluble acordarme de determinados momentos que de una forma u otra, por una razón u otra, me han arrancado o bien una sonrisa o bien un estado de perplejidad como mínimo alarmante. Esto último lo digo porque parece ser que hice asignaturas de las que no me acuerdo en absoluto, ni siquiera recuerdo el hecho de haberlas cursado. Flipas.

El caso del asunto es que entre papeles y unas cosas y otras he encontrado una serie de folios que creía perdidos hace mucho tiempo, y parece ser que no estaban tan perdidos. Todo esto requiere una explicación. evidentemente. Vereis, en la facultad yo me dedicaba básicamente a tocarme la minga dominga, con bastante estilo, pero tocármela al fin y al cabo. Todo esto conllevaba, evidentemente, no poco aburrimiento. Y mi estancia en la facultad se transformó de esta manera (sobre todo en los dos últimos años) en una lucha constante para luchar contra este aburrimiento. Con este objetivo no se contabilizar la cantidad de chorradas que hacía en solitario o acompañado, a menudo por una panda de delincuentes de temer. El caso es que una de las cosas que hacía para pasar el rato era apuntar frases de compis, profesores o mías propias que por una razón u otra tenían gracia, o por lo menos a mi me la hacían.

Si estáis pensando que he encontrad las susodichas frases, es cierto, las he encontrado. Y debo reconocer que aunque algunas no tienen ni puta gracia a día de hoy (ha pasado mucho tiempo y no me acuerdo en que circunstancias las apunté, que es donde radicaba el chiste de algunas de ellas) otras la verdad es que siguen teniendo mucha coña, a pesar de no saber las circunstancias exactas en las que surgieron. Aquí van algunas de ellas en modo homenaje a los años de la facul y a alguna de la gente que conocí alli. Evidentemente se dice el pecado pero no el pecador...

"No hay que dejarse seducir por el trazado de una curva"

"Sacate la lengua de la boca"

"Vamos, es malo. Vamos, que no es bueno. Vamos, es aburrido. Vamos, que no me gusta"

"El crecimiento de la población se da porque crece la población"

"Llevaba un pantalón ancho y una falda debajo"

"Deberían hacer algo para que las lentejas, al guisarlas, no supiesen a lentejas"

"No lo digo en serio... bueno si... pero no mucho"

"(Una piba) es el complemento que me falta en el coche"

"El examen lo haces con quien te examinas"

"Una oposición no se repasa. Se estudia o no se estudia"

"Prefiero faltar un día que simplemente falte"

"¿Qué pasa, que vosotros no veis la tele?"

"Yo soy portero, pero de ahí a parar goles..."

Y hay más pero me canso. He dicho.

sábado, 28 de marzo de 2009

La excepción, realmente excepcional.


El futuro de la industria musical pasa por una oscuridad más que notable. El futuro de la industria musical se halla ante la interrogación perpetua. La industria musical está en crisis. Y sois vosotros, pequeños mafiosos, que en vez de compraros discos os bajais la música de Internet los que ponéis en peligro la industria. ¿No os da vergüenza dejar de pagar abusivos precios por cds de calidades ínfimas, con libretos practicamente inexistentes y cuyos dividendos van a parar a manos de todo el mundo menos del artista? ¿No os da vergüenza dejar sin su siguiente chalet en la moraleja a los directivos de las diferentes discográficas que no hacen otra cosa más que tocarse la minga dominga y viven del trabajo de los demás?

Desde hace años ya se viene preconizando el final de la industria del disco por culpa de la piratería musical. Ese término no deja de resultarme curioso, por cierto. Referirse como piratas a aquellos que bajan música de internet o incluso aquellos que compran cds en el top manta y no a los directivos de las discográficas que imponen condiciones draconianas a los grupos que contratan a menos que sean unos Metallica o unos Ac Dc, siempre me ha producido no poca perplejidad. Y luego aparecen pobrecitos de pedir tipo Ramoncin o Ana Belén defendiendo las reivindicaciones de los artistas de la SGAE (no os dejéis engañar, de reivindicaciones de artistas estas tienen poco, más bien todos los que salen por la tele en esa onda me juego el pescuezo que tienen la zarpa metida en labores de producción discográfica para las multinacionales). Y los malos somos los que nos gusta escuchar música, así, en general, pero no nos gusta pagar precios abusivos por cds que realmente no valen la pena. Y os está hablando alguien que suele consumir bastante música original, que conste.

