Bueno, pues ya está. Se ha acabado el plazo de votaciones en la encuesta que colgué hace unos días y se puede decir que los resultados invitan a la reflexión.
La primera, que mi blog nunca será señalado como uno de los más visitados de la red, por lo menos conforme a la cantidad de votos que ha recibido la encuesta en cuestión (¿soy el único al que esta frase le suena rara?). En total 9, algunos de los cuales no se han dignado a identificarse a pesar de tener la deferencia de participar en este experimento sociológico, cosa que se agradece.
La segunda que debo reconocer que los visitantes de este blog siguen siendo unos románticos irredentos. Cuatro personas confiesan que lo primero en que se fijan en el sexo opuesto es en la cara, factor que supongo que viene a refrendar aquello de que la cara es el espejo del alma. Tres participantes sin embargo optan por fijarse en la parte del cuerpo allí donde la espalda pierde su digno nombre, y es que es una región que desde la más remota antigüedad ha atraído la atención de vagabundos y reyes (factor que no tengo ni idea si es verdad o no, pero desde luego suena bien). Una sin embargo decide fijarse en la sección intermedia entre las dos anteriores y otro opta por otras partes del cuerpo, algo aclarado educadamente en los comentarios.
Después del éxito más o menos moderado de la primera encuesta del blog de este, vuestro servidor, solo me restan tres cosas por hacer. La primera, evidentemente, agradecer a todos vuestra participación y buen humor. La segunda, prometer el establecimiento de más encuestas en el futuro. Y la tercera, la realizaré en forma de pregunta; Chicas: ¿realmente notáis que un chico lo primero en lo que se fija de vosotras es en la cara? Porque muchas de mis conocidas no opinan lo mismo...
martes, 30 de septiembre de 2008
lunes, 29 de septiembre de 2008
Mi impresión sobre...Dexter

Para hacer cumplir mi promesa a Isa (la única chica que escribe comentarios en este blog, con lo cual ya merece reiteradas muestras de devoción por mi parte por aguantar los rollos macabeos que me monto yo solo) debo hacer en justicia un comentario de su serie favorita (al menos hasta donde yo se) que no es otra que la que da título al presente post. He de confesar que comencé a ver la serie fruto de una recomendación suya y con bastantes precauciones debido sobre todo a que la premisa básica de la serie me parecía bastante atractiva pero en su desarrollo corría el riesgo de caer en excesivos maniqueísmos.
Bueno, pues el caso es que tras ver del tirón la primera y la segunda temporada ya puedo decir hasta qué punto mis presagios estaban o no equivocados. Para empezar los legos en la materia deben saber que el protagonista de la serie se llama Dexter, de ahí el nombre de la misma. Si, amiguitos, hoy es el día del concurso mundial de obviedades. Desde el principio se nos presenta este personaje como un forense de la policía de Miami, creo recordar, que en sus ratos libres se dedica a dar rienda suelta a sus instintos asesinos más viscerales, al ser el protagonista la definición de psicópata hecha carne. El cómo lo hace y a quién elige viene determinado por toda una serie de circunstancias que se explican en el propio desarrollo de la serie , desgranándose poco a poco toda una maraña argumental bastante bien llevada.
Evidentemente no voy a dar más detalles de la serie para no spoilear nada a nadie que pueda verla en un futuro más o menos cercano, pero con lo dicho un poco más arriba os podéis hacer una idea de por donde van los tiros. ¿Que qué me parece la serie? Bueno, me puse el primer capítulo tal que un jueves y dos semanas después estaba acabando la segunda temporada. ¿Que quiero decir con esto? Joe, pues que desde luego la serie engancha, que ya es algo. El personaje principal, el que sustenta todo el edificio de la serie, es suficientemente atractivo como para querer saber más de él casi nada más conocerle. Además está fenomenalmente interpretado por Michael C Hall, que ya daba muestras de su buen hacer en "A dos metros bajo tierra" hace un par de años. El resto de elenco es bastante competente y las tramas son realmente interesantes y generan interés más que de sobra para querer ver el siguiente capítulo de la serie.