El caso es que el futuro de la música, les guste o no a los ricachones, pasa por la autopromoción y la disponibilidad gratuita de música en la web por parte del propio grupo. Esto es lo que han comprendido La excepción, grupo de Hip Hop del barrio de Pan Bendito. El jueves pasado pusieron en su Web www.laexcepcion.net su nuevo disco de forma gratuita para bajarlo, con portada, libreto y hasta la galleta del cd. Al lado ponen la opción de dar un donativo por el disco, cosa que si quieres haces y si no quieres, evidentemente no. El Hip Hop no es una música de la que entienda demasiado, la verdad. He escuchado los raperos más típicos y ya está, pero esta me parece una iniciativa tan cojonuda que de hecho me he bajado el disco he hecho un pequeño donativo, a ver si entre todos mandamos a todos esos que están por ahí arriba a la mierda de una puta vez. De hecho os invito a hacer lo mismo a todos, os guste o no guste el género musical en si.

Y por cierto, el disco en sí está bien, incluso para los que no sean devotos del Hip Hop, doy fe.

jueves, 26 de marzo de 2009

MI impresión sobre... Gran Torino


Clint Eastwood es Dios. Esa es una de mis frases favoritas, junto con "Un Whopper con patatas" y "¿Que mi tarjeta no tiene fondos? ¡¡¡Imposible!!!". A aquellos que me conozcáis no es extrañará en absoluto lo de Clint, ya que siempre he mostrado una debilidad especial por el cineasta ex alcalde de Carmel. De los directores que hay en el panorama es posiblemente el que más en forma está, e incluyo en dicha afirmación tanto a jóvenes como a veteranos.

Bueno, pues en teoría esta es la última peli en la que Clint (los amigos le llamamos por el nombre de pila) va a actuar, que no dirigir. Como actor, evidentemente, no es ningún Al Pacino, el siempre lo ha sabido y siempre lo sabrá. pero al ser un tío inteligente siempre ha elegido papeles que se adecuaban a sus posibilidades interpretativas, y esta película no es una excepción. Interpreta a un abuelo recientemente enviudado y de carácter ultraconservador, el cual, por azares de la globalización y estas cosas, ha acabado viviendo en un barrio del cual es el único yanqui sensu estricto, siendo el resto de vecinos asiáticos. Sabiendo que el tipo luchó en la guerra de Corea y tal no es extraño que tenga ciertas actitudes racistas hacia sus vecinos desde el primer momento de la película.

En un primer momento se nos presenta como un viejo huraño e intensamente tradicional en lo relativo a las costumbres y la cultura norteamericana, llegando al punto de mosquearse porque su nieta lleva un piercing en el ombligo. También evidentemente está en contra de toda la inmigración asiática que está presente en su barrio, ya que no son auténticos americanos. No deja de ser curioso que en determinados momentos de la película se nos recuerde que su personaje es hijo de inmigrantes polacos, y que todos los personajes que aparecen en la película tienen sus raíces lejos de la tierra de las libertades. Una forma tan sutil como inteligente de Eastwood de recordar que el país en el que vive se construyó a base de inmigrantes. Este solo es uno de los temas que podríamos extraer de esta peli, el de lo ilógico que resulta el racismo hacia los inmigrantes, sobre todo en un país como EEUU. Esto lo hace cualquier director perriflauta español y le ponemos en un altar como ejemplo de buenrollismo e interculturalidad general. Como lo hace Eastwood lo pasamos de puntillas. Si es que...

Bueno, volviendo al tema. Sabiendo lo que he puesto anteriormente no resulta muy difícil saber por donde va a ir la peli. No es un dechado de originalidad en el guión, ni falta que hace oiga. Ahora bien no es una cinta en la cual el espectador se sienta sobrecogido por lo que va contando el autor. de hecho durante buena parte de la peli el cine entero prorrumpía en sonoras carcajadas, ya que hay detalles muy graciosos en los que como mínimo esbozarás una sonrisa. Eastwood se muestra como un director ejemplar al navegar por las aguas de la tragedia y la comedia otorgándole a cada una su espacio justo, intercalándolas de forma maestra de forma que todo se acople en su justa medida y no chirríe en ningún momento. Cualquier otro director pilla este guión y lo convierte o en una comedia de situación o en una tragedia griega, pero Eastwood sabe que el secreto está justo en el punto intermedio, que la vida realmente se compone de eso, de momentos trágicos y cómicos, y que eso es lo que él quiere reflejar.

Como peli hay muchos temas en los que entra. El racismo, la integración, la soledad de nuestros mayores, la incomunicación de hijos y padres, el verdadero significado de las figuras paternales... y muchos más que solo se pueden apreciar tras ver la peli, no se pueden explicar. Trata de temas muy serios pero con una soltura que permite al espectador disfrutar de la peli y pasarse su visionado muy cómodamente.

Técnicamente no merece la pena casi ni comentarla. Evidentemente la dirección es demostración de mucho oficio bien aprendido, tanto en fotografía como en encuadres, iluminación. Cierto es que el mayor mérito de las películas de Eastwood (como en la mayoría de buenos cineastas) a nivel técnico es un montaje perfecto que otorga el ritmo deseado y deseable a la película y en el que Eastwood es sin duda el principal supervisor. Los actores está correctos todos, sin estridencias ni salidas de tono, lo cual ya es más de lo que se puede decir de las pelis modernas. Bueno y como curiosidad decir que el tema principal de la peli está compuesto por Kyle Eastwood, hijo de Clint, y cantado por él mismo. Si es que este hombre vale pa to...

Si señor, una peli pero que muy recomendable de uno de los pocos genios que quedan en el mundillo del cine en general. Cine con mayúsculas es lo que hace Eastwood desde hace varias décadas, esperemos que siga haciéndolo muchos años...

martes, 24 de marzo de 2009

Mi impresión sobre... Che: Guerrilla


Jesús, tenía este post listo hace semanas y se me había olvidado publicarlo. Si es que ver tanto porno me está licuando el cerebro...

En fin, segunda parte habemus de la historia del Che versión Steven Soderbergh y protagonizada por el grandísimo Benicio del Toro, el cual es el auténtico inspirador del proyecto. Hay que reconocer el valor de ambos por llevar al cine los momentos más importantes (aunque eso siempre es opinable, pero bueno) de la vida del que posiblemente sea uno de los mayores iconos del siglo XX, factor por el cual muchos realizadores se hubieran echado atrás por miedo de herir susceptibilidades de uno u otro bando al hablar de un personaje tan evidentemente politizado.

Si tenemos en cuenta todo esto se puede decir que tanto en esta como en la anterior película Sorderbergh ha decidido tirar por el camino de en medio. Ambas películas funcionan casi como un documental e intentan ser lo más objetivas posibles siempre partiendo de la base de que ya que el protagonista es el Che siempre se le debe tratar con cierta simpatía sobre todo por una ley no escrita en el mundo del cine, saltada solo en escasas ocasiones y muy a sabiendas de lo que se hacía (estoy pensando por ejemplo en "Henry, retrato de un asesino"). Pero a lo que íbamos...

La película tiene una factura impecable, como no podía ser de otra manera teniendo a Soderbergh de realizador. Si por algo se diferencia este hombre es que a pesar de haber sido absorbido por ese agujero negro de cine comercial que es Hollywood (y que conste que no tengo nada contra el cine comercial, de hecho sin él no habría cine) sigue siendo un director la mar de solvente y bastante dueño de todos los mecanismos de los diversos géneros que ha tratado a lo largo de su carrera. Los movimientos de cámara desean emular un cierto estilo documental-sin-llegar-a-serlo de forma bastante fiel. La idea del director con este mecanismo es evidentemente intentar presentar al personaje del Che de la forma más fría posible, lejos de idealizaciones románticas a las que tan proclive es el personaje después de media década de leyenda en torno a él.