En el lado negativo están quizás algunas incoherencias argumentales, sobre todo en relación con
el carácter del protagonista y el desenlace de las tramas de cada temporada, aunque eso ya va en gustos, evidentemente. A mi particularmente el final de la segunda me decepcionó por lo "fácil" de la salida de los guionistas, recordándome bastante más a un Deus Ex Machina que a un desenlace coherente con lo narrado hasta ese momento. O quizás es que soy muy exigente con ese tipo de cosas, ya que un desenlace coherente sin "sorpresa" hubiera implicado el fin de la serie. Cuando lo veáis entenderéis lo que quiero decir.
En pocas palabras, la serie es posiblemente una de las mejores y más frescas de la televisión actual, lo cual con la enorme variedad existente de series de alta calidad ahora mismo es bastante decir. En ningún momento os arrepentiréis si le dais una oportunidad, eso os lo aseguro.
Y ahora, una reflexión al margen de todo lo anterior: ¿Por que demonios los actores españoles de cualquier serie son tan endiabladamente malos comparativamente con cualquier actor medianamente aceptable de cualquier serie americana o inglesa? ¿Que hemos hecho en España para merecer series tan soeces, burdas y faltas de ideas como las que tenemos? Mmmmm... creo que esto es tema para otro post...
domingo, 28 de septiembre de 2008
Adiós al indomable...

Hoy es un día triste. Un día de estos que uno sabe que antes o después llegará, pero que de una manera u otra, casi irracionalmente, se desea que no lo haga nunca. Hoy el mundo se queda un poco más vacío del siempre escaso talento auténtico. Y hoy también nos quedamos sin una buena persona, y eso es posiblemente lo peor que nos puede pasar en cualquier momento.
Hoy ha muerto Paul Newman. Y con él, ha muerto toda una forma de entender no solo el cine, sino también el estrellato de los actores que conforman este siempre fluctuante negocio, este siempre fluctuante arte. Cada vez que una de las estrellas de Hollywood nos deja también deja un hueco en los corazones de todo aquel que se ha emocionado con sus películas. En el caso de Paul Newman deja un auténtico cráter de proporciones colosales.
El hombre de los ojos azules más intensos de la historia del cine protagonizó en sus casi cien películas momentos imborrables y retrató con una naturalidad asombrosa y una capacidad interpretativa monumental a personajes de todo tipo y condición. Nunca tomó la vía fácil. Hubiera sido sencillo para alguien con su más que evidente atractivo físico adoptar papeles de galán en decenas de películas y haberse llevado muerto el dinero. En vez de eso se alejó de algo tan obvio y decidió aceptar papeles arriesgados, saliendo airoso del empeño. De hecho fue uno de los primeros actores que en los sesenta compró su libertad para poder elegir las películas en las que actuaría a partir de entonces, como señalan en El País de hoy. Nunca tomó la vía fácil. En la cumbre de su carrera decidió aceptar nuevos retos más allá de las cámaras, y pasó a competir en carreras de coches, con resultados más que apreciables. Nunca tomó la vía fácil. En los ochenta decidió crear todo un sello de salsas de comida y repartir sus benefícios en tareas altruistas.
El Buscavidas, La gata sobre el tejado de zinc, La leyenda del indomable, El Golpe, Dos hombres y un destino... Una enorme retahíla de películas de las que resulta imposible quedarse solo con un puñado le convirtieron en una leyenda del cine de las auténticas, de las de primera división, de las de rabo y dos orejas. Un señor tanto dentro como fuera de la pantalla, como demuestra su matrimonio de más de cincuenta años, cosa casi inaudita en una estrella de Hollywood, aunque no viviera allí, sino en la costa este.
Por todo esto y por más cosas podemos decir que hoy es un día triste. Afortunadamente siempre podremos repasar sus películas para homenajearle como se merece y recordarnos a nosotros mismos que grande es el cine cuando lo realizan grandes actores. Se ha ido un buen tipo. Y yo, desde luego, le echaré de menos.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Mi impresión sobre... Death Magnetic

Los Metallica han vuelto. Solo con esas cuatro palabras ya tendremos detrás toda una cohorte de fans acérrimos enfrentados a una cohorte de detractores, también acérrimos ellos que defenderán por una parte las excelencias del ínclito grupo y por otra parte sus carencias y sus vaivenes musicales en los últimos años.
Vaya por delante que a mi personalmente los Metallica siempre me han gustado bastante. Nunca he sido uno de los que defienden que los Metallica auténticos son los de los primeros discos y que a partir del Load no han hecho más que basura, que se han traicionado a sí mismos y estas cosas. Para mí cada artista (en cualquier ámbito) debe optar por hacer lo que le apetezca en cada momento, o en todo caso lo que considere oportuno, siempre que la calidad de su trabajo no se reduzca hasta el punto de que se le pueda tildar de "tomadura de pelo" Y para mí eso nunca le ha pasado a los Metallica. Entiendo bien que a unos les puedan gustar más los Metallica de la primera época y a otros los de la segunda, por hacer algún tipo de división, pero nunca he entendido ese arrojarse al cuello de unos contra otros. Sobre todo cuando tanto en una época como en otra creo que han demostrado más que de sobra la calidad que atesoran como músicos, con la posible excepción del album Saint Anger en el cual por las circunstancias que fuesen no se esmeraron mucho en tareas compositivas. Aún así no creo que deba ser vapuleado y ninguneado como se ha hecho con él, sobre todo si tenemos en cuenta las circunstancias en las que se realizó, con el grupo a punto de romperse varias veces y con el cansancio de trabajar con el mismo productor durante casi quince años.
Posiblemente este último factor fuese uno de los claves a la hora de plantearse este disco por parte del grupo. Con Bob Rock realizaron uno de los que posiblemente sea mejor disco (o por lo menos más influyente) de la historia del rock, el famoso Black album. Pero de eso ya hacía unos quince años y eso se nota. Lo que en su día era fresco se había convertido en rutina, y si Metallica querían un auténtico punto de partida nuevo (como quieren hacer ver en el documental Some kind of monster) el hacer entrar a un productor nuevo y extraño para ellos se mostraba un paso ineludible.
La elección no podía parecer más adecuada, por lo menos en principio. Rick Rubin, uno de los productores más afamado del mundo musical en general, el típico tipo que lo que toca lo convierte en oro. Ahora faltaba por ver por donde iban a tirar los Metallica en sus composiciones. ¿Seguirían con el estilo de Load y Reload? ¿O explorarían los nuevos sonidos buscados en Saint Anger? ¿O volverían a hacer otro Black album?
Y en esto que llegó el nuevo disco. Death Magnetic se llama. Para empezar una confesión. Me parece un título realmente pésimo. Pero feo de cojones, vaya. Sorprende que un grupo que siempre ha tenido tan buen gusto a la hora de poner título a los discos hallan optado por este para su último trabajo discográfico (¿No os parece que esa expresión suena realmente pedante? Lo de trabajo discográfico me refiero...)
Bueno, una vez superado el shock del título me dispuse a escuchar el disco en si, quitándome cualquier tipo de prejuicio de la cabeza y dispuesto a encontrarme cualquier cosa. Y admito que me ha gustado bastante en lineas generales. No voy a entretenerme en criticar el disco canción por canción, primero porque no tengo conocimientos adecuados para ello (vamos, que no soy músico ni nada que se le parezca) y segundo porque siempre me ha parecido un coñazo más que notable hacer eso. Prefiero exponer impresiones generales y que luego cada uno extraiga sus conclusiones.
Resumiendo, mi impresión general es que estamos ante un disco bueno, e incluso diría muy bueno. ¿A qué suena? Bueno, pues coged los tres primeros discos de Metallica, poned veintitantos años más a sus compositores y ahí tendréis el disco. ¿Suena tan salvaje como los primeros, tan visceral? Definitivamente no. Yo creo que en parte por el oyente y en parte por los propios músicos. Me explico. La mayoría de los que escuchamos a Metallica llevamos años "en el rollo", sabemos de donde vienen y lo que han hecho, con lo cual resulta difícil que este disco nos parezca mejor que un Ride the Lightning o un Master of Puppets. Es evidentemente menos fresco de este modo también porque evidentemente no es lo mismo tocar con veinte años y con unas ganas de comerse el mundo tremendas a tocar con más de cuarenta ya habiendo triunfado plenamente. De este modo son unos Metallica los de este disco que tocan temas tipo Master of Puppets pero más depurados, menos imprevisibles si queréis decirlo así, pero definitivamente con ímpetu y energía más que de sobra.