La interpretación de Benicio del Toro es, como no podía ser de otra manera, impecable, revelándose una vez más como un actor como la copa de un pino. Realmente dejas de verle a él y ves a Ernesto Guevara durante el tiempo que dura el flim, el mejor halago que puede recibir un actor. El resto del reparto hacen lo que pueden a su lado, sobre todo si tenemos en cuenta que en el guión no son más que meros comparsas del protagonista, que realmente lleva todo el peso de la obra de principio a fin.

Sin embargo la peli para mi tiene un fallo que llama mucho la atención si tenemos en cuenta el director del que estamos hablando. El espectador según la ve detecta un momento a partir de la mitad de la cinta en que la película resulta reiterativa. Por desgracia todos sabemos como acaba la historia (y quien no lo sepa es que no ha vivido en la Tierra en el ultimo siglo) y llega un momento que esperas a ver como será el fatal desenlace. La creciente tensión que debería imprimir la media hora final no funciona precisamente por la sensación tan de documental, para entendernos, que nos transmite la peli. En una peli dramática al uso dicha tensión iría creciendo hasta llegar al punto álgido de la cinta, interpretado posiblemente de forma emotiva y sentimental. La apuesta de Sodebergh, que por otra parte yo aplaudo, de presentar la peli como la presenta, hace antinatural lo que he escrito un poco más arriba, así que unas cuantas páginas del guión se hacen, en movimiento, reiterativas e incluso un poco cansinas.

De todos modos a pesar de este pequeño fallo la peli se deja ver con agrado y una vez que te acostumbras a la forma de plantearse la historia tiene momentos de no poco disfrute, tanto a nivel cinéfilo como histórico. Además, que coño, que estamos hablando del Che, hay que verla.

PD: Por cierto, tengo que decirlo. Ahora que todo el mundo parece que insiste en meterse con el Che por haberse convertido en un símbolo un tanto vacío yo discuto eso con vehemencia. Un símbolo, por definición, nunca estará vacío. En todo caso los de siempre querrán vaciarle de contenido ya que las ideas a las que se le asocia son un tanto incómodas en un mundo en el que los sueños de igualdad parecen no casar con el todopoderoso dolar. El valor del Che como símbolo hoy en día es ese, y los símbolos van mucho más allá de la realidad detrás de ellos. Por eso precisamente se llaman símbolos, coñe.

Si, ya se que me ha quedado así como que rojo, pero que le voy a hacer, un leopardo nunca pierde sus manchas...

He dicho!!!

domingo, 22 de marzo de 2009

Mi impresión sobre... Watchmen


Complicado es esto por Diox. Me refiero a lo de escribir una crítica que realmente refleje mi opinión de la película que tenemos entre manos, ya que...¡ni siquiera yo se muy bien cual es mi opinión! Lo que viene a continuación tomároslo más como una serie de primeras impresiones que como una crítica construida como tal, ya que creo que tendré que ver el flim en cuestión un par de veces más para que termine de postularme... de todos modos voy a intentarlo.

Para empezar supongo que todos sabéis que en realidad la peli esta basada en una novela gráfica de mitad de los 80 que siempre ha sido considerada casi el comic definitivo. Todos los críticos han coincidido que es una obra maestra en todos los sentidos. Para más información buscad antiguos posts mios, ya que dediqué una serie completa al comic en cuestión hace tiempo. Total, que se puede decir que la película es una adaptación del comic. Tendríamos pues que mirarla bajo dos puntos de vista, como película y como adaptación.