¿Vale la pena escuchar el disco? Yo creo que si, sinceramente. Me parece un buen disco que puede gustar a las dos vertientes de fans de Metallica facilmente y que tiene temazos que en directo dan la sensación de poder sonar como un auténtico cañón. A ver cuando se pasan por España otra vez. Yo no pienso perdérmelo.
martes, 23 de septiembre de 2008
Las diez películas que marcaron mi juventud (y II)
Bueno, aquí sigo con la lista de películas que marcaron mi afición por el cine. A ver que os parece...
Número 5. La naranja mecánica
El pequeño Alex me mostró cómo se puede mantener una absoluta tranquilidad mientras se cometen las barbaridades más absolutas. Hoy en día la violencia de esta peli es de cartón piedra, vale, pero para un chaval de 12 años os aseguro que marca un antes y un después. O es que yo siempre he sido muy impresionable...
Número 4. El Tormento y el éxtasis
¡Que grande fue siempre Charlton Heston! Cuando vi esta peli ya había visto sus clásicos como Ben Hur y eso, pero reconozco que esta siempre tuvo algo especial que me atraía sobremanera y me sigue atrayendo, no me preguntéis el que exactamente. La primera vez que la vi fue todo un descubrimiento, mogollón de detalles tontos históricos de los que yo no tenía idea se reflejan perfectamente en esta peli. En parte supongo que marcó esta cinta mi gusto por la Historia... o no.
Número 3. EL Padrino I y II
Son dos películas, pero en realidad funcionan como una así que las meto a las dos en el mismo saco. Siiii, soy un puto cultureta escasamente original por meter la peli en cuestión aquí, lo reconozco. La vi por primera vez a los 14 tacos y sigue teniendo para mi la que es la mejor secuencia de toda la historia del cine, la final de la segunda parte. Con esta peli descubrí lo que era la interpretación con mayúsculas, el cine como arte y no solo como entretenimiento. Vamos, que me toque...
Número 2. El Bueno, el feo y el malo

Sergio se reservó lo mejor para el final. ¿Queréis un tipo duro? Ahí tenéis a Clint Eastwood. ¿Queréis a un malo? Ahí tenéis a Lee Van Cleef. Mezclemos a los dos, pongamos un paisaje del Oeste de fondo y vamos a rodar todo en plan Sergio Leone, con el Spaghetti Western ya perfectamente delimitado en su lenguaje narrativo. ¡ Voila! ¡Obra maestra al canto!
Y el Número 1 se lo lleva... El club de los Cinco
¿Sorprendidos? La película que más me marcó y posiblemente la que sigue siendo una de mis favoritas es una de las que no conoce ni su padre, producto típicamente ochentero y que sin embargo para mí sigue atesorando una calidad más allá de toda duda. Si quereis saber las razones os invito a leer mi próxima crítica dedicada precisamente a este título. Así que estad atentos, amiguitos.
Número 5. La naranja mecánica

El pequeño Alex me mostró cómo se puede mantener una absoluta tranquilidad mientras se cometen las barbaridades más absolutas. Hoy en día la violencia de esta peli es de cartón piedra, vale, pero para un chaval de 12 años os aseguro que marca un antes y un después. O es que yo siempre he sido muy impresionable...
Número 4. El Tormento y el éxtasis

¡Que grande fue siempre Charlton Heston! Cuando vi esta peli ya había visto sus clásicos como Ben Hur y eso, pero reconozco que esta siempre tuvo algo especial que me atraía sobremanera y me sigue atrayendo, no me preguntéis el que exactamente. La primera vez que la vi fue todo un descubrimiento, mogollón de detalles tontos históricos de los que yo no tenía idea se reflejan perfectamente en esta peli. En parte supongo que marcó esta cinta mi gusto por la Historia... o no.
Número 3. EL Padrino I y II

Son dos películas, pero en realidad funcionan como una así que las meto a las dos en el mismo saco. Siiii, soy un puto cultureta escasamente original por meter la peli en cuestión aquí, lo reconozco. La vi por primera vez a los 14 tacos y sigue teniendo para mi la que es la mejor secuencia de toda la historia del cine, la final de la segunda parte. Con esta peli descubrí lo que era la interpretación con mayúsculas, el cine como arte y no solo como entretenimiento. Vamos, que me toque...
Número 2. El Bueno, el feo y el malo

Sergio se reservó lo mejor para el final. ¿Queréis un tipo duro? Ahí tenéis a Clint Eastwood. ¿Queréis a un malo? Ahí tenéis a Lee Van Cleef. Mezclemos a los dos, pongamos un paisaje del Oeste de fondo y vamos a rodar todo en plan Sergio Leone, con el Spaghetti Western ya perfectamente delimitado en su lenguaje narrativo. ¡ Voila! ¡Obra maestra al canto!
Y el Número 1 se lo lleva... El club de los Cinco
¿Sorprendidos? La película que más me marcó y posiblemente la que sigue siendo una de mis favoritas es una de las que no conoce ni su padre, producto típicamente ochentero y que sin embargo para mí sigue atesorando una calidad más allá de toda duda. Si quereis saber las razones os invito a leer mi próxima crítica dedicada precisamente a este título. Así que estad atentos, amiguitos.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Las diez películas que marcaron mi juventud... (I)
Pongámonos nostálgicos. Si echo la vista atrás siempre aparecen en mi mente las mismas pelis que consiguieron aficionarme a esto del cine y que cada cierto tiempo reviso no para recordarlas, porque de hecho me las se de memoria, sino para intentar retrotraerme a una época un poco más sencilla en la que lógicamente somos mucho más impresionables. Si, amiguitos, me ha quedado tremendamente cursi, lo se. Yo también tengo mi corazoncito ¿vale? ¡Dejadme con mis mierdas y seguid leyendo, hombre ya!
Bueno, he decidido hacer una lista numerada del 10 al 1 sobre todo por la manía que tenemos todos de priorizar unas cosas sobre otras, aunque no se corresponda mucho con la realidad.
Número 10. Regreso al Futuro II
Aunque a día de hoy reconozco que como película la primera parte es mucho mejor esta fue la primera que vi de la saga y por la que más cariño guardo. De hecho un Delorean es el único coche que realmente quiero tener todavía. Todos los demás (desde el Seat Panda a los Ferraris) no son más que aprendices del auténtico significado del término "coche". Y pensar que la idea original era que la máquina del tiempo fuera una nevera...
Número 9. Indiana Jones y laÚltima Cruzada.
Para mi sin duda alguna la mejor película de aventuras de toda la historia del cine. Personajes con gancho, diálogos chispeantes y situaciones tremendamente emocionantes es lo que siempre ofreció Indy en todas sus películas, de las cuales esta es la primera que vi (con 9 añitos, que tiempos) y por lo tanto la que más me marcó. De hecho es la peli que más veces he visto en mi vida de bastante largo, con un número de visionados que llega de seguro a los tres dígitos. Se comenta que hace poco sacaron una nueva peli de Indy, pero cualquiera sabe que eso en realidad tuvo lugar en una oscura realidad alternativa...
Número 8 El Álamo
Es curioso. A día de hoy el western es uno de los géneros más denostados (por lo menos a nivel popular) y a mi siempre es un género que siempre me ha atraido mucho. Una de las razones es la mítica historia del fuerte texano en su tenaz resistencia contra Santa Anna que de forma tan Hollywoodense quedó retratado en esta cinta dirigida por John Wayne, a pesar de que las malas lenguas comentaban que John Ford le vino a echar más de una mano. Sea como fuere, épica en estado puro.
Número 7. Jungla de Cristal
¿Que chaval de doce años (de mi quinta, claro) no ha querido ser el chuleta poli McClane? La típica historia del héroe contra un montón de malosos adquiere tintes míticos gracias al enorme sarcasmo que destila el personaje de Bruce Willis en esta película y que, por desgracia, en las secuelas se ve paulatinamente diluido. Pero siempre nos quedará revisar la aventura del Nakatomi para ver como se las gasta un poli de Nueva York cuyo héroe de la infancia es alguien tan estrafalario como Roy Rogers "y esas chupas con lentejuelas que llevaba"...
Número 6. El diablo sobre ruedas.

La vi de chiripa en la tele hace mogollón de años y solo bastante tiempo después me enteré que era la primera del señor Spielberg. Me impresionó cuando la vi por primera vez y la verdad es que a día de hoy sigo pensando que como película es la mejor de la filmografía del ínclito director. Esa sensación de agobio constante del conductor de un coche acosado por un camión sin razón aparente es manejada a la perfección en esta cinta claustrofóbica en el mejor sentido. Ahora cada vez que veo un camión detrás de mi coche en la carretera me acuerdo de esta cinta...¡sin coña!
Bueno, y mañana el resto, que si no no mantengo la tensión adecuada.