Primero como película hay que aclarar que se puede ver. No es ninguna bazofia. Pero ¡ay! tiene ciertos fallos que la castran notablemente. Primero el ritmo es totalmente átono. A ver si me explicó. Habitualmente en toda película el ritmo tiene una firma especial. O es acelerado o lento, o un sube y baja constante (muy típico este en las pelis de aventura tipo Indiana Jones). Sin embargo en Watchmen el ritmo no es ni una cosa ni otra. Por esto la peli se hace agradable de ver pero no engancha, no te mantiene en tensión de forma adecuada. Para mí no es solo fallo de montaje, sino también de planificación de las escenas. Las tomas, o por lo menos muchas de ellas, son tomadas directamente del comic. El problema es que los encuadres que funcionan y dan fluidez a un comic no hacen lo mismo en el cine, más bien le castran. Y eso es lo que pasa en esta peli, en ese sentido da la sensación de no arrancar nunca. No se hace pesada o aburrida, sino más bien... invariable en su avance, si me explico. Por eso te deja la sensación de que algo falla.

Pasando a los actores decir que en general lo hacen bien, particularmente el que interpreta a Rorschach, y el resto cumple más que de sobra. No estoy de acuerdo con lo que se dice del actor que interpreta a Ozymandias, de hecho yo siempre me había imaginado así al personaje, tanto en sus maneras como en su lenguaje. Alguna gente parece darle mucha importancia al hecho de que parece ser gay en la película, cosa que no entiendo que tiene de malo. La base del personaje está en su mente obsesivamente analítica, no en su tendencia sexual o su aspecto físico, y eso está para mí bien recogido en la peli. También me parece muy interesante al interprete del Comediante, ya que otorga al personaje toda la fuerza que requiere quien es, básicamente, un nazi.

Como adaptación me parece una adaptación correcta, siendo la que más captura el espíritu de la obra original de todas las pelis que se han hecho basadas en obras de Moore. El problema está en que la obra original tiene tantos posibles enfoques y formas de verla que había que optar por uno de ellos, y Snyder opta por el más eficientemente narrativo, en lugar de analizar en profundidad las posibles implicaciones sociales, políticas, metafísicas e incluso espiritualistas que nos deja ver el tebeo original. Sin embargo no las destierra completamente. Esas implicaciones siguen estando ahí. Únicamente ocurre que las mismas están soterradas bajo el envoltorio más espectacular que exige el cine, que en su propia naturaleza es un arte mucho más dinámico que el comic. De hecho aquel que vea detenidamente la peli podrá intuir los temas que he señalado un poco más arriba. No olvidemos que incluso a la hora de leer el comic original hacen falta varias revisiones para comenzar a intuir todos los sentidos que se pueden aplicar a la obra. No veo porque la película debe hacer algo que el mismo comic no hace, esto es, dar de primeras una imagen global de todo el entramado mental que propone Alan Moore. Quizás el fallo de muchas críticas que he leído a la peli en este sentido radica en que estas provienen de aficionados que evidentemente se han leído la obra y, claro, sabiéndose de que va la historia, quizás exijan a la película unas capacidades de las que el propio comic carece por su propia naturaleza.

De todos modos, posiblemente lo que menos me gusto es que da la sensación que todos los supers de la peli tienen poderes (sobre todo por las hostias que meten y los brincos que dan) cuando está claro que no son más que tíos normales disfrazados (exceptuando, evidentemente al Doctor Manhattan), pero sabiendo como es Hollywood y como es el director yo creo que era algo mas o menos previsible. Y que coño, no desnaturaliza la obra.

Por último el cambio de final me parece bastante bien llevado. Quizás arranca a la historia de Moore una significación posible, esto es, que la figura de un calamar gigante (no es coña) destruyendo Nueva York (os aseguro que en el comic no queda ridículo, es más, queda bastante terrorífico) retrotraiga a la humanidad a una especie de terror ancestral que favorezca su unión social y política, pero no creo que sea fundamental para calificar la adaptación de mala, sobre todo teniendo en cuenta que muchos otros matices (para mí los más importantes) de la obra original se mantienen.

En pocas palabras, ¿se podía haber hecho una adaptación mejor? Quizás. ¿Es mala adaptación? Para mi ni mucho menos ¿Es mala película? Ni hablar, es bastante entretenida y las dos horas y media se pasan voladas. Desde luego, no es El padrino pero es que solo El padrino es El padre dicho.