Bueno, he decidido hacer una lista numerada del 10 al 1 sobre todo por la manía que tenemos todos de priorizar unas cosas sobre otras, aunque no se corresponda mucho con la realidad.
Número 10. Regreso al Futuro II
Aunque a día de hoy reconozco que como película la primera parte es mucho mejor esta fue la primera que vi de la saga y por la que más cariño guardo. De hecho un Delorean es el único coche que realmente quiero tener todavía. Todos los demás (desde el Seat Panda a los Ferraris) no son más que aprendices del auténtico significado del término "coche". Y pensar que la idea original era que la máquina del tiempo fuera una nevera...Número 9. Indiana Jones y laÚltima Cruzada.
Para mi sin duda alguna la mejor película de aventuras de toda la historia del cine. Personajes con gancho, diálogos chispeantes y situaciones tremendamente emocionantes es lo que siempre ofreció Indy en todas sus películas, de las cuales esta es la primera que vi (con 9 añitos, que tiempos) y por lo tanto la que más me marcó. De hecho es la peli que más veces he visto en mi vida de bastante largo, con un número de visionados que llega de seguro a los tres dígitos. Se comenta que hace poco sacaron una nueva peli de Indy, pero cualquiera sabe que eso en realidad tuvo lugar en una oscura realidad alternativa...Número 8 El Álamo
Es curioso. A día de hoy el western es uno de los géneros más denostados (por lo menos a nivel popular) y a mi siempre es un género que siempre me ha atraido mucho. Una de las razones es la mítica historia del fuerte texano en su tenaz resistencia contra Santa Anna que de forma tan Hollywoodense quedó retratado en esta cinta dirigida por John Wayne, a pesar de que las malas lenguas comentaban que John Ford le vino a echar más de una mano. Sea como fuere, épica en estado puro.Número 7. Jungla de Cristal
¿Que chaval de doce años (de mi quinta, claro) no ha querido ser el chuleta poli McClane? La típica historia del héroe contra un montón de malosos adquiere tintes míticos gracias al enorme sarcasmo que destila el personaje de Bruce Willis en esta película y que, por desgracia, en las secuelas se ve paulatinamente diluido. Pero siempre nos quedará revisar la aventura del Nakatomi para ver como se las gasta un poli de Nueva York cuyo héroe de la infancia es alguien tan estrafalario como Roy Rogers "y esas chupas con lentejuelas que llevaba"...Número 6. El diablo sobre ruedas.

La vi de chiripa en la tele hace mogollón de años y solo bastante tiempo después me enteré que era la primera del señor Spielberg. Me impresionó cuando la vi por primera vez y la verdad es que a día de hoy sigo pensando que como película es la mejor de la filmografía del ínclito director. Esa sensación de agobio constante del conductor de un coche acosado por un camión sin razón aparente es manejada a la perfección en esta cinta claustrofóbica en el mejor sentido. Ahora cada vez que veo un camión detrás de mi coche en la carretera me acuerdo de esta cinta...¡sin coña!
Bueno, y mañana el resto, que si no no mantengo la tensión adecuada.
domingo, 21 de septiembre de 2008
Personajes: Arnold Schwarzenegger
Si hay un tipo que es la definición del "sueño americano" a día de hoy ese sea posiblemente este austriaco de apellido impronunciable. Esto es hasta tal punto que no sabes en que momento acaba la persona y empieza el personaje. Culturista, actor y ahora gobernador de California es un tipo que ha triunfado en todas sus apuestas, lo cual lleva a pensar que realmente es cierta aquella máxima de que querer es poder. Además es el típico personaje que cae bien a prácticamente todo el mundo, nadie sabe muy bien la razón. ¿Que secreto tiene el ahora triunfador político para que pocas veces se levanten voces en su contra?
Personalmente creo que la mejor cualidad de Schwarzenegger durante toda su vida ha sido estar en el sitio correcto en el momento preciso. Además de sus ambiciones primero d
eportivas, luego cinematográficas y finalmente políticas siempre ha demostrado tener una habilidad innata para situarse en el momento y el lugar indicados. Primero triunfó a todos los niveles como culturista, con un palmares realmente increíble y que le ha concedido el título de mejor culturista de la historia (hecho que llama más la atención si tenemos en cuenta que dicho palmares ya ha sido superado). Popularizó este deporte hasta niveles antes nunca conocidos, de modo que todos los que hoy en día lo practican e incluso los que no y se dedican a ir regularmente al gimnasio le tienen un respeto casi reverencial.
Como actor llega al mundo del cine en los míticos años 80 y protagoniza un nuevo modo de hacer cine, el de los héroes musculosos y duros capaces de proezas suprahumanas, fenómeno solo comprensible precisamente en esa exagerada década y del que es sin duda el rey indiscutible. Y esa es la carrera de despegue que toma para comenzar a mirar la política como su siguiente reto a afrontar, estableciendo
desde el principio excelentes relaciones con los republicanos (no olvidemos sus diferentes cargos en la primera administración Bush Sr) y llegando finalmente y después de unas circunstancias en las que las casualidades juegan a su favor a gobernador de California, cargo que ocupa en la actualidad todavía.
Definitivamente es un hombre hecho a sí mismo, con lo cual no es raro que halla triunfado en EEUU, ya que todos sabemos lo que gustan este tipo de personajes en América. Lo curioso del asunto es que también cae bien en el resto del mundo, lo cual ya no es tan común. Y es que por mucho que joda a aquellos que atacan continuamente a los culturistas haciendo chistes a menudo acerca de su escasa capacidad intelectual se les calla facilmente la boca cuando se les dice que este tipo es doctor Cum Laude de Ciencias humanas. Aquellos que critican sus películas como una oda a la violencia pseudofascista no tienen más remedio que agachar la cabeza cuando se les pregunta si han visto Terminator. Y aquellos que le echan en cara su filiación republicana deben envainársela cuando se les recuerda su matrimonio con una Kennedy y su pública posición suprapartidista dentro de este partido.
Y si, amiguitos, debo confesar que a mi también es un tipo que me cae muy bien. Por lo menos nunca ha ido de lo que no es. Y eso de por sí ya es un logro.
Personalmente creo que la mejor cualidad de Schwarzenegger durante toda su vida ha sido estar en el sitio correcto en el momento preciso. Además de sus ambiciones primero d
eportivas, luego cinematográficas y finalmente políticas siempre ha demostrado tener una habilidad innata para situarse en el momento y el lugar indicados. Primero triunfó a todos los niveles como culturista, con un palmares realmente increíble y que le ha concedido el título de mejor culturista de la historia (hecho que llama más la atención si tenemos en cuenta que dicho palmares ya ha sido superado). Popularizó este deporte hasta niveles antes nunca conocidos, de modo que todos los que hoy en día lo practican e incluso los que no y se dedican a ir regularmente al gimnasio le tienen un respeto casi reverencial.Como actor llega al mundo del cine en los míticos años 80 y protagoniza un nuevo modo de hacer cine, el de los héroes musculosos y duros capaces de proezas suprahumanas, fenómeno solo comprensible precisamente en esa exagerada década y del que es sin duda el rey indiscutible. Y esa es la carrera de despegue que toma para comenzar a mirar la política como su siguiente reto a afrontar, estableciendo
desde el principio excelentes relaciones con los republicanos (no olvidemos sus diferentes cargos en la primera administración Bush Sr) y llegando finalmente y después de unas circunstancias en las que las casualidades juegan a su favor a gobernador de California, cargo que ocupa en la actualidad todavía.Definitivamente es un hombre hecho a sí mismo, con lo cual no es raro que halla triunfado en EEUU, ya que todos sabemos lo que gustan este tipo de personajes en América. Lo curioso del asunto es que también cae bien en el resto del mundo, lo cual ya no es tan común. Y es que por mucho que joda a aquellos que atacan continuamente a los culturistas haciendo chistes a menudo acerca de su escasa capacidad intelectual se les calla facilmente la boca cuando se les dice que este tipo es doctor Cum Laude de Ciencias humanas. Aquellos que critican sus películas como una oda a la violencia pseudofascista no tienen más remedio que agachar la cabeza cuando se les pregunta si han visto Terminator. Y aquellos que le echan en cara su filiación republicana deben envainársela cuando se les recuerda su matrimonio con una Kennedy y su pública posición suprapartidista dentro de este partido.
Y si, amiguitos, debo confesar que a mi también es un tipo que me cae muy bien. Por lo menos nunca ha ido de lo que no es. Y eso de por sí ya es un logro.
